El regalo sorpresa
Descripción
Cuento motor de emociones. En el centro de la sala hay una caja tapada que nadie sabe qué guarda. Según avanza la historia, el grupo entero recorre el espacio con el cuerpo puesto en la emoción que toca — sorpresa, miedo, alegría, calma — y al final se abre la caja.
Objetivo
Poner el cuerpo entero al servicio de una emoción y reconocerla en los demás, moviéndose por el espacio en lugar de contarla sentado.
Cómo se juega6
Colocación
El grupo sentado en corro alrededor de una caja tapada con una tela, en el centro de la sala. El docente se sienta con ellos, dentro del corro, no de pie por fuera.
Arranque
El docente cuenta que esta mañana ha aparecido esa caja en la puerta y que nadie sabe de quién es. Pregunta qué habrá dentro, deja que contesten, y después dice «vamos a acercarnos a mirarla»: todos se levantan.
Qué se puede hacer
La historia va pasando por una emoción cada vez y todos la hacen a la vez, con el cuerpo entero y moviéndose por el espacio. La sorpresa se anda de puntillas con los brazos arriba, el miedo se anda muy pequeñito y despacio, la alegría se salta, la calma se anda muy lento respirando hondo. No hay forma correcta: cada uno la hace como le sale.
Qué pasa cuando el cuento nombra una emoción
El docente la dice, la hace él primero y la sigue haciendo mientras habla; los niños la copian y la exageran. Se está medio minuto en cada emoción y se pasa a la siguiente sin cortar la historia.
Cómo termina
Se vuelve al corro andando muy despacio y se abre la caja: dentro hay un pañuelo para cada uno. Se reparten y todos se mueven con su pañuelo haciendo la emoción que más les haya gustado.
Reinicio
Se cuenta otra vez la misma historia, pero ahora las emociones las van diciendo ellos desde el corro, en voz alta y sin turno fijo: la que se oiga, la hace todo el grupo.
Variantes3
Dos emociones seguidas
El docente nombra dos de golpe, «primero sorpresa y luego miedo», y hay que pasar de una a otra sin que se lo recuerden. Obliga a retener la secuencia y no solo a copiar lo que ve.
Por parejas
Se recorre el espacio por parejas cogidos de la mano, y los dos hacen la misma emoción ajustándose el paso. Aparece el acuerdo con otro y baja mucho el ruido del grupo.
Primero sentados
La emoción se hace sentados en el corro, con la cara y los brazos, y después se da una vuelta al corro andando con ella puesta. Para los de tres años, que necesitan verla varias veces antes de moverse con ella.
Consejos para el profesor3
El cuento no se lee: se cuenta bajando la voz en el miedo y subiéndola en la sorpresa, y ahí está la mitad del juego.
El docente tiene que hacerlo con el cuerpo entero y sin vergüenza, porque a los tres años copian lo que ven, no lo que oyen.
Y no abras la caja antes de tiempo: mientras siga tapada el grupo sigue enganchado, y la pregunta «¿qué habrá dentro?» te sirve para recogerlos cada vez que se dispersen.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
La emoción se hace con el tronco, los brazos y la cara, que es donde de verdad se ve, y el recorrido por el espacio se acorta a un tramo corto o se hace con la silla; se ajusta la distancia de la sala, nunca la tarea.
Visual
El docente nombra en voz alta lo que está haciendo mientras lo hace («ahora ando de puntillas con los brazos muy arriba») y el alumno se desplaza de la mano de un compañero fijo; el suelo se deja despejado, sin nada suelto por donde se anda.
Auditiva
Cada emoción se presenta con un gesto grande y visible que el docente mantiene todo el rato, el alumno se coloca donde le vea la cara, y el paso de una emoción a otra se marca con una palmada bien visible además de con la voz.
Cognitiva
Se trabajan dos emociones en toda la sesión en vez de cuatro, siempre en el mismo orden y con la misma frase, y se añade la tercera cuando las dos primeras salgan solas.