El suelo cambia
Descripción
Los veinte segundos de comentario que siguen a cada superficie son los que separan esto del mimo de cara, porque obligan a señalar algo que ha cambiado de verdad en el cuerpo. La segunda fase reparte el espacio en dos zonas y cruzar de una a otra hay que resolverlo en un paso. Nadie resbala ni se tira: el suelo real sigue donde estaba.
Objetivo
Transformar la manera de desplazarse en función de una superficie imaginada, con cambios visibles en todo el cuerpo.
Cómo se juega5
Todo el grupo por el espacio. El docente cambia lo que hay bajo los pies y la clase se adapta.
Las seis superficies
Barro espeso, hielo, arena ardiendo, un suelo de cristal que se puede romper, una que se hunde y una que rebota.
Cada una dura noventa segundos.
Después hay veinte segundos para comentar qué ha cambiado en el cuerpo: la base de apoyo, la velocidad, la tensión, la mirada.
Segunda fase
Dos superficies en zonas distintas marcadas con conos. Cruzar de una a otra obliga a cambiar en un solo paso.
Variantes3
Además del suelo, un techo que desciende obliga a cambiar de nivel.
Las superficies las sugieren los alumnos desde su sitio, sin salir al centro.
Las seis superficies se distribuyen en zonas y se recorren en circuito.
Qué se trabaja
Seguridad3
El suelo real no cambia: nada de resbalar de verdad ni de tirarse al suelo.
La superficie que rebota no incluye saltos repetidos: se sugiere con el cuerpo.
Perímetro despejado.
Consejos para el profesor3
Alterna superficies opuestas: del hielo a la arena ardiendo. Dos parecidas seguidas y el grupo repite lo mismo sin darse cuenta.
En el comentario pregunta por una parte del cuerpo concreta, no por la sensación. «¿Qué han hecho tus rodillas?» da respuestas; «¿qué has sentido?», no.
Si ves caras y no cuerpos, di la superficie y añade «de cintura para abajo». Se arregla en diez segundos y no hace falta explicar nada más.
Adaptaciones NEE4
Visual
Perímetro y zonas marcados por contacto antes de empezar, con la superficie descrita en detalle al cambiar.
Auditiva
Tarjeta con la superficie escrita y dibujada, mostrada en cada cambio.
Movilidad reducida
Todas las superficies se resuelven desde silla de ruedas cambiando el ritmo y la amplitud del empuje, o en el sitio con brazos y tronco.
Cognitiva o de atención
Se trabajan tres superficies bien distintas en la primera parte y las otras tres después, sin la fase de zonas si aún cuesta.
Errores frecuentes
- Quedarse en el gesto de la cara y no cambiar nada del cuerpo.
- Poner superficies demasiado parecidas una detrás de otra.
- Saltarse el comentario de veinte segundos, que es donde se toma conciencia.