Descripción
El grupo se pone de pie y hace de árbol mientras el maestro cuenta la historia: primero una brisa que mueve las ramas, después un viento más fuerte y al final la calma. El árbol acaba cansándose, dobla el tronco hasta tocar el suelo y se queda tumbado respirando despacio, que es donde de verdad baja el pulso de la sesión.
Objetivo
Control postural y equilibrio. Conciencia corporal. Relajación y respiración. Movilidad suave. Atención y calma. Vuelta a la calma fisiológica.
Cómo se juega6
Los alumnos se colocan de pie, separados, con los pies firmes en el suelo.
El profesor explica que son árboles fuertes con raíces profundas y arranca la narración, con música tranquila de fondo, mientras el grupo representa los movimientos.
Primero se balancean con una brisa suave y después con un viento algo más fuerte, siempre sin despegar los pies.
Poco a poco el árbol se cansa, dobla el tronco despacio y acaba tumbado en el suelo.
Se realizan respiraciones profundas guiadas por el profesor, tomando aire por la nariz y soltándolo por la boca.
Se permanece unos segundos en relajación antes de incorporarse despacio.
Variantes3
Cada uno elige ser palmera, pino o sauce, que se mueven de forma distinta con el viento.
Un compañero hace de viento suave y el otro de árbol, y se cambian a la mitad.
La narración añade otoño, nieve o lluvia, y el árbol se mueve distinto en cada una.
Qué se trabaja
Seguridad3
El árbol baja doblando el tronco despacio y apoya primero las manos: nadie se deja caer de golpe.
Se tumban sobre colchoneta o esterilla, separados un brazo y con la cabeza fuera de la zona de paso.
Con el viento fuerte, cada árbol se balancea sin despegar los pies y sin invadir el sitio del vecino: un balanceo largo o rápido acaba en empujones entre ramas.
Consejos para el profesor2
Sepáralos a un brazo de distancia antes de empezar: un árbol no toca a otro y se acaban los problemas.
Cuenta las respiraciones en voz alta y ve espaciándolas: sin guía audible, el tumbado se pone a hablar.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno tiene su colchoneta siempre en el mismo sitio, llega a ella de la mano de un compañero y se tumba ahí.
Auditiva
El maestro se coloca donde le vea la cara y marca la respiración subiendo y bajando las manos.
Movilidad reducida
El árbol se balancea y se duerme en la silla, con el respaldo reclinado y las manos en el regazo.
Cognitiva o de atención
Tres órdenes, viento, quieto y dormido, dichas siempre igual y con la misma música de fondo.
Errores frecuentes
- Ponerlo justo después de un juego de correr: el árbol se balancea con veinte pulsaciones de sobra.
- Mantener la luz y el ruido de siempre en el gimnasio: nadie se relaja mirando a los demás.
- Alargar el balanceo del viento: acaba en empujones entre ramas vecinas.
