ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: el docente cuenta un cuento de animales y cada grupo cruza el espacio moviéndose como el suyo cuando lo oye nombrar.

Cuento animalia

6-8 años
12 minutos
Intensidad: Media
10-30 participantes

Descripción

Cuento en movimiento. La clase se reparte por rincones y a cada rincón le toca un animal distinto; mientras se narra la historia hay que estar pendiente de oír el propio, porque aparece cuando menos se espera y entonces toca salir a atravesar la sala imitándolo. Escuchar deja de ser estar callado y pasa a ser esperar una señal.

Objetivo

Escuchar esperando una palabra concreta y salir a representar con el cuerpo cómo se mueve un animal, no solo cómo suena.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Cuatro o cinco grupos, cada uno en un rincón, y a cada grupo se le asigna un animal que se mueva de forma bien distinta a los demás: un caballo, una rana, una serpiente, un elefante, un pájaro.

  2. Arranque

    Cada grupo prueba medio minuto cómo se mueve su animal y cómo suena, y lo enseña al resto para que todos lo reconozcan cuando salga.

  3. Qué se puede hacer

    El docente narra y, cada vez que nombra un animal, ese grupo sale del rincón, cruza moviéndose y sonando como él y vuelve. Se sale entero, sin adelantarse ni empujar.

  4. Qué pasa cuando se nombran dos animales seguidos

    Salen los dos grupos a la vez, cada uno cruzando por su lado y sin invadir el del otro; el cuento no se para mientras cruzan.

  5. Cómo termina

    El cuento acaba con todos los animales nombrados a la vez, así que sale la clase entera y se juntan en el centro. Ahí se para y se baja el ritmo.

  6. Reinicio

    Se repite el cuento cambiando los animales de grupo, o se les deja elegir el animal y contar ellos el trozo final.

Variantes3

Más difícil — Sin sonido

Los animales se reconocen solo por cómo se mueven, sin hacer ruido. Obliga a exagerar el movimiento y a fijarse en cómo anda de verdad ese animal, no en el ruido que hace.

Otra organización — Cada uno su animal

En vez de grupos, cada alumno elige su animal y todos están repartidos por el espacio; cuando el cuento nombra el suyo sale solo. Se acaban los turnos de grupo y nadie se esconde detrás de los demás.

Más fácil — Cuatro animales muy distintos

Solo cuatro animales, nombrados despacio y con una pausa, y el docente hace el movimiento con el grupo la primera vez que sale cada uno.

Qué se trabaja

Dramatización y representaciónAtenciónescucha y concentraciónCalidades del movimientoMímica e imitación

Seguridad2

Evitar empujones, tirones y contactos bruscos.

Cada grupo cruza por su lado del espacio y mira antes de salir del rincón, sin arrancar a ciegas.

Consejos para el profesor2

  1. Guarda para el final nombrar dos animales seguidos: cruzarse dos grupos anima, pero conviene tenerlos rodados.

  2. Reparte los nombramientos: si un animal sale seis veces y otro dos, ese rincón se desengancha del cuento.

Adaptaciones NEE4

Visual

Se le sitúa en un grupo con un compañero de referencia que sale a su lado, el recorrido es fijo y siempre el mismo, y se toca y se recorre antes de empezar.

Auditiva

El nombre del animal se dobla con una tarjeta grande que el docente levanta y con un gesto acordado para cada animal, de manera que el cuento se siga mirando y no oyendo.

Movilidad reducida

Se le asigna un animal que pueda representar desde su posición —un pájaro con los brazos, un elefante con la trompa y el paso lento— y su grupo cruza a su velocidad, que es lo que hace creíble al animal.

Cognitiva o de atención

Cuatro animales muy distintos, rincones fijos, el docente sale con el grupo la primera vez y nombra el animal con una pausa antes y después.

Errores frecuentes

  • Asignar animales que se mueven parecido: no se distingue a quién nombras y salen dos grupos a la vez.
  • Saltarse el medio minuto de probar y enseñar cada animal: luego nadie reconoce el suyo dentro del cuento.
  • Nombrar siempre en el mismo orden: dejan de escuchar y salen por turno, de memoria.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

Los niños se desplazan libremente por el espacio moviendo y bailando su cuerpo al ritmo de la música. La música irá cambiando (lenta, rápida, movida…) y ellos deben adaptar su movimiento al sonido que escuchan. La música es el motor del juego.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Por parejas y uno frente al otro, uno dirige con movimientos lentos de brazos, piernas y tronco y el otro los reproduce a la vez, como si fuera su reflejo. Lo difícil no es copiar, sino no adelantarse: el que imita tiene que mirar el cuerpo entero y no solo la mano que se mueve. A media actividad se cambian los papeles.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El profesor dice una palabra y los alumnos se desplazan imitándola con su cuerpo (gigante, enano, robot, chicle, piedra).

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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