ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 4 años: los alumnos comienzan como semillas en el suelo y van creciendo y moviéndose según la historia que cuenta el profesor.

De Semilla a Flor

4-9 años
10 minutos
4-30 participantes

Descripción

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

Objetivo

Conciencia y control corporal. Expresión corporal y creatividad. Movilidad articular y amplitud de movimiento. Relajación y respiración. Atención y escucha activa. Coordinación motriz global.

Cómo se juega13

  1. Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, simulando una semilla.

  2. El profesor comienza a narrar la historia mientras los alumnos representan con su cuerpo lo que sucede.

  3. Los movimientos deben ser progresivos, pasando de posiciones pequeñas a grandes.

  4. Se sigue la narración hasta el final de la historia.

  5. Se puede terminar con respiraciones profundas para volver a la calma.

  6. Historia (narración sugerida):

  7. “Hace mucho tiempo, en un bosque lleno de vida, había pequeñas semillas dormidas bajo la tierra. Estaban muy calentitas y tranquilas… (pausa).

  8. De repente, empiezan a caer gotitas de lluvia. La tierra se moja y las semillas comienzan a despertarse poco a poco… se mueven un poquito… muy despacio…

  9. Ahora sale el sol, que calienta con fuerza. La semilla siente energía y empieza a crecer… primero sale una raíz hacia abajo… luego un tallo pequeño hacia arriba… crece… crece… cada vez más…

  10. Ya se ha convertido en una planta alta y fuerte. Aparecen hojas en sus brazos… se abren… buscan la luz del sol…

  11. Pero… ¡oh! empieza a soplar el viento. Un viento suave al principio… la planta se mueve despacio… luego el viento sopla más fuerte… hay que resistir sin caerse…

  12. Ahora llega una mariposa que se posa encima… la planta se queda muy quieta para no asustarla…

  13. Finalmente, el viento se calma, el sol brilla y la planta se convierte en una flor preciosa, grande y abierta… respiramos profundo… y descansamos…”

Variantes4

Otra forma

Hacer diferentes plantas (árbol, cactus, girasol).

Otra forma

Añadir elementos como tormenta, nieve o noche.

Otra forma

Por parejas o grupos creando un jardín.

Otra forma

Con música que cambie según la historia.

Qué se trabaja

Dramatización y representaciónEl gesto como expresión y comunicaciónCreatividad e improvisación motriz

Seguridad3

Evitar piezas pequeñas con alumnado que pueda llevárselas a la boca.

Realizar los estiramientos sin rebotes y nunca hasta sentir dolor.

Revisar el recorrido, mantener al grupo localizado y adaptar la actividad al tiempo.

Consejos para el profesor2

  1. Narra despacio y agachado a su altura: el ritmo de tu voz es el ritmo del crecimiento.

  2. Cierra con la flor cerrándose de noche: acabas con todos tumbados y te sirve de vuelta a la calma.

Adaptaciones NEE4

Visual

Tiene su colchoneta como sitio fijo y el maestro le nombra cada cambio tocándole la mano.

Auditiva

La historia se cuenta de cara y con gestos grandes, y hay cuatro dibujos en el suelo con cada fase.

Movilidad reducida

Crece desde la silla: manos en el regazo, brazos que suben y se abren, tronco que se estira hacia el sol.

Cognitiva o de atención

Solo tres fases, semilla, tallo y flor, y la historia se repite igual las dos veces.

Errores frecuentes

  • Contar la historia de pie y de espaldas: los que están hechos un ovillo en el suelo no te oyen.
  • Correr el relato: si la semilla brota en diez segundos no hay nada que crecer y se levantan de golpe.
  • Narrar sin silencios: el crecimiento necesita segundos quietos para que el niño sostenga la postura.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

Los niños se desplazan libremente por el espacio moviendo y bailando su cuerpo al ritmo de la música. La música irá cambiando (lenta, rápida, movida…) y ellos deben adaptar su movimiento al sonido que escuchan. La música es el motor del juego.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Por parejas y uno frente al otro, uno dirige con movimientos lentos de brazos, piernas y tronco y el otro los reproduce a la vez, como si fuera su reflejo. Lo difícil no es copiar, sino no adelantarse: el que imita tiene que mirar el cuerpo entero y no solo la mano que se mueve. A media actividad se cambian los papeles.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El profesor dice una palabra y los alumnos se desplazan imitándola con su cuerpo (gigante, enano, robot, chicle, piedra).

5-9 años · 5 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

El Árbol que se Duerme

El grupo se pone de pie y hace de árbol mientras el maestro cuenta la historia: primero una brisa que mueve las ramas, después un viento más fuerte y al final la calma. El árbol acaba cansándose, dobla el tronco hasta tocar el suelo y se queda tumbado respirando despacio, que es donde de verdad baja el pulso de la sesión.

4-9 años · 8 min

Monta la sesión con De Semilla a Flor

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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