Cantando en silencio
Descripción
Una canción de todos los días se convierte en un ejercicio de sostener el ritmo sin oírlo. El docente, de pie o sentado, va abriendo y cerrando el sonido, y el grupo tiene que seguir cantando por dentro para reaparecer en el punto exacto en el que la canción se ha quedado.
Objetivo
Mantener el ritmo y la letra de una canción por dentro y volver a la voz sin haber perdido el sitio.
Cómo se juega6
Colocación
Todos sentados y mirando al docente, que se queda de pie en un sitio desde el que lo vea la clase entera sin girar la silla.
Preparación
Se elige entre todos una canción que se sepa de memoria y se canta una vez entera, en voz alta, para fijar el ritmo y la letra.
La señal
Mientras el docente está de pie, se canta en voz alta. En cuanto se sienta, la canción sigue por dentro sin que se oiga ni un susurro.
Qué hay que hacer
Al levantarse otra vez, todos vuelven a cantar en voz alta por donde tocaba. Si el grupo entra en el mismo sitio, se apunta un punto en la pizarra.
Qué no vale
Canturrear bajito, mover los labios ni marcar el ritmo con golpes en la mesa mientras está sentado. Solo el pie puede llevar el compás.
Cómo termina
La última ronda con los silencios cada vez más largos, hasta que el grupo entra ya al final de la canción. Se cuenta cuántos puntos se han logrado.
Variantes3
El docente se sienta solo dos o tres segundos cada vez, y mientras dura el silencio marca el compás con la mano bien a la vista. Casi todo el grupo vuelve a entrar a la vez.
Se juega al revés de lo esperado: se canta cuando está sentado y se calla cuando se levanta. Cuesta bastante más porque hay que deshacer lo aprendido en las rondas anteriores.
El aula se parte en dos mitades y el docente abre y cierra a una y luego a la otra, señalando con el brazo. La canción va pasando de un lado al otro sin cortarse.
Qué se trabaja
Seguridad2
No se canta a pleno pulmón ni se grita para tapar al de al lado: la voz se cuida y el aula cerrada amplifica más de lo que parece.
Nadie golpea la mesa ni la silla para marcar el compás; el ritmo se lleva con el pie en el suelo o con la mano en la rodilla.
Consejos para el profesor2
Siéntate y levántate con un movimiento claro y sin prisa: si dudas a medio camino, el grupo se parte en dos.
Alarga los silencios poco a poco, de dos a ocho segundos; el juego se pone interesante justo cuando ya cuesta no perderse.
Adaptaciones NEE4
Visual
La señal se dobla en sonido: al sentarse el docente da una palmada seca y al levantarse otra, de modo que el cambio se oye sin necesidad de mirar.
Auditiva
Se le da el papel de marcar el compás para todo el grupo con la mano en alto, y se le sitúa donde vea la boca del docente y de los compañeros de la primera fila.
Movilidad reducida
Se juega sentado en cualquier caso, así que participa sin cambios; si lleva el compás con el pie y le cuesta, lo lleva con un dedo sobre la mesa.
Cognitiva o de atención
Canción muy corta y conocida, silencios de dos segundos y la letra escrita en la pizarra con una marca en el punto por el que va el grupo.
Errores frecuentes
- Elegir una canción que solo se sabe media clase: los que no la conocen se callan y no hay forma de saber si iban por el sitio bueno.
- Sentarse y levantarse muy deprisa: no da tiempo a entrar en el silencio y el juego se convierte en un tartamudeo.
- Colocarse en un sitio desde el que la mitad del aula no te ve: la mitad de atrás entra siempre tarde y parece que falla.