Descripción
La mímica dura poco: en cuanto no se entiende, quien actúa suelta una palabra o apunta a algo de la pista y el reto se evapora. También se contesta a gritos y a la vez, sin que se oiga nada, así que se responde por turnos con la mano levantada, y añadir un gesto más es la salida cuando el grupo no da con ello.
Objetivo
Escuchar mensajes, expresarse con claridad y coordinarse mediante comunicación verbal y no verbal.
Cómo se juega6
Grupos de cinco, cada uno sentado en su zona, en semicírculo mirando a un sitio libre que hace de escenario. Quien sobre se suma a un grupo.
Uno abre el libro mágico —las dos manos juntas— y el maestro le enseña en voz baja una acción: fregar, pescar, hacer la cama.
Esa acción se representa solo con gestos, sin hablar y sin señalar objetos de la pista, durante medio minuto.
El grupo dice en voz alta lo que cree que es, uno cada vez y levantando la mano: no se grita a la vez.
Cuando alguien acierta, es él quien abre el libro en la siguiente ronda. Si nadie acierta, quien actúa añade un gesto más.
Una ronda por persona en cada grupo, para que abra el libro todo el mundo una vez.
Variantes2
Usar mensajes de una sola palabra o gesto.
Combinar una señal verbal y otra gestual.
Qué se trabaja
Seguridad3
Si alguien se desplaza guiado por la voz, se hace andando y con la zona despejada de material.
Detén la actividad si el ruido impide oír la consigna: sin escucha no hay juego.
Mantén un pasillo libre entre los grupos que hablan y los que se mueven.
Consejos para el profesor2
Prohíbe señalar y el lenguaje se vuelve preciso solo.
Pregunta al final qué palabra les ayudó más: eso es lo que se llevan.
Adaptaciones NEE4
Visual
La acción se le dice al oído y el grupo responde en voz alta: adivina escuchando, y también le toca representar.
Auditiva
El juego ya es mímica: las respuestas se dan también por gestos o señalando tarjetas, no gritando.
Movilidad reducida
Las acciones de su libro son de manos y cara, pintar, comer, escribir o saludar, nunca correr ni saltar.
Cognitiva o de atención
Acciones cotidianas y de una sola pieza, con la tarjeta dibujada en la mano mientras las representa.
Errores frecuentes
- Grupos grandes, donde tres hablan y el resto calla.
- Dar la consigna una sola vez cuando el reto es escucharla, no memorizarla.
- Permitir que se señale con el dedo: entonces sobra la palabra.