El hechizo
Descripción
El docente sostiene un muñeco de trapo y lo mueve: los niños se mueven igual que el muñeco. Cuando el muñeco se queda quieto, todos se quedan quietos. No hay señal ni palabra: lo que manda es lo que hace el muñeco.
Objetivo
Mirar un movimiento fuera de uno mismo y reproducirlo con el cuerpo entero, parando cuando el modelo para.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — El muñeco se rompe: El docente mueve solo una parte del muñeco cada vez —un brazo, una pierna, la cabeza— y el resto del cuerpo tiene que quedarse quieto. Ya no vale moverse entero: hay que aislar el segmento. Otra organización — Un muñeco por corro: Corros de cinco o seis con un muñeco cada uno; en cada corro lo mueve un niño distinto y va rotando. Se ve el muñeco de cerca y el docente pasa de corro en corro. Más fácil — Muñeco muy lento: El muñeco hace movimientos grandes y muy lentos, siempre de brazos y de tronco, y para a menudo. Da tiempo a mirar y a copiar, que es donde se atasca el grupo de 3 años.
Consejos para el Profesor
El muñeco funciona porque no da órdenes: no hay que entender una palabra, solo mirar. Por eso no lo estropees hablando por encima. La parada es la parte que más les gusta y la que más rinde: espera de verdad tres segundos con el muñeco quieto, aunque se rían, porque ahí es donde aparece el control del cuerpo. Al final, la pregunta sobre qué ha costado más mover es la que convierte el juego en conciencia corporal; hazla sentados y con el muñeco a la vista.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: el muñeco se mueve durante un rato entero solo de brazos, cabeza y tronco —para todo el grupo, no solo para ese alumno— y el juego se hace desde la silla o desde el sitio sin perder nada de contenido; en el momento de mover el muñeco, ese alumno tiene prioridad porque es un papel que no depende del desplazamiento. Visual: el docente nombra en voz alta lo que hace el muñeco mientras lo hace («el muñeco levanta un brazo… el muñeco se agacha») y coloca al alumno donde pueda tocar el muñeco con las manos antes de empezar cada movimiento; el silencio de la parada también se avisa diciendo «quieto». Auditiva: el juego es visual de principio a fin, así que solo hay que asegurar la línea de visión hacia el muñeco y avisar del final con un gesto grande; el paso 5 se hace tumbando el muñeco muy despacio, que se ve perfectamente. Cognitiva: se usa la variante «Muñeco muy lento» con tres movimientos que se repiten siempre en el mismo orden, y el docente se coloca cerca para hacerlos a la vez que él.