El camino de huellas
Descripción
La primera mitad del juego es de lápiz: cuatro folios por cabeza con el contorno de las dos manos y los dos pies. La segunda es de suelo, porque los folios se unen con cinta formando un recorrido largo y hay que pasarlo apoyando en cada uno la mano o el pie que corresponda.
Objetivo
Reconocer la huella de las propias manos y pies y usarla para resolver un recorrido de apoyos por el suelo.
Cómo se juega6
Primera parte
Cada uno en su mesa dibuja en un folio el contorno de cada mano y de cada pie, uno por folio, y escribe dentro si es la derecha o la izquierda.
Montaje
Se aparta el mobiliario y los folios se pegan al suelo con cinta por los cuatro bordes, formando un camino de unos cuatro metros y mezclando manos y pies.
Arranque
Se pasa de uno en uno apoyando en cada folio lo que pone: si es una mano derecha, la mano derecha; si es un pie izquierdo, el pie izquierdo.
Qué no vale
Pisar fuera del camino, saltarse un folio ni pasar dos a la vez. Quien se equivoca no vuelve al principio: corrige el apoyo y sigue desde ahí.
Turnos
El siguiente sale cuando el anterior ha pisado el tercer folio, de manera que siempre hay dos o tres en el camino y nadie espera parado mucho rato.
Cómo termina
Se dan dos vueltas al camino, la segunda empezando por el otro extremo, y se pregunta qué tramo costaba más y por qué.
Variantes3
El camino se monta únicamente con las huellas de los pies y sin distinguir derecha de izquierda. Se pasa andando y lo resuelve todo el grupo desde el primer intento.
Los folios se pegan cruzando lados, con la mano derecha en el lado izquierdo del camino, así que hay que cruzar el cuerpo en cada apoyo sin salirse del recorrido.
Se montan dos caminos iguales uno al lado del otro y se pasa por parejas a la vez, cada uno por el suyo. Se acaban las esperas y se duplican las repeticiones.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los folios se pegan al suelo por los cuatro bordes: un folio suelto bajo la mano o bajo el pie desliza y es la caída más segura de este juego.
El camino se monta lejos de las mesas apiladas y de las esquinas, con un pasillo libre de un paso a cada lado.
Se pasa despacio y de uno en uno: no es una carrera, y nadie adelanta al de delante por fuera del camino.
Consejos para el profesor2
Pon cinco minutos de tope para la parte de dibujo y avísalo al empezar; si no, la sesión entera se va en rotuladores.
Monta tú el camino mientras dibujan los últimos: si lo montan ellos, los folios acaban despegados y en desorden.
Adaptaciones NEE4
Visual
Su tramo lleva las huellas marcadas con relieve, en cartón fino o con cordón pegado por el contorno, y un compañero le nombra en voz alta qué apoyo toca en cada folio.
Auditiva
La salida de cada turno se da con un gesto del brazo, y las indicaciones de derecha e izquierda se refuerzan con una pegatina de color en la mano y en el pie.
Movilidad reducida
Recorre un tramo montado solo con huellas de manos, apoyando sobre la mesa o sobre el reposabrazos a la altura que necesite, sin tener que bajar al suelo.
Cognitiva o de atención
Camino corto de seis folios, solo con pies, y un compañero de referencia que va delante marcando el apoyo siguiente.
Errores frecuentes
- Montar el camino con veinticinco folios seguidos: el recorrido se hace larguísimo, se cansan a mitad y el último llega a rastras.
- No escribir dentro del folio si es derecha o izquierda: una huella de mano dibujada no se distingue del revés y cada uno la interpreta a su manera.
- Dejar la parte de dibujar sin tope de tiempo: se pinta y se colorea el folio y no queda tiempo para la parte de moverse, que es la buena.