ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: se circula por una ciudad de calles marcadas representando vehículos y personas; al parar la música se cambia de personaje.

La ciudad

6-8 años
12 minutos
Intensidad: Media
10-30 participantes

Descripción

El espacio se convierte en una ciudad con calles marcadas y un sentido de circulación. Con la música sonando, cada uno se mueve como el personaje que ha dicho el docente: un coche, un autobús lleno, alguien con prisa, una paloma, un barrendero. Cuando la música para, semáforo en rojo y personaje nuevo.

Objetivo

Encontrar con el cuerpo la forma de moverse de cada personaje: su velocidad, su tamaño y su ritmo.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Se marcan cuatro o cinco calles anchas con conos, todas con el mismo sentido de circulación y con un par de plazas en las esquinas. El grupo se reparte por las calles.

  2. Arranque

    Suena la música y el docente dice el primer personaje —«coches»—. Todos circulan siendo eso, cada uno a su manera, siempre por la derecha de su calle.

  3. Qué se puede hacer

    Cada uno decide cómo es su coche: cómo suena, cómo gira, si va despacio o a trote. Vale el cuerpo entero, la voz y el gesto. Lo que no vale es tocar a otro: en esta ciudad no hay choques, ni de broma.

  4. Qué pasa cuando la música para

    Semáforo en rojo, todos quietos en el sitio. El docente dice el personaje nuevo —autobús lleno, moto, señor con prisa, paloma, barrendero, gato— y al volver la música se circula ya siendo eso.

  5. Cómo termina

    Última ronda con el personaje que elija cada uno, y el docente va nombrando en voz alta lo que va reconociendo mientras siguen circulando. Se cierra con dos vueltas andando muy despacio, «la ciudad de noche», que baja el pulso antes de recoger.

  6. Reinicio

    Se reparten papeles fijos, la mitad vehículos y la mitad peatones, y aparecen los pasos de cebra: los peatones cruzan y los vehículos se paran a dos metros.

Variantes3

Más difícil — Con semáforos en los cruces

Aparecen semáforos en los cruces —un cono de color en cada uno— y hay que llegar a ellos y arrancar según lo que marquen, con las calles algo más estrechas. Hay que ajustar la velocidad al espacio: se sigue sin pasar del trote y se frena en dos pasos, nunca en seco ni girando de golpe.

Otra organización — La ciudad por parejas

Cada personaje lo hacen dos: el autobús lleva un pasajero, la moto lleva un paquete, el barrendero lleva el carro. Van uno detrás de otro a un paso de distancia, sin tocarse, copiando el de detrás el movimiento del de delante, y se cambian en cada rojo.

Más fácil — Tres personajes y demostración

Solo tres personajes muy distintos entre sí —el coche, la paloma y alguien muy cansado—, demostrados por el docente antes de cada ronda y sostenidos dos minutos cada uno. Se quita la prisa de inventar y se puede copiar sin problema.

Qué se trabaja

Creatividad e improvisación motrizCalidades del movimientoCambios de direcciónritmo y sentidoJuego simbólico y de imaginación

Seguridad2

Realizar la actividad en una zona cerrada al tráfico y respetar las señales.

Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.

Consejos para el profesor2

  1. Alarga el semáforo en rojo unos segundos y aprovéchalo para decir el personaje nuevo: en marcha no lo oye la mitad.

  2. Comprueba antes de arrancar que todos circulan por la derecha de su calle, o el sentido único se pierde en la primera curva.

Adaptaciones NEE3

Visual

Circula por la calle del borde, marcada con una cuerda estirada a lo largo o siguiendo la pared, con un compañero al lado;

Movilidad reducida

Los personajes se eligen de forma que se puedan resolver desde su manera de desplazarse, y los vehículos le van especialmente bien, porque lo que se representa es velocidad, giro y sonido;

Cognitiva o de atención

Tres personajes fijos, siempre los mismos, demostrados antes de cada ronda y acompañados de una tarjeta con el dibujo;

Errores frecuentes

  • Marcar calles estrechas: se cruzan de frente, se tocan y la ciudad se convierte en un atasco.
  • Cambiar de personaje cada quince segundos: no llega a construirse ninguno y todo queda en correr por las calles.
  • Encadenar personajes rápidos sin meter la paloma o el barrendero: el ritmo sube y ya no vuelve a bajar.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

El docente reproduce música con ritmos diferentes. Cada participante inventa sus movimientos y los adapta al cambio: lentos y suaves con música lenta, pequeños y ágiles con música rápida, y baile libre con música movida. Puede desplazarse, girar, saltar o balancearse, respetando el espacio de los demás.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Una persona mueve lentamente brazos, piernas o tronco y su pareja reproduce sus gestos como un reflejo. Pueden permanecer en su sitio o realizar desplazamientos cortos, manteniendo la distancia y el ritmo. A mitad de la actividad intercambian quién dirige y quién imita.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El docente demuestra cinco consignas. El grupo camina por el espacio y responde a cada palabra: se estira de puntillas, se agacha, hace movimientos rígidos, se mueve muy despacio o queda quieto. Se alternan las consignas durante varios minutos y se termina con una tranquila.

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

Monta la sesión con La ciudad

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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