El gran mural
Descripción
Cada grupo tiene un marco de conos en el suelo. El grupo recorre el espacio y, a la señal, va a su marco y entra de uno en uno: el primero se coloca en una postura fija y los demás van entrando y colocándose en relación con lo que ya hay. Cuando está el último, el mural se aguanta mientras el docente cuenta hasta cinco.
Objetivo
Colocar el propio cuerpo en relación con el de los demás, eligiendo altura y forma para que el conjunto se entienda desde fuera.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Tres alturas y sin repetir: el mural solo vale si hay al menos uno tumbado, uno a media altura y uno de pie, y además nadie puede poner una postura que ya haya puesto un compañero en ese mismo mural. Obliga a mirar antes de entrar en vez de colocarse en el primer hueco. Otra organización — Mural viajero: cada grupo monta el suyo y, a la señal, se desplaza al marco del grupo de al lado y lo reproduce tal como lo encuentra, mientras el grupo dueño lo mira desde fuera y dice qué falta. Después se cambian los papeles. Más fácil — Con tarjeta: el docente da a cada grupo una tarjeta con tres posturas dibujadas y el mural consiste en colocarlas entre todos. Se quita la parte de inventar y se queda la de organizarse y sostener.
Consejos para el Profesor
Los temas tienen que ser escenas con cosas y acciones —el mercado, la obra, el fondo del mar—, porque con temas abstractos el grupo se queda mirándose. Vigila el reloj de la foto: cinco segundos dejan un mural bonito y a los diez se caen todos de risa y ya no hay quien lo recupere. Y no comentes mural por mural con toda la clase parada mirando: se enfría el grupo y expone a los que no quieren ser mirados. Mejor pasa por delante de los marcos diciendo lo que ves mientras el resto ya se está moviendo.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: entra en el mural en la altura que le permita su postura habitual y es la primera pieza que se coloca, no la última, para que el grupo construya alrededor de él; como todos, no sostiene a nadie ni nadie se apoya en él, que es la misma regla de seguridad del juego entero. Visual: entra el último y un compañero le describe en voz alta lo que ya hay —quién está tumbado, quién de pie y dónde queda el hueco—; puede tocar el hombro o la mano del compañero de al lado para colocarse, siempre pidiendo permiso, y el marco se señala con cuatro conos altos dejando el suelo de dentro completamente limpio. Auditiva: la señal de ir al marco y la de la cuenta hasta cinco se dan con el brazo del docente además de con la pandereta, y el tema del mural se enseña dibujado en una tarjeta grande. Cognitiva: se juega con la tarjeta de tres posturas en grupos de tres, se le entrega su postura y su sitio antes de que arranque el desplazamiento y el docente monta el primer mural con él dentro.