ENTRÉNALO

Cambia solo una zona

12-14 años
8 minutos
Sala o gimnasio despejado
Intensidad: Baja
20-30 participantes

Descripción

Aislar una zona es lo que convierte esto en una tarea de observación y no en un concurso de muecas. Cuando solo se mueve la boca, la pareja tiene que decidir si eso basta para cambiar la lectura, y casi siempre descubre que sí. Ningún gesto se comenta como si dijera algo de la persona que lo hace: se comenta lo que se ve, y se acaba ahí.

Objetivo

Modificar una única zona del rostro manteniendo el resto y describir el efecto de ese cambio en la lectura del conjunto.

Cómo se juega6

  1. Se trabaja por parejas sentadas una frente a otra a la distancia de un brazo, en corros pequeños repartidos por la sala; quien quede suelto forma un trío.

  2. Quien propone sostiene una expresión suave durante cinco segundos y su pareja la observa.

  3. Después modifica una sola zona, frente, ojos o boca, y sostiene la nueva expresión otros cinco segundos.

  4. La pareja dice qué zona cambió y qué le sugiere el conjunto ahora. Se compara con la intención de quien propuso.

  5. Se vuelve a una expresión cómoda antes de cada nueva propuesta y se cambian los papeles cada dos.

  6. No se interpreta ningún gesto como un rasgo de la persona ni se comenta a quién le sale mejor.

Variantes3

Tapando dos zonas

Con las manos se cubren dos de las tres zonas y hay que leer el conjunto solo con la que queda visible.

Tres grados seguidos

La misma zona se modifica en tres intensidades y la pareja ordena cuál es cuál sin verlas seguidas.

Cambio en cadena

Se cambia una zona cada cinco segundos sin volver al neutro, de modo que la expresión se transforma poco a poco.

Qué se trabaja

Lenguaje corporal y comunicación no verbal aplicada

Seguridad3

No se fuerza el cierre de los ojos ni ninguna tensión mantenida en la cara.

Ningún gesto se lee como un diagnóstico ni como un rasgo de carácter de quien lo hace.

Nadie tiene que relacionar la expresión con una vivencia propia.

Consejos para el profesor3

  1. Nombra tú las tres zonas y señálalas en tu propia cara antes de empezar. Sin ese vocabulario común, todas las descripciones acaban en cara rara.

  2. Reparte los corros pequeños por la sala en lugar de dejar a las parejas sueltas. En corro cerrado se mira menos a las otras parejas.

  3. Corta enseguida cualquier comentario sobre quién es más expresivo. Basta con reformular en alto lo que se ve: cambió la frente, subieron las cejas.

Adaptaciones NEE4

Visual

La zona que va a cambiar se anuncia en voz alta, y quien lo prefiera trabaja sobre su propio rostro con las manos para reconocer el cambio.

Auditiva

Las tres zonas se muestran en una tarjeta con dibujo y las descripciones se pueden escribir en una pizarra pequeña dentro del corro.

Movilidad reducida

Todo el trabajo ocurre en la cara, así que sirve cualquier postura estable; la pareja se coloca a la distancia que le convenga.

Cognitiva o de atención

Se trabaja con una sola zona durante el primer turno y se añaden las otras dos después. Las tarjetas quedan a la vista del corro.

Errores frecuentes

  • Mover las tres zonas a la vez, con lo que no hay nada aislado que observar.
  • Añadir sonido, hombros o manos, que resuelve la lectura por otra vía.
  • Responder con el nombre de una emoción y saltarse la descripción de la zona.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

Los niños se desplazan libremente por el espacio moviendo y bailando su cuerpo al ritmo de la música. La música irá cambiando (lenta, rápida, movida…) y ellos deben adaptar su movimiento al sonido que escuchan. La música es el motor del juego.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Por parejas y uno frente al otro, uno dirige con movimientos lentos de brazos, piernas y tronco y el otro los reproduce a la vez, como si fuera su reflejo. Lo difícil no es copiar, sino no adelantarse: el que imita tiene que mirar el cuerpo entero y no solo la mano que se mueve. A media actividad se cambian los papeles.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Suena la música y el grupo baila libre por el espacio, sin tocarse. Al cortarse la música el profesor nombra un animal y hay que congelarse imitando su postura, de manera que la parada no consiste solo en dejar de moverse: hay que resolver en el momento qué forma se adopta y sostenerla unos segundos.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El profesor dice una palabra y los alumnos se desplazan imitándola con su cuerpo (gigante, enano, robot, chicle, piedra).

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Los alumnos representan con su cuerpo la transformación de una semilla en planta siguiendo una historia narrada por el profesor.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

El profesor nombra una zona del cuerpo y a partir de ahí solo esa zona puede bailar; el resto se queda quieto, que es justo lo que cuesta. Cada poco se añade otra a la lista y hay que sostener todas las anteriores, de modo que el juego acaba siendo de memoria tanto como de disociación.

4-11 años · 8 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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