Escena de tres acciones
Descripción
Cada grupo saca una tarjeta con un lugar y algo que ocurre allí, y lo representa sin hablar en tres partes: una postura de todo el grupo que muestre el lugar, la acción con un objeto imaginario, y una imagen final distinta de la inicial. El grupo de enfrente mira cuarenta y cinco segundos y después dice dónde empieza, qué pasa y cómo termina. Luego se cambian los papeles.
Objetivo
Narrar corporalmente una secuencia de tres acciones que se entienda sin ninguna explicación verbal.
Cómo se juega7
Colocación
Cinco escenarios de cuatro metros, colocados de modo que cada grupo tenga un grupo vecino enfrente. Se representa y se observa por parejas de grupos, alternando: nunca hay público permanente.
Las cinco tarjetas de escena, con lugar y acción escritos, que son lo que hay que preparar antes: - Una cocina y alguien preparando algo que se quema. - Una parada de autobús y el autobús que no llega. - Un ascensor que se para entre pisos. - Una playa y una tormenta que llega. - Una biblioteca y algo que hace mucho ruido. Todas tienen las tres partes dentro: un lugar reconocible, algo que pasa y un final.
La primera parte, el lugar
Todo el grupo construye con el cuerpo una postura colectiva que represente el lugar. Unos pueden ser objetos —la puerta del ascensor, las estanterías— y otros personas. Se mantiene tres segundos para que se vea.
La segunda parte, la acción
Se representa lo que pasa, con desplazamientos y con un objeto imaginario que se manipule. Que haya un objeto imaginario es lo que hace que la escena se entienda: manipular algo que no está obliga a precisar el tamaño y el peso, y eso se ve desde fuera.
La tercera parte, el final
La escena termina en una imagen fija distinta de la postura inicial. Distinta: si el final se parece al principio, el observador no sabe si ha pasado algo.
La observación
El grupo vecino mira cuarenta y cinco segundos, en silencio y sentado. Cuarenta y cinco segundos exactos, cronometrados: si se alarga, la escena se convierte en una función y pierde la tensión.
La reconstrucción
Los observadores dicen tres cosas —dónde empieza, qué sucede y cómo termina— sin que nadie del grupo que ha representado explique nada. Si aciertan las tres, la escena estaba clara. Si falla una, se repite exagerando esa parte. Después se intercambian los papeles.
Variantes3
dos partes en lugar de tres: solo el lugar y lo que pasa, sin final. Y la tarjeta lleva el lugar dibujado en lugar de escrito.
se prohíbe el objeto imaginario y todo tiene que entenderse por las posturas y los desplazamientos. Es mucho más difícil de lo que parece y obliga a componer el espacio de otra manera.
dos grupos representan la misma escena a la vez, en escenarios separados, y un tercero mira las dos y dice en qué se parecen. La comparación entre dos versiones de la misma tarjeta enseña más que cualquier corrección.
Qué se trabaja
Seguridad3
Quien hace de objeto —la puerta, la estantería— aguanta con su propio equilibrio, de pie o sentado: nadie se sostiene sobre un compañero ni le sirve de apoyo esos tres segundos.
Los observadores miran sentados y fuera de los conos del escenario vecino, y entre los dos escenarios queda el paso libre: nadie sale de escena pisando a quien está mirando.
Las escenas de susto —la tormenta, lo que se quema— se resuelven con el gesto y con la cara, sin correr hacia el borde ni tirarse al suelo para rematar el final.
Consejos para el profesor5
La regla que hace funcionar esta ficha es que el grupo que representa no explica nada.
En cuanto se permite una frase de contexto —«es que somos unos náufragos»— se acabó la narración corporal, que es todo el contenido.
El objeto imaginario es el mejor recurso de la actividad, porque obliga a decidir el tamaño y el peso de algo que no existe, y eso se ve desde fuera con una claridad enorme.
Y el final tiene que ser distinto del principio: es el error más común, terminar en una imagen parecida a la inicial, y entonces el observador no sabe si ha pasado algo.
Los cuarenta y cinco segundos hay que cronometrarlos de verdad: alargados, la escena se deshincha.
Adaptaciones NEE4
Visual
la escena se construye describiendo en alto cada posición antes de adoptarla, con contacto acordado; en la observación, un compañero narra en voz baja lo que va ocurriendo, que además obliga a ese compañero a mirar mejor.
Auditiva
la representación es muda por diseño y no hay barrera ninguna; la reconstrucción de los observadores se hace de frente y por turnos, y el aviso de los 45 segundos es un brazo en alto.
Movilidad reducida
la postura colectiva del lugar se compone a la altura de quien tiene menos movilidad, y conviene que ocupe una posición central y no un extremo: en una postura colectiva, el centro es lo que se ve. La manipulación del objeto imaginario funciona igual desde cualquier posición y es el recurso central de la ficha.
Cognitiva o de atención
dos partes en lugar de tres —lugar y lo que pasa— con la tarjeta dibujada en vez de escrita; se le asigna un papel concreto y un objeto imaginario concreto, y se ensaya la imagen fija del final antes de la representación.
Errores frecuentes
- Dejar que el grupo explique la escena antes o después. Se acabó la narración corporal, que es el contenido entero.
- Terminar en una imagen parecida a la inicial. El observador no sabe si ha pasado algo y la escena no se entiende.
- Alargar la representación más allá de los 45 segundos. La escena se deshincha y los observadores desconectan.
- Poner un grupo como público fijo. Se representa menos y se aburre la mitad de la clase.
Observaciones
Montaje (8 minutos, para 25 alumnos): 1. Se marcan cinco escenarios de 4 x 4 metros con conos, colocados EN DOS FILAS ENFRENTADAS de modo que cada grupo tenga un grupo vecino delante. Esa disposición es lo que permite que se observen por parejas y que nadie sea público permanente. 2. Entre las dos filas se deja un pasillo de 3 metros, que es donde se sientan los observadores. 3. Se preparan cinco tarjetas de escena con el lugar y la acción escritos: la cocina y algo que se quema; la parada y el autobús que no llega; el ascensor que se para; la playa y la tormenta; la biblioteca y el ruido. Las cinco llevan dentro las tres partes: lugar, algo que pasa y final. 4. Un cronómetro para los 45 segundos de observación. Cronometrados de verdad: alargados, la escena se deshincha. 5. No hace falta ningún material de atrezo, y es a propósito: el objeto imaginario es el recurso central de la ficha. 6. Si se hace descalzo, se comprueba el suelo antes.