La estrella que se desliza
Descripción
Con 25 alumnos se forman 5 grupos de 5 (5x5=25). Cada grupo se tumba boca arriba formando una estrella: las cabezas hacia el centro y separadas 1 m unas de otras, los cuerpos radiales sobre su esterilla, las rodillas flexionadas y los pies apoyados. Con esa separación la estrella mide unos 5 m de diámetro. El grupo tiene un aro ligero. El reto es hacerlo girar alrededor de la estrella, de mano en mano, con tres condiciones: el aro no se levanta del suelo en ningún momento —se desliza—, nadie levanta la cabeza y nadie despega la zona lumbar. La entrega se hace a ras de suelo, por el lateral, empujando el aro hasta la mano del vecino, que lo está esperando con la palma abierta contra el suelo; el que entrega no lo suelta hasta notar que el otro lo sujeta. Cada entrega se hace durante una espiración, de modo que la vuelta entera va al ritmo de la respiración y no al de las prisas. Si alguien levanta la cabeza para buscar el aro, si lo levanta del suelo o si la lumbar se despega, la vuelta no cuenta y se reanuda desde ese punto. El profesor pasa validando y va anunciando los puntos en voz baja. Se hacen cinco o seis vueltas y después se cambia el sentido, que descoloca a todos porque hay que recibir con la otra mano. La estrella entera trabaja siempre: quien no tiene el aro está sosteniendo la posición con la mano abierta preparada, que no es esperar sino sostener.
Objetivo
Sostener la posición de descarga lumbar en el suelo mientras se realiza un gesto de brazo coordinado con el grupo y con la respiración, sin ayuda de la vista.
Qué se trabaja
Seguridad3
El aro se desliza por el suelo y no se levanta, no se lanza y no se empuja de golpe hacia el vecino. La regla de no levantarlo es de seguridad antes que de juego: por encima del suelo, un objeto que circula entre cinco cabezas lo hace sobre caras que tienen prohibido mirar.
Las cabezas se separan 1 m unas de otras y cada alumno tiene su esterilla bajo el tronco. Con menos separación, la mano que busca el aro llega a la cara del vecino.
Nadie levanta la cabeza ni las piernas: no es un juego de abdominales. Las rodillas van flexionadas y los pies apoyados durante toda la ficha, que es la posición que mantiene la lumbar en el suelo sin esfuerzo.