Descripción
Parejas cogidas de las dos manos y repartidas por la sala. Mientras suena la música se baila llevando el pulso con los pies, andando por donde se quiera. Cuando el maestro dice «¡giro!», la pareja da media vuelta junta, despacio y sin soltarse, y sigue bailando.
Objetivo
Llevar el pulso de la música junto a otro y ponerse de acuerdo sin hablar para girar a la vez.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Giro y cambio de mano: después del giro la pareja se suelta una mano y sigue bailando cogida solo de la otra, en el sentido contrario. Se gira igual de despacio y sin estirar los brazos. Otra organización — El corro que gira: todo el grupo hace un corro grande cogido de las manos y baila el pulso en círculo; cuando se dice «¡giro!», cada uno se suelta un momento, da la vuelta sobre sí mismo y vuelve a dar las manos. Más ordenado y sin cruces. Más fácil — Sin cogerse: la pareja baila frente a frente, a un paso y sin darse las manos, copiándose el movimiento; el giro lo da cada uno por su lado. Es la versión para quien todavía pierde el equilibrio al girar con otro.
Consejos para el Profesor
Un vals de verdad no lo siguen: el compás de tres tiempos hay que dárselo tú con la voz, con la pandereta y con el cuerpo, y funciona mejor una música lenta muy marcada que la pieza correcta. Reparte tú las parejas y cámbialas cada dos o tres minutos, no lo dejes a que se elijan. No encadenes giros: uno cada bastantes compases, porque después de tres seguidos hay quien se marea de verdad. Y si el número es impar baila tú, que además es el mejor sitio desde el que enseñar cómo se gira despacio.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se baila igual desde la silla o desde el suelo, con el compañero puesto a su altura y cogidos de las manos; el giro se da moviendo la silla media vuelta o girando el tronco y la cabeza, y el compañero acompaña ese mismo recorrido en lugar de arrastrarle. Visual: el compañero avisa del giro con la voz («giramos») justo antes de empezarlo, y se baila por una zona despejada con el borde marcado con conos altos; en la pista de baile no se pone nada en el suelo. Auditiva: el pulso se marca con la pandereta apoyada en el suelo de madera, que se nota por la vibración, y la orden de giro es un gesto del maestro con el brazo en alto, pactado antes; el compañero repite el gesto con la mano. Cognitiva: se empieza con la variante sin cogerse y una sola consigna, y cuando el giro salga solo se pasa a bailar de la mano.