ENTRÉNALO

Aguanta la mirada

4-8 años
6 minutos
Aula
Intensidad: Muy baja
2-30 participantes

Descripción

Un duelo de miradas que se juega sentados y sin material, pensado para los días en los que la clase no sale del aula. Alterna dos consignas opuestas sobre el mismo músculo: primero frenarlo del todo y luego dispararlo, y entre ronda y ronda se cambia de compañero.

Objetivo

Notar que un músculo pequeño también se manda, aguantándolo quieto primero y moviéndolo muy deprisa después.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Cada uno busca pareja y se sientan enfrentados, a un palmo de distancia y con las manos sobre las rodillas. Las manos no se despegan de ahí en toda la ronda.

  2. Arranque

    A la señal del docente los dos abren los ojos y aguantan sin parpadear. El docente cuenta en voz alta y despacio; cada uno se acuerda del número en el que ha parpadeado.

  3. Segunda consigna

    En la ronda siguiente se hace lo contrario, parpadear lo más deprisa posible mientras el docente cuenta hasta diez. Aquí no se compara con nadie: cada uno nota lo cansado que acaba.

  4. Qué no vale

    Taparse la cara, soplar al compañero, hacerle cosquillas ni tocarlo. Quien lo haga pierde la ronda y la repite con las manos en las rodillas.

  5. Cambio

    Después de cada dos rondas todos se levantan y buscan una pareja nueva. Con quien ya se ha jugado no se repite hasta haber pasado por tres compañeros distintos.

  6. Cómo termina

    Última ronda con toda la clase a la vez, mirando al docente en lugar de a la pareja, y se pregunta qué costaba más, estarse quieto o ir muy deprisa.

Variantes3

Más fácil — Solo aguantar

Se quita la consigna de parpadear deprisa y se juega únicamente a aguantar, con el docente contando hasta cinco. Rondas cortas y seguidas, que es lo que sostiene la atención a los cuatro años.

Más difícil — Una cara cada vez

Mientras se aguanta sin parpadear, el compañero pone caras raras sin tocar ni soplar. Cuesta bastante más, porque ahora hay que frenar el parpadeo y aguantar la risa a la vez.

Otra organización — Corro grande

Todos sentados en un corro mirando al centro y el docente en medio. Se juega a la vez, sin pareja fija, y quien parpadea levanta la mano y sigue jugando en la ronda siguiente.

Qué se trabaja

Los sentidos aplicados al movimientoAtenciónescucha y concentración

Seguridad2

Nadie sopla ni acerca los dedos a la cara del compañero: la orden es que las manos se quedan en las rodillas toda la ronda.

Si a alguien le lloran o le pican los ojos, para y los cierra un rato; no se aguanta la ronda con molestias.

Consejos para el profesor2

  1. Cuenta tú en voz alta y despacio: si cada pareja cuenta por su cuenta, discuten el número en vez de jugar.

  2. La ronda de parpadear deprisa es la que engancha a los pequeños; ponla pronto y no la dejes solo para el final.

Adaptaciones NEE4

Visual

Se juega con la consigna del oído: aguantar sin moverse mientras suena la voz del docente y moverse cuando calla. La pareja se sienta a su lado, no enfrente, y le avisa del inicio con un toque suave en el hombro.

Auditiva

El inicio y el final se dan con un gesto grande del brazo, y la cuenta se enseña con los dedos abiertos delante para que se pueda seguir mirando.

Movilidad reducida

Se juega igual desde donde esté sentado; si le cuesta mantener la cabeza enfrentada, el compañero se coloca a su altura y a la distancia que a él le venga bien.

Cognitiva o de atención

Rondas de tres segundos, una consigna cada vez y nunca las dos en la misma ronda, con un compañero de referencia fijo que le hace la señal de empezar.

Errores frecuentes

  • Alargar la cuenta hasta veinte o treinta: los ojos se irritan y el juego deja de tener gracia. Con diez sobra.
  • Dejar la misma pareja todo el rato: siempre gana el mismo y el otro se descuelga a la tercera ronda.
  • Sentarlos con una pareja justo detrás: se miran entre cuatro, se ríen y ninguna de las dos parejas juega.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

La cata a ciegas

Una ronda de cata a ciegas con productos corrientes de cocina: azúcar, sal, pan rallado y bicarbonato. Cada grupo prueba una pizca por turno y pone palabras a lo que nota antes de decir el nombre, de manera que lo importante no es acertar sino describir la sensación.

7-9 años · 8 min

Dos voces a la vez

Un juego de escucha selectiva para el aula: en cada trío, dos alumnos eligen frases parecidas en longitud y ritmo y las sueltan al mismo tiempo mientras el tercero intenta quedarse con las dos. El reto es separar una voz de otra con las menos repeticiones posibles, y los papeles rotan en cada ronda.

6-9 años · 8 min

Girar hacia el sonido

El grupo se sienta en el centro del aula con los ojos cerrados mientras el docente cambia de sitio en silencio y hace sonar una campana o un triángulo. A cada sonido, todos giran sobre el suelo hasta quedar de cara al lugar del que ha venido, y al abrir los ojos se comprueba quién ha apuntado bien.

5-9 años · 7 min

El balón y la música

Sentados en corro, la clase se pasa un balón sin parar mientras suena la música. Cada vez que el sonido se corta, el que lo tiene en las manos se apunta una letra, y solo al completar las cinco de la palabra sale del corro, de modo que hacen falta cinco descuidos para quedar fuera.

5-10 años · 8 min

¿De quién es este zapato?

El grupo se fija bien en el calzado de todos antes de que uno salga por la puerta. Mientras está fuera, los demás amontonan un zapato de cada uno en el centro del corro, y al volver tiene que repartirlos observando pies y caras hasta acertar de quién es cada uno.

5-9 años · 8 min

La canción muda

Una canción de todos los días se convierte en un ejercicio de sostener el ritmo sin oírlo. El docente, de pie o sentado, va abriendo y cerrando el sonido, y el grupo tiene que seguir cantando por dentro para reaparecer en el punto exacto en el que la canción se ha quedado.

4-9 años · 7 min

Busca tu animal

Las parejas se separan a los dos extremos del aula después de acordar en secreto qué animal van a imitar. Una mitad se queda con los ojos cerrados y avanza hacia el sonido de su compañero mientras el resto de la clase llena la sala de balidos, ladridos y maullidos que hay que aprender a descartar.

4-9 años · 8 min

¿Qué ha sonado?

La clase se tumba boca abajo con los ojos cerrados mientras el docente hace sonar cosas corrientes: unas llaves, las hojas de un libro, un papel que se arruga, una pelota que bota. A cada ruido reconocido le corresponde un gesto pactado antes, así que la respuesta se ve sin que nadie tenga que hablar.

4-8 años · 7 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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