Pinza de peto
Descripción
La clase se organiza en once parejas y un trío (11 × 2 + 3 = 25), agrupados por estatura y complexión parecidas. Cada pareja ocupa un cuadro de 4 × 4 m marcado con cuatro conos; en el trío, dos juegan y el tercero cronometra y arbitra, y los papeles rotan en cada asalto, de modo que los tres compiten. Cada alumno lleva un peto remetido por detrás en la cintura del pantalón, con dos palmos colgando. Al oír la señal, los dos tratan de coger el peto del contrario sin salir del cuadro y sin perder el propio. Solo se toca el peto: no se agarra ropa, ni brazos, ni cuello, no se empuja ni se derriba. Quien consigue el peto rival lo anuncia levantándolo y el asalto acaba. El asalto dura cuarenta segundos y va seguido de cuarenta de descanso activo, en los que los dos caminan alrededor de su cuadro, recolocan el peto y anuncian el marcador. Se juegan ocho asaltos y cada dos se rota de rival desplazándose un cuadro a la derecha, así que a lo largo del calentamiento cada alumno mide fuerzas con cuatro compañeros distintos. La activación viene del agarre continuado, de la posición de semiflexión sostenida y de los cambios de apoyo; en cuarenta segundos no da tiempo a llegar al agotamiento, que es justo lo que se busca en un calentamiento.
Objetivo
Activar la musculatura de agarre, tronco y tren inferior mediante oposición controlada con un compañero de talla similar, antes de una sesión de fuerza.
Qué se trabaja
Seguridad3
El agarre se limita al peto y nada más. En cuanto se permite coger un brazo aparece la palanca sobre el codo y el hombro, que es la lesión propia de estos juegos; la regla del peto es la que convierte un forcejeo en un juego de agarre.
Nada se ata al cuerpo. El peto va remetido en la cintura del pantalón con dos palmos colgando y sale con un tirón suave. Un peto anudado a la muñeca, al tobillo o a la cintura convierte el tirón del contrario en un tirón sobre una articulación.
Los emparejamientos por talla y complexión los revisa el maestro antes del primer asalto y los mantiene en cada rotación. Con dos alumnos de fuerza muy dispar el juego deja de ser un duelo y pasa a ser un arrastre, y el más ligero acaba en el suelo.