ENTRÉNALO

El cesto que viaja

8-12 años
9 minutos
Aula Psicomotricidad
Intensidad: Alta
8-28 participantes

Descripción

Un relevo de carga en el que lo que viaja no es un testigo sino un cesto con cinco pelotas dentro. Cada corredor solo puede soltar una en el aro del fondo, así que el equipo necesita cinco viajes completos y el cesto va pesando menos a medida que avanza la carrera.

Objetivo

Transportar un objeto con volumen sin perder el control de la carrera y entregar el relevo sin que se caiga nada.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Mobiliario a las paredes y dos pasillos libres. Equipos de cinco en hilera tras la salida, con el cesto lleno de cinco pelotas y su aro al fondo, a seis metros.

  2. Arranque

    El primero sale con el cesto agarrado con las dos manos y a la altura de la cintura, sin apoyarlo en la cadera ni llevarlo en alto.

  3. Qué hay que hacer

    Al llegar al aro, se agacha, deja una sola pelota dentro y vuelve con el cesto para dárselo en las manos al siguiente de su hilera.

  4. Qué no vale

    Lanzar la pelota al aro desde lejos, dejar más de una por viaje ni soltar el cesto en el suelo para volver más deprisa. Si cae alguna, se recoge antes de seguir.

  5. El relevo

    El siguiente no arranca hasta tener el cesto en las manos y con los dos pies detrás de la línea. Los que esperan lo hacen sentados en su hilera.

  6. Cómo termina

    Gana el equipo que primero tiene sus cinco pelotas dentro del aro y el cesto vacío de vuelta en la línea. Se juegan dos carreras cambiando el orden de la hilera.

Variantes3

Más fácil — Recorrido corto

El aro se pone a tres metros y cada corredor lleva solo una pelota en la mano, sin cesto. Se hacen muchos más viajes y no se cae nada por el camino.

Más difícil — Cesto por la base

El cesto se lleva sujeto por debajo con las dos palmas abiertas, sin agarrar los bordes, y hay que ir andando deprisa en vez de corriendo para que no se vuelque.

Otra organización — Cadena de porteadores

El equipo se reparte a lo largo del pasillo y el cesto se pasa de mano en mano sin que nadie corra, hasta el último, que deja la pelota. Se acaban las esperas en la hilera.

Qué se trabaja

Transporte y traslado de objetosMarcha y carreraCooperación y trabajo en equipo

Seguridad3

El cesto se lleva agarrado con las dos manos a la altura de la cintura y por delante del cuerpo: ni en alto tapando la vista ni apoyado en la cadera.

Los pasillos van separados y con las paredes a más de dos pasos del final del recorrido, para que nadie frene contra el mobiliario apilado.

Se recoge cualquier pelota caída antes de seguir corriendo: una pelota de tenis suelta en el pasillo es la caída más probable de este juego.

Consejos para el profesor2

  1. Cuenta tú las pelotas de cada aro al final: siempre hay un equipo que ha soltado dos en un viaje sin que nadie lo vea.

  2. Manda a los que esperan sentarse en su hilera; es la única forma de que el pasillo se quede libre para el que vuelve corriendo.

Adaptaciones NEE4

Visual

Su pasillo se acota por los lados con cinta rugosa pegada al suelo, el aro lleva un cascabel atado y un compañero le llama desde el fondo durante todo el recorrido.

Auditiva

La salida se da bajando un brazo levantado y el relevo se entrega en las manos mirándose a la cara, sin depender de ninguna voz.

Movilidad reducida

Recorre la mitad del pasillo con el aro colocado a su alcance, transportando el cesto sobre las rodillas o sobre la mesa de la silla si la tiene.

Cognitiva o de atención

Una sola pelota en la mano por viaje, sin cesto, recorrido de tres metros y un compañero de referencia que corre a su lado el primer viaje.

Errores frecuentes

  • Poner la meta pegada a la pared del fondo: llegan lanzados y frenan contra las mesas apartadas.
  • Permitir el lanzamiento al aro desde lejos: se acaba el trabajo de agacharse y colocar, y las pelotas ruedan por todo el aula.
  • Dejar a los que esperan de pie sobre la línea: se meten en el pasillo sin darse cuenta y chocan con el que vuelve.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Aguanta la mirada

Un duelo de miradas que se juega sentados y sin material, pensado para los días en los que la clase no sale del aula. Alterna dos consignas opuestas sobre el mismo músculo: primero frenarlo del todo y luego dispararlo, y entre ronda y ronda se cambia de compañero.

4-8 años · 6 min

La cata a ciegas

Una ronda de cata a ciegas con productos corrientes de cocina: azúcar, sal, pan rallado y bicarbonato. Cada grupo prueba una pizca por turno y pone palabras a lo que nota antes de decir el nombre, de manera que lo importante no es acertar sino describir la sensación.

7-9 años · 8 min

Dos voces a la vez

Un juego de escucha selectiva para el aula: en cada trío, dos alumnos eligen frases parecidas en longitud y ritmo y las sueltan al mismo tiempo mientras el tercero intenta quedarse con las dos. El reto es separar una voz de otra con las menos repeticiones posibles, y los papeles rotan en cada ronda.

6-9 años · 8 min

Girar hacia el sonido

El grupo se sienta en el centro del aula con los ojos cerrados mientras el docente cambia de sitio en silencio y hace sonar una campana o un triángulo. A cada sonido, todos giran sobre el suelo hasta quedar de cara al lugar del que ha venido, y al abrir los ojos se comprueba quién ha apuntado bien.

5-9 años · 7 min

El balón y la música

Sentados en corro, la clase se pasa un balón sin parar mientras suena la música. Cada vez que el sonido se corta, el que lo tiene en las manos se apunta una letra, y solo al completar las cinco de la palabra sale del corro, de modo que hacen falta cinco descuidos para quedar fuera.

5-10 años · 8 min

¿De quién es este zapato?

El grupo se fija bien en el calzado de todos antes de que uno salga por la puerta. Mientras está fuera, los demás amontonan un zapato de cada uno en el centro del corro, y al volver tiene que repartirlos observando pies y caras hasta acertar de quién es cada uno.

5-9 años · 8 min

La canción muda

Una canción de todos los días se convierte en un ejercicio de sostener el ritmo sin oírlo. El docente, de pie o sentado, va abriendo y cerrando el sonido, y el grupo tiene que seguir cantando por dentro para reaparecer en el punto exacto en el que la canción se ha quedado.

4-9 años · 7 min

Busca tu animal

Las parejas se separan a los dos extremos del aula después de acordar en secreto qué animal van a imitar. Una mitad se queda con los ojos cerrados y avanza hacia el sonido de su compañero mientras el resto de la clase llena la sala de balidos, ladridos y maullidos que hay que aprender a descartar.

4-9 años · 8 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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