Érase una vez

Érase una vez

6-7 años
15 minutos
Intensidad: Media
8-28 participantes

Descripción

Cuento motor. El docente narra una historia breve por tramos y el grupo entero la va representando con el cuerpo mientras recorre el espacio: el bosque de puntillas, el río de aros que hay que saltar, la cueva por la que se pasa a gatas, la ventisca que deja a todos quietos.

Objetivo

Representar con todo el cuerpo lo que se está contando y cambiar de forma de moverse cada vez que cambia la historia.

Instrucciones

1. Colocación: los tramos del cuento montados antes de que entre el grupo —el río de aros, la cueva de colchonetas, la llanura libre— y el grupo repartido de pie por la zona libre, sin filas. 2. Arranque: el docente empieza a narrar y se mueve con ellos. Desde la primera frase se anda; no hay una parte de escuchar sentados y otra de moverse. 3. Qué se puede hacer: cada tramo dice cómo hay que moverse, no cómo hay que hacerlo exactamente. «Cruzamos el bosque sin despertar a nadie» lo resuelve cada uno a su manera, de puntillas o agachado, y todas valen. Nadie toca a nadie: los personajes se cruzan, no se persiguen ni se agarran. 4. Qué pasa cuando cambia el tramo: el docente cambia de voz y da un golpe de pandereta. Todos paran, escuchan la frase nueva —dos frases como mucho— y arrancan con la nueva forma de moverse. Cada tramo dura un par de minutos, que es lo que se tarda en probarlo de verdad. 5. Cómo termina: el cuento acaba con la vuelta a casa, andando despacio y respirando hondo, y se cierra preguntando qué tramo ha costado más y por qué. Dos o tres lo enseñan a los demás. 6. Reinicio: se recorre el mismo cuento con la misma ruta pero cambiando la calidad del movimiento: todo muy lento, o todo muy pesado, o todo como si se fuera de puntillas.

Variantes

Más difícil — El cuento lo cuentan ellos: Por parejas, cada una inventa el siguiente tramo, lo enseña moviéndose y el resto lo copia y lo recorre. Hay que hacerlo entendible sin explicarlo mucho, que es lo difícil. Otra organización — Por rincones: Los cuatro tramos se montan como cuatro rincones del espacio y los grupos rotan a la señal de la pandereta cada tres minutos. El cuento se narra entero al principio y luego cada grupo lo vive por su lado; con grupos grandes se acaban las esperas. Más fácil — Con modelo: El docente hace el movimiento de cada tramo a la vez que lo narra y lo repite dos veces antes de seguir. Se copia y luego se prueba a la manera de cada uno, así que quien no arranca solo tiene siempre de dónde partir.

Consejos para el Profesor

El cuento motor se estropea siempre por el mismo sitio: se narra mucho y se mueve poco, y acaba siendo una clase de Lengua en el suelo del gimnasio. Prepara el texto reducido a dos frases por tramo y muévete tú mientras hablas. Monta el escenario antes de que entren, porque montarlo con veinticinco alumnos dentro es media sesión. Y evita los personajes que atrapan: en cuanto aparece un lobo que persigue, el cuento se convierte en un pilla-pilla y ya no lo recuperas.

Adaptaciones NEE

Movilidad reducida: cada tramo se diseña desde el principio con dos maneras válidas de resolverlo, para toda la clase —el río se salta o se cruza por el vado, que es un paso ancho marcado al lado; la cueva se pasa a gatas o agachando el tronco por el hueco ancho—, y él representa el mismo personaje en el mismo tramo, con el mismo cuento. Visual: recorre la ruta andando con un compañero antes de empezar para saber dónde está cada cosa, cada tramo lleva su propio sonido —pandereta para el río, palmadas para la cueva— y los bordes de las colchonetas y de la zona de aros se marcan con cinta de carrocero, nunca con una cuerda, que rueda bajo el pie justo donde hay que apoyar para saltar. Auditiva: cada tramo tiene una tarjeta con un dibujo que el docente levanta al cambiar, el docente narra siempre de frente y a la vista, y la señal de cambio es el brazo levantado además de la pandereta. Cognitiva: cuento de tres tramos en lugar de seis, siempre en el mismo orden y repetido dos veces seguidas, con el docente haciendo el movimiento delante.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

🧩 🎵🤸‍♂️Bailalo

Los niños se desplazan libremente por el espacio moviendo y bailando su cuerpo al ritmo de la música. La música irá cambiando (lenta, rápida, movida…) y ellos deben adaptar su movimiento al sonido que escuchan. La música es el motor del juego.

3-18 años · 5 min

⭕ Aros Musicales con Pilla‐Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

🧩🪞 El Espejo

Actividad de imitación donde un jugador realiza movimientos y su pareja debe reproducirlos como si fuera su reflejo.

5-12 años · 5 min

Estatuas de animales

Suena música y los alumnos bailan libremente. Cuando la música se detiene, el profesor dice un animal y deben quedarse quietos imitando su postura.

4-10 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El profesor dice una palabra y los alumnos se desplazan imitándola con su cuerpo (gigante, enano, robot, chicle, piedra).

5-8 años · 5 min

De Semilla a Flor

Los alumnos representan con su cuerpo la transformación de una semilla en planta siguiendo una historia narrada por el profesor.

4-8 años · 10 min

Mueve la parte

El profesor dice una parte del cuerpo y los alumnos solo pueden mover esa parte al ritmo de la música. Se van añadiendo más partes progresivamente.

4-10 años · 8 min

El Árbol que se Duerme

Los alumnos imitan un árbol que se mueve con el viento hasta que se tumba en el suelo para relajarse con respiraciones profundas.

4-8 años · 8 min

Monta la sesión con Érase una vez

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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