Ronda con lastre
Descripción
Cada alumno recoge del suelo un objeto de entre uno y dos kilos —un balón medicinal ligero, una botella de litro y medio llena, un saquito de arena— y se coloca sobre la línea de banda de la pista. El recorrido es el perímetro completo: 40 + 20 + 40 + 20 = 120 m de línea pintada para veinticinco personas, lo que deja casi cinco metros por alumno. Antes de cada vuelta el maestro anuncia una única posición de carga y esa se mantiene la vuelta entera: pegada al pecho la primera, apoyada en un hombro la segunda, en el hueco del codo con el brazo separado la tercera. Dentro de la vuelta no se cambia nada, y por eso el foco puede estar donde tiene que estar en un calentamiento: en la cadencia. El maestro marca el paso con palmadas espaciadas y el grupo entero camina al mismo ritmo sobre la línea, sin adelantar y sin dejar hueco. Lo que se trabaja es sostener un paso regular y un trazo estrecho mientras el peso tira de un lado, no decidir dónde ponerlo: esa decisión es el contenido de otro juego. Es un calentamiento de intensidad baja y conviene usarlo después de una activación general, no como única entrada en calor de la sesión.
Objetivo
Preparar el tren inferior y el control del tronco con una marcha de cadencia constante sobre base reducida y con una carga descentrada fija, antes de entrar en tareas de equilibrio más exigentes.
Qué se trabaja
Seguridad3
Ningún objeto pasa por encima de la cabeza de otro compañero: la carga viaja siempre en el brazo del lado exterior de la línea, para que si cae, caiga fuera.
Nada de correr con peso en las manos y nada de empujar al que va delante, ni en broma: con dos kilos en un brazo, un empujón se resuelve con la muñeca contra el suelo.
El tope de carga son dos kilos y se pesa antes de la sesión. Una mochila cargada a ojo en el vestuario llega con seis, y con seis kilos la marcha deja de ser un ajuste postural y pasa a ser aguante.