Descripción
Todos son gusanos y los gusanos no se ponen de pie. Tumbados boca arriba sobre las colchonetas, se avanza empujando con los pies y tirando con las manos, cada uno por su calle y todos a la vez. Se recorre el jardín, se descansa y se vuelve.
Objetivo
Descubrir que se puede avanzar sin ponerse de pie, y organizar el empuje de piernas y brazos para conseguirlo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Boca abajo: se repta boca abajo, empujando con los antebrazos y con las puntas de los pies. Cuesta bastante más y hay que sostener la cabeza, así que el recorrido se acorta a la mitad. Otra organización — El gusano y su voz: por parejas, uno repta y el otro va andando a su lado diciéndole en voz alta por dónde va su calle; a la vuelta cambian. Aparece la orientación y el que no repta tampoco espera parado. Más fácil — Rodando: quien no consigue avanzar reptando cruza su calle rodando sobre la colchoneta con los brazos estirados por encima de la cabeza. Es más fácil, es igual de divertido y trabaja el mismo eje.
Consejos para el Profesor
Va con cuento: el jardín, la lluvia, el gusano que vuelve a su agujero. Y sobre todo, no lo montes como relevo por equipos, que es como viene en los libros: en un relevo repta uno y siete miran, y a esta edad la fila se deshace antes de la segunda salida. Reptar cansa muchísimo más de lo que parece desde fuera: si ves que a mitad de recorrido se levantan y van a gatas, no es que no atiendan, es que ya no pueden, y lo que hay que acortar es la distancia. Es un final de sesión estupendo porque acaba con todos tumbados y en silencio.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se desplaza por el suelo con la parte del cuerpo que controle —solo brazos, solo un lado— y se le pone una alfombrilla deslizante bajo la espalda para que el empuje rinda; el recorrido se acorta para que llegue a la vez que el grupo, pero hace lo mismo que ellos, que es avanzar por el suelo sin ponerse de pie. Visual: su calle se delimita con dos colchonetas de borde grueso o dos bancos suecos, que se notan con la mano y con el hombro al reptar, nunca con una cuerda en el suelo; el docente repta a su lado hablando. Auditiva: la señal de salida es el brazo levantado del docente y el docente hace el gesto tumbado a su lado antes de empezar. Cognitiva: el docente repta delante de él marcando el movimiento, con una sola consigna dicha siempre igual, y el recorrido es de dos o tres metros hasta que salga.