La marcha que se apaga
Descripción
Se marca con conos un circuito de cien metros alrededor de la pista. Después de una parte principal exigente, la clase sale a caminar en cinco grupos de cinco (5 × 5 = 25), separados veinte metros entre sí para que ningún grupo se guíe por el de delante. El juego consiste en clavar un tiempo: el maestro anuncia que la primera vuelta debe durar setenta y cinco segundos, la segunda noventa y la tercera ciento veinte. Nadie lleva reloj y está prohibido contar en voz alta o marcar el paso con palmadas; cada grupo tiene que ajustar el paso por sensación y decidir junto cuándo aflojar. Al cruzar la línea, el maestro canta el tiempo real de cada grupo y la diferencia con el anunciado. Como el objetivo va creciendo, la única manera de acertar es ir caminando cada vez más despacio, y ahí está el truco de la ficha: la vuelta a la calma no se pide, se juega. Al terminar cada vuelta, treinta segundos parados en los que cada alumno se cuenta las pulsaciones durante quince segundos y las dice a su grupo; las tres cifras se anotan y al final se comparan con la que se tomó en la parte principal, de modo que el descenso se ve en números. La tercera vuelta se hace además con los brazos sueltos y los hombros bajos, y los últimos veinte metros en silencio absoluto. Los tres tiempos y las tres pulsaciones se quedan escritos y sirven de referencia para la siguiente sesión.
Objetivo
Bajar la frecuencia cardíaca de forma progresiva con marcha de ritmo decreciente y aprender a estimar la duración de un esfuerzo sin reloj.
Qué se trabaja
Seguridad3
La marcha no se convierte en carrera en ningún momento, tampoco para recuperar un tiempo perdido. Una vuelta a la calma que acaba con una aceleración deja el pulso arriba y anula lo hecho; el grupo que se pasa de tiempo, sencillamente no puntúa esa vuelta.
Los cinco grupos van en el mismo sentido y con veinte metros de separación, y nadie adelanta. Con veinticinco alumnos caminando en un circuito de cien metros y hablando en voz baja, el adelantamiento por dentro en una curva es lo único que puede acabar en un tropiezo.
Esta ficha viene detrás de una sesión de carga alta, así que se bebe agua antes de la primera vuelta y después de la tercera. En patio exterior con más de 25 °C, el circuito se traza por la zona de sombra aunque haya que acortarlo a ochenta metros, y los tiempos objetivo se ajustan en proporción.