La acción que continúa
Descripción
Se parece a contar un cuento por turnos, pero con acciones en lugar de frases. Cada acción puede llevar a sitios muy distintos según quién la recoja: un empujón puede acabar en un coche averiado o en una puerta atascada. El grupo prueba varias continuaciones y se queda con la que más le sorprende.
Objetivo
Improvisar continuaciones distintas a partir de una misma acción y elegir en grupo la más creativa.
Cómo se juega5
Uno del grupo empieza una acción que podría hacer en la vida real, grande y en movimiento: «empujar algo pesado», «buscar algo por el suelo», «tirar de una cuerda», «escapar de algo».
Cuando el profesor da una palmada, cada pocos segundos, se congela. Otro del grupo le toca el hombro, ocupa su lugar y continúa la acción como cree que sigue.
Mientras alguien continúa, cualquiera del grupo puede decir «¡alto!»: quien actúa se congela y el que lo ha dicho muestra otra continuación desde ese mismo punto.
Cada acción pasa por los tres del grupo. Después el grupo elige su secuencia favorita y la ensaya de seguido, cada uno con su trozo.
Al final, dos o tres grupos enseñan su secuencia y el resto dice dónde cree que empezó y adónde ha llegado.
Variantes2
Las acciones de partida son de dos personas, como «cargar una mesa», y en cada cambio se releva a una de las dos.
El primero usa un objeto real, como una pica o un aro, y cada continuación tiene que darle un uso distinto.
Qué se trabaja
Seguridad2
Usa objetos imaginarios para empujar, tirar o escapar, sin tocar a los compañeros.
Realiza la entrada en la escena andando, nunca corriendo ni empujando al que estaba.
Consejos para el profesor2
Valora las continuaciones que cambian el sentido de la acción sin cambiar el movimiento: son las más creativas.
Si un grupo no usa el «¡alto!», ponle una regla: cada acción tiene que llevar al menos uno.
Adaptaciones NEE4
Visual
Un compañero le describe en voz baja la acción congelada antes de que entre, y la toma tocando la postura del que sale.
Auditiva
La palmada se acompaña de un gesto visible, y el «¡alto!» se dice levantando la mano.
Movilidad reducida
Continúa acciones de brazos y tronco desde la silla, y el grupo elige acciones de partida que lo permitan.
Cognitiva o de atención
Entra siempre en segundo lugar, con una acción ya empezada, y elige entre dos continuaciones que le ofrece el grupo.
Errores frecuentes
- Repetir la misma acción en vez de continuarla.
- Pararse mucho a pensar: el «¡alto!» se dice cuando ya se tiene una idea.
- Acciones pequeñas con las manos que no se ven desde lejos.