Descripción
Cuatro alumnos en corro se pasan una pelota de espuma con las manos y uno dentro intenta tocarla. Quien hace el pase que se pierde entra al centro y el de dentro sale al corro, así que se cambia mucho y nadie se queda quieto ni fuera.
Objetivo
Pasar a un compañero libre y colocarse para recibir, con alguien delante intentando cortar el pase.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con el pie: Se pasa con el interior del pie y con balón semidesinflado, y la pelota va siempre a ras de suelo, nunca por el aire. El control con el pie a esta edad cuesta mucho más y obliga a pasar más flojo y a mirar antes. Otra organización — Rondo en movimiento: El corro deja de estar quieto: los cuatro se desplazan andando por una zona marcada y se pasan la pelota mientras andan, con el del centro persiguiéndola. Todo el mundo se mueve todo el rato y aparece lo de buscar el hueco, que en el corro quieto no existe. Más fácil — Con bote obligatorio: Todos los pases van botando una vez en el suelo, y el del centro no puede tocar la pelota hasta después del bote. El balón viaja más despacio, da tiempo a colocar las manos y se encadenan muchos más pases seguidos.
Consejos para el Profesor
El rondo se hunde por el tamaño del corro: con cinco funciona, con ocho es una clase de mirar. Si tienes veinticinco alumnos, haz cinco corros y no tres. La regla que más cambia el juego es la del paso para recibir: sin ella se quedan los cuatro clavados y el del centro no llega nunca; con ella empiezan a abrir líneas de pase sin que nadie se lo haya explicado. Y si ves que uno se queda atascado en el centro dos o tres veces seguidas, sácalo tú y cambia, que a los seis años el centro se hace muy largo.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: juega en el corro, que es donde ocurre el juego, con el círculo un poco más cerrado por su lado y con el acuerdo de que a él se le pasa siempre botando y a la altura que le llegue bien; también le toca el centro, con el mismo objetivo que a todos, tocar la pelota, y mientras está dentro el corro se cierra un metro. Visual: se juega con pelota con cascabel y bote obligatorio, y quien va a pasar dice antes su nombre en voz alta, de forma que cada pase se anuncia; conoce el corro andando por él antes de empezar y los conos son altos y se pueden tocar con la mano, sin nada tendido por el suelo dentro del círculo. Auditiva: el nombre se sustituye por contacto visual y por levantar la mano quien pide la pelota, el cambio de centro se marca con un gesto claro del docente y el peto se entrega en mano. Cognitiva: versión con bote obligatorio, corro de cuatro con uno dentro y una regla única, la pelota no se queda en las manos; el docente cuenta los pases en voz alta para que se vea a qué se juega.