Senderos de tiza
Descripción
Se recorre una línea de tiza de doce metros poniendo el talón del pie que avanza pegado a la punta del que queda atrás, y al llegar al final se vuelve andando por fuera para entrar otra vez. Cada dos vueltas cambia la consigna de paso: de frente, de lado con los pies cruzados, de espaldas o con los brazos cruzados.
Objetivo
Activar la musculatura del pie y del tobillo y centrar la atención del grupo en los apoyos mediante un desplazamiento de base reducida que ocupa a toda la clase a la vez.
Cómo se juega5
Se avanza con el talón del pie de delante pegado a la punta del de atrás; el pie que pisa fuera del sendero obliga a retroceder tres pasos y seguir desde ahí.
Nadie adelanta dentro del sendero
Si te acercas al compañero de delante, acortas el paso hasta recuperar los dos metros.
La vuelta al principio se hace andando por fuera del sendero, nunca pisándolo en sentido contrario.
Cada dos vueltas el maestro canta una consigna nueva de paso y se aplica desde la entrada siguiente, no a mitad de recorrido.
Al oír «alto» todos se detienen sobre el pie que tengan adelantado y aguantan tres segundos antes de continuar.
Variantes3
El sendero se dibuja con dos tizas paralelas separadas 10 cm y hay que caminar entre las dos líneas sin pisarlas. La base se estrecha sin que cambie nada más del montaje.
Al fondo de cada sendero se pega una cartulina con un número de tres cifras que va cambiando. Al llegar hay que decirlo en voz alta, lo que obliga a mantener la mirada arriba durante todo el recorrido.
La línea se dibuja con cuatro cambios de dirección de 90 grados. Los giros se hacen andando y apoyando el pie entero, sin frenar en seco y sin pivotar sobre la punta.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie empuja, sujeta ni tira de un compañero dentro del sendero, ni en broma: un tirón sobre alguien que va con los pies en línea lo tumba de lado sin que pueda meter las manos.
Los senderos se separan tres metros entre sí para que quien pierda el equilibrio salga a suelo vacío y no sobre el sendero vecino.
No se corre ni se salta en ningún momento: si aparece una carrera, el juego se detiene, se recuerda la norma y se reanuda; la velocidad es lo único que convierte esta tarea en una caída.
Consejos para el profesor2
Dibuja los senderos con la clase: repartir cinco tizas y pedir cinco líneas rectas de 12 m ocupa cuatro minutos y ya es la primera tarea de percepción espacial de la sesión.
Camina tú por el sendero más lento mientras explicas. El grupo copia tu velocidad antes que tu instrucción, y aquí la velocidad es exactamente la variable que rompe la tarea.
Adaptaciones NEE4
Visual
Su sendero se marca con cinta rugosa de 5 cm pegada al suelo, sin nada suelto dentro que pueda quedar bajo el pie, y un compañero camina por fuera a un brazo nombrando los metros que faltan.
Auditiva
La consigna de paso se da además con una tarjeta de color a la altura de la cara del maestro, siempre desde el mismo extremo de la franja, y el alumno ocupa el sendero desde el que lo ve de frente.
Movilidad reducida
Su sendero se ensancha a 80 cm entre dos líneas y se recorre en silla; el equilibrio pasa al tren superior, con un saquito de arena sobre el dorso de la mano y el brazo separado del cuerpo.
Cognitiva o de atención
Solo dos consignas de paso en toda la sesión (de frente y de lado), anunciadas siempre en el mismo orden, y una tarjeta plastificada con los dos dibujos que el alumno lleva en la mano.
Errores frecuentes
- Mirarse los pies. Al bajar la cabeza el peso se va hacia delante y el alumno se sale más, no menos. Se corrige dando un punto fijo a la altura de los ojos en la pared del fondo.
- Llevar los brazos pegados al cuerpo. Los brazos son el balancín de esta tarea: hay que pedirlos separados del tronco desde la primera vuelta.
- Dar pasos largos. Cuanto más largo el paso, más tiempo pasa el alumno sobre un solo apoyo. El paso talón-punta es corto por definición y conviene enseñarlo andando tú los tres primeros metros.

