Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 3 años: cada grupo navega sentado en su banco y representa con el cuerpo lo que dice la canción del barco averiado, hasta que el barco se hunde.

El barquito averiado

3-5 años
8 minutos
Intensidad: Baja
10-30 participantes

Descripción

Varios bancos repartidos por la sala son barcos que navegan. Cada grupo se sienta a horcajadas en el suyo y, mientras se canta la canción del barco averiado, todos representan a la vez con el cuerpo lo que la letra va pidiendo: remar, achicar el agua, mirar por el catalejo. Al final el barco se hunde y hay que llegar nadando a la orilla.

Objetivo

Mover la parte del cuerpo que pide la canción al mismo tiempo que los demás, y sostener una historia entera de principio a fin.

Instrucciones

1. Colocación: el docente coloca tres o cuatro bancos separados por la sala, con un pasillo ancho alrededor de cada uno. Cada grupo de cinco o seis niños se sienta a horcajadas en su banco, uno detrás de otro y con los pies apoyados en el suelo a los dos lados. El docente se sienta en uno de los barcos. 2. Arranque: se canta la primera estrofa entre todos —«Viajamos en un barco que está averiado»— dos veces, meciéndose de lado a lado sin levantar los pies del suelo. 3. Qué se puede hacer: cada estrofa nombra una acción del barco y todo el mundo la hace a la vez con el cuerpo: coger los remos y remar, achicar el agua con las manos, mirar a lo lejos con el catalejo, izar la vela estirándose hacia arriba. Las acciones las va cantando el docente, y si un niño propone otra, se canta la suya. 4. Qué pasa cuando la canción dice que el barco se hunde: todos bajan del banco por su lado, andando, y llegan nadando por el suelo —a gatas o reptando— hasta la orilla, que es la pared que señale el docente. 5. Cómo termina: en la orilla, todos tumbados boca arriba, se canta la última estrofa muy despacio y se respira hondo tres veces mientras el barco se arregla. Ocho minutos como mucho, canción incluida. 6. Reinicio: se vuelve a los barcos, pero cada grupo se sienta en un banco distinto del anterior. Cambiar de barco es lo que más renueva el juego y no añade ninguna regla nueva.

Variantes

Más difícil — El barco de pie: remar e izar la vela se hacen de pie en el suelo, al lado del banco y con una mano apoyada en él. El banco sigue siendo el barco pero nadie se sube encima. Cansa más y obliga a mantener el equilibrio mientras se canta. Otra organización — Un solo barco: se juntan dos bancos en paralelo y toda la clase navega en el mismo barco, con el docente en la proa. Se pierde el trabajo en grupo pequeño y se gana que todos oigan la misma voz, que es justo lo que hace falta el primer día. Más fácil — Solo dos acciones: la canción se reduce a remar y achicar agua, repetidas muchas veces. A los tres años cuatro acciones distintas no se sostienen; con dos, la canción entera se aprende en una sesión.

Consejos para el Profesor

Siéntate tú en un barco y canta desde dentro: dirigido desde fuera, este juego se apaga en la segunda estrofa. La melodía da igual, elige una que te sepas y repítela siempre igual, porque lo que aprenden es la secuencia de acciones, no la música. Empieza con dos acciones aunque tengas cinco años en el aula: es más fácil añadir una tercera a mitad de sesión que recuperar a un grupo que se ha perdido en la cuarta. El momento del hundimiento es el que más les gusta y el más peligroso: ensáyalo una vez en frío, bajando del banco andando y por el lado, antes de cantarlo.

Adaptaciones NEE

Movilidad reducida: se navega igual sentado, que ya es la posición base del juego; si el alumno no puede montar a horcajadas, su barco es su propia silla colocada en la fila del banco, con el mismo grupo y las mismas acciones de brazos, y cuando el barco se hunde llega a la orilla desplazándose como se desplaza siempre, con su grupo al lado. Visual: el docente canta desde su sitio en el mismo barco y nombra la acción antes de hacerla («ahora los remos»), y la primera vez se le guía el gesto sobre sus propias manos si él quiere; las dos puntas del banco se marcan al tacto con cinta de carrocero rugosa, nunca con una cuerda en el suelo, que rodaría justo donde se apoyan los pies. Auditiva: cada acción tiene su gesto grande y siempre el mismo, hecho de frente por el docente, y el cambio de estrofa se avisa con un golpe de pandereta que se nota por la vibración del banco. Cognitiva: se juega con dos acciones y una sola estrofa repetida, sentado al lado del docente, y se van sumando acciones de sesión en sesión.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

🧩 🎵🤸‍♂️Bailalo

Los niños se desplazan libremente por el espacio moviendo y bailando su cuerpo al ritmo de la música. La música irá cambiando (lenta, rápida, movida…) y ellos deben adaptar su movimiento al sonido que escuchan. La música es el motor del juego.

3-18 años · 5 min

⭕ Aros Musicales con Pilla‐Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

🧩🪞 El Espejo

Actividad de imitación donde un jugador realiza movimientos y su pareja debe reproducirlos como si fuera su reflejo.

5-12 años · 5 min

Estatuas de animales

Suena música y los alumnos bailan libremente. Cuando la música se detiene, el profesor dice un animal y deben quedarse quietos imitando su postura.

4-10 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El profesor dice una palabra y los alumnos se desplazan imitándola con su cuerpo (gigante, enano, robot, chicle, piedra).

5-8 años · 5 min

De Semilla a Flor

Los alumnos representan con su cuerpo la transformación de una semilla en planta siguiendo una historia narrada por el profesor.

4-8 años · 10 min

Mueve la parte

El profesor dice una parte del cuerpo y los alumnos solo pueden mover esa parte al ritmo de la música. Se van añadiendo más partes progresivamente.

4-10 años · 8 min

El Árbol que se Duerme

Los alumnos imitan un árbol que se mueve con el viento hasta que se tumba en el suelo para relajarse con respiraciones profundas.

4-8 años · 8 min

Monta la sesión con El barquito averiado

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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