¿De quién es este zapato?
Descripción
El grupo se fija bien en el calzado de todos antes de que uno salga por la puerta. Mientras está fuera, los demás amontonan un zapato de cada uno en el centro del corro, y al volver tiene que repartirlos observando pies y caras hasta acertar de quién es cada uno.
Objetivo
Fijarse en detalles pequeños de los compañeros y sostener esa observación en la memoria unos minutos.
Cómo se juega6
Colocación
Grupos de cinco o seis sentados en corro, cada uno en una zona del aula, con un cesto vacío en el centro del corro.
Preparación
Medio minuto para mirar con calma el calzado de todo el grupo. Está permitido señalar y comentar, pero no tocar ni preguntar quién es quién.
Arranque
Uno se aparta y se pone de espaldas en la puerta. Los demás dejan un solo zapato en el cesto y lo revuelven; el segundo no se quita nadie.
Qué hay que hacer
El que vuelve saca los zapatos de uno en uno y los deja delante de quien cree que es su dueño. Nadie dice nada hasta que ha repartido todos.
Comprobación
Al acabar, cada uno recoge el suyo y se cuentan los aciertos en voz alta. Los fallos no se penalizan: se mira qué detalle los ha despistado.
Cómo termina
Se rota hasta que todos han salido una vez. En la última ronda se juega con el corro entero de la clase y dos alumnos repartiendo a la vez.
Variantes3
Grupos de cuatro y los zapatos no se revuelven, se ponen en fila. Con cuatro objetos y todos los pies a la vista, acierta el grupo entero desde la primera ronda.
Los del corro se quitan los dos zapatos y esconden los pies bajo las piernas, así que ya no se puede comparar con el que llevan puesto y hay que tirar solo de memoria.
Se juega con estuches o chaquetas y reparten dos a la vez, uno por cada mitad del corro, poniéndose de acuerdo antes de dejar cada objeto. Se acaba la espera y se habla más.
Qué se trabaja
Seguridad2
Se juega con un solo zapato por persona y el otro puesto: nadie anda por el aula descalzo del todo, que es donde aparecen los golpes en los dedos.
Los zapatos se dejan en un cesto o caja, no esparcidos por el suelo, para que la zona de paso quede libre.
Consejos para el profesor2
Avisa al principio de que se juega con calzado y con calcetines a la vista; a esta edad hay quien lo pasa mal y conviene ofrecerle la versión con chaquetas.
Reparte los grupos mezclando a los que menos se tratan: el juego funciona por lo que uno se ha fijado en los demás, y ahí está su parte buena.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se juega por el tacto, que es una versión más rica del mismo juego: reconoce el calzado palpando el cierre, la suela y el tamaño, y el grupo le dice en voz alta delante de quién está dejándolo.
Auditiva
El recuento final se hace levantando la mano en vez de en voz alta, y el aviso de volver a entrar se le hace con un gesto desde la puerta.
Movilidad reducida
El cesto se lleva hasta su sitio y son los compañeros los que se acercan de uno en uno con los pies por delante, en lugar de tener que recorrer el corro.
Cognitiva o de atención
Grupos de cuatro, objetos muy distintos entre sí y un compañero de referencia que le recuerda la consigna de repartir todos antes de comprobar.
Errores frecuentes
- Saltarse el medio minuto de observación: sin mirar antes, el reparto es puro azar y el juego pierde toda la gracia.
- Montar corros de diez o doce: el que reparte tarda tanto que los demás se levantan y se ponen a hablar.
- Corregir sobre la marcha desde el corro: si se avisa a cada zapato, el que reparte deja de fijarse y va probando.