Pulso en tres tiempos
Descripción
Se hace inmediatamente después del último esprint de la sesión y ocupa el cierre completo. Los 25 alumnos se colocan dispersos por la pista con unos 4 m2 libres cada uno, unos 100 m2 en total sobre los 800. La primera toma es de pie y en cuanto acaba el último juego: se busca el pulso en la muñeca o en el cuello con dos dedos, nunca con el pulgar, y se cuentan las pulsaciones durante quince segundos; el número se multiplica por cuatro y se anota. Después vienen dos minutos de paseo suave por el perímetro, en el mismo sentido y sin adelantar, tras los cuales se repite la toma de pie y se anota la segunda cifra. Por último, cada alumno se tumba boca arriba sobre una colchoneta fina o su sudadera, con las rodillas dobladas y los pies apoyados, y hace dos minutos de respiración guiada: inspirar contando tres, soltar contando seis, sin forzar. Se toma el pulso por tercera vez, tumbado, y se anota. Al levantarse se hace despacio, rodando primero hacia un lado. Lo que se lleva cada uno es la diferencia entre la primera y la tercera cifra, es decir cuánto ha caído su pulso en cuatro minutos y medio. Ese dato se comenta en grupo sin nombres: se apuntan las caídas en la pizarra y se ve que las mayores no son las de los alumnos que ganaban las carreras. La recuperación es una cualidad distinta de la velocidad, se entrena, y muchas veces el que menos corre es el que mejor recupera.
Objetivo
Recuperar tras el trabajo de velocidad de forma guiada y comprender el comportamiento de la frecuencia cardíaca en la recuperación, usando el dato propio como referencia y no la comparación con el grupo.
Qué se trabaja
Seguridad3
La primera toma se hace de pie y en movimiento suave, nunca sentándose de golpe al acabar el esprint: la parada brusca tras un esfuerzo máximo es lo que provoca los mareos al final de una sesión de velocidad. Quien note mareo se sienta, avisa y no se tumba hasta que se le pase.
El pulso carotídeo se toma con presión muy suave y en un solo lado del cuello. Presionar fuerte o en los dos lados a la vez puede provocar bradicardia y mareo, y hay que decirlo y comprobarlo mientras se hace la primera toma.
La fase tumbada se hace sobre superficie seca y no fría, con las rodillas dobladas para no cargar la zona lumbar, y el levantamiento final se hace rodando hacia un lado y pasando por sentado. Incorporarse de golpe desde tumbado tras un esfuerzo máximo es la segunda causa de mareo del final de sesión.