El autobús imaginario
Descripción
Cada grupo coloca su autobús: uno conduce y los demás viajan. Con gestos representan subir, buscar sitio, una curva y una parada. En cualquier momento el maestro grita una incidencia, como «¡Frenazo!», y el grupo entero tiene que moverse a la vez hacia el mismo lado. Todos los autobuses juegan al mismo tiempo.
Objetivo
Sostener una escena colectiva con objetos imaginarios y responder de forma coherente a una incidencia que llega sin aviso.
Cómo se juega5
Grupos de cuatro a seis, cada uno en su zona. Se reparte quién conduce y quién viaja, y se coloca el autobús: el conductor delante y los pasajeros detrás, en dos filas.
Todos los autobuses representan a la vez cuatro momentos en orden: subir y pagar, buscar sitio, una curva y una parada. Solo con gestos: la puerta, la barra y el billete no existen.
En cualquier momento, el maestro grita una incidencia, la misma para todos. De fácil a difícil: «¡Frenazo!», «¡Curva a la derecha!», «¡Bache grande!», «¡Se ha pinchado una rueda!», «¡Sube un señor con un perro enorme!», «¡Se va la luz en el túnel!».
Cada grupo la resuelve con el cuerpo y a la vez
En el frenazo, todos hacia delante al mismo tiempo; en la curva, todos hacia el mismo lado. Si un autobús no se ha movido a la vez, el maestro repite la incidencia y se sigue.
Se juegan dos o tres rondas, con un conductor distinto en cada una. En la última, cada grupo decide adónde llega su autobús y la ronda acaba cuando todos se bajan en esa parada.
Variantes3
Se juntan dos grupos en un solo autobús con un asiento menos que viajeros, con lo que aparece el problema de ir de pie.
Se retira el conductor y el autobús tiene que sostener las curvas y los frenazos solo con la reacción coordinada de los pasajeros.
Cada grupo cambia el autobús por una barca, un ascensor o un teleférico y adapta los cuatro momentos.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los baches y los frenazos son gestuales: no se salta desde las sillas ni se empuja a nadie hacia un lado.
Si se usan sillas, van con las patas apoyadas y nadie se sube encima ni se apoya en el respaldo de otro.
El contacto entre pasajeros durante las curvas se acuerda dentro del grupo antes de empezar.
Consejos para el profesor3
Mete la incidencia cuando veas que la escena se apaga, no en un momento fijo: es lo que reactiva a todos los grupos a la vez.
Recorre los autobuses mirando a los pasajeros y no al conductor: el conductor siempre está haciendo algo; el problema está detrás.
Si un grupo se atasca repartiendo papeles, asígnalos tú en diez segundos.
Adaptaciones NEE4
Visual
La disposición del autobús se recorre caminando antes de empezar y las incidencias se anuncian con la voz, describiendo hacia qué lado va el movimiento.
Auditiva
Las incidencias se muestran en tarjetas grandes desde un punto visible para los cinco grupos, con un dibujo del movimiento que provocan.
Movilidad reducida
Las curvas y frenazos se resuelven con el tronco y los brazos desde el sitio; el reparto asegura un papel con desplazamiento mínimo si se necesita.
Cognitiva o de atención
Los cuatro momentos van en una tarjeta numerada dentro de cada grupo y se ensayan una vez sin incidencia antes de empezar de verdad.
Errores frecuentes
- Que cada uno reaccione a la curva en un momento distinto: se ve gente moviéndose y no un autobús.
- Convertir la escena en un diálogo hablado y dejar los gestos como adorno.
- Que el conductor lo haga todo y los pasajeros se queden sentados sin nada que hacer.