La imagen que crece
Descripción
Con la técnica de las iconografías del teatro imagen, los alumnos van entrando de uno en uno a un espacio libre y se quedan inmóviles hasta que la foto está llena. Entonces el público le pone título y, contestando preguntas, construye entre todos qué está pasando. La foto se mueve unos segundos y otra imagen, montada por los que miraban, cuenta lo que ocurre a continuación. El anexo «Ejemplo de una imagen que crece» cuenta una partida paso a paso.
Objetivo
Construir entre toda la clase un relato a partir de imágenes corporales, escuchando lo que proponen los demás y dándole continuidad.
Cómo se juega6
El maestro llama a uno de la primera mitad, que entra al escenario vacío y se queda quieto en una postura cualquiera: señalando, agachado, con los brazos en alto.
Uno a uno van entrando los demás de esa mitad, y cada uno se congela en una postura que tenga relación con lo que ya hay: mira a alguien, le ayuda, huye de él o completa un objeto.
Con la imagen llena, la otra mitad le pone un título y el maestro le pregunta: «¿Dónde están?», «¿Quién es cada uno?», «¿Qué acaba de pasar?», «¿Qué va a pasar ahora?».
Cuando el público se ha puesto de acuerdo, el maestro toca el hombro de varias estatuas y cada una dice en una frase lo que piensa su personaje.
A una palmada la imagen cobra vida durante diez segundos con lo que el público ha dicho que va a pasar, y a otra palmada se congela en una imagen final.
Se cambian los papeles
La otra mitad monta la segunda imagen, que tiene que contar lo que pasa después de la primera. Se repite hasta tener tres o cuatro imágenes, y se enseñan seguidas como un relato.
Variantes3
El maestro dice un tema al empezar cada imagen, como «un viaje», «una tormenta» o «una fiesta», y las posturas se colocan en torno a él.
El que entra no puede mirar la imagen de frente: entra de espaldas y solo se gira una vez colocado, y debe relacionarse igual con lo que hay.
Al final, un narrador de la clase cuenta el relato completo en voz alta mientras las imágenes se suceden.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las posturas se tienen que poder aguantar un par de minutos: nada de estar sobre un pie ni con peso encima de un compañero.
Al añadirse a la imagen se puede tocar a un compañero con la mano o el hombro, pero no apoyarse en él ni empujarlo.
Cuando la imagen cobra vida, los movimientos son lentos y cortos para que nadie choque con el de al lado.
Consejos para el profesor2
Las mejores historias salen de imágenes raras: si las primeras posturas son muy obvias, pide que la siguiente sorprenda.
Apunta en una frase el título y lo que pasa en cada imagen; al final, léelo de corrido y la clase descubrirá que ha escrito un relato.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se le coloca en la imagen junto a un compañero que le toca la mano, y cuando está en el público un compañero le describe en voz baja las posturas.
Auditiva
Las palmadas para dar vida y congelar se acompañan del brazo en alto, y el maestro escribe el título y las respuestas del público en la pizarra o en un papel.
Movilidad reducida
Su postura puede ser sentado o en la silla, y se le invita a entrar entre los primeros para que la imagen se construya a su alrededor.
Cognitiva o de atención
Entra en la imagen con una indicación concreta («mira a quien señala») y desde el público contesta a una sola pregunta, la que elija.
Errores frecuentes
- Entrar y ponerse en una esquina sin relación con nadie: la imagen no cuenta nada.
- Que la segunda imagen empiece una historia nueva en vez de seguir la primera.
- Dejar que el público discuta mucho rato: se decide rápido y se sigue.
Textos para la clase
Texto
Ejemplo de una imagen que crece
Tema de ejemplo: «una excursión al río». Los nombres son de ejemplo. Primera imagen (la monta la primera mitad; la otra mitad mira) 1. Entra Lucía y se agacha en el centro con un brazo estirado hacia el suelo, como si fuera a coger algo del agua. 2. Entra Marcos y se pone de pie detrás de ella, señalando hacia donde mira Lucía y con la boca muy abierta. 3. Entra Irene y se coloca delante de Lucía, sentada con las piernas recogidas y las manos juntas hacia arriba, como si tuviera algo que se mueve dentro de ellas: un pez. 4. Entra Pablo al lado de Marcos, con una mano en la frente para ver mejor y la otra tirando de la manga de Marcos. 5. Entra Sara un poco más lejos, de espaldas, con los brazos en alto y la cara girada hacia los demás: parece que llama a alguien. 6. Entra Hugo junto a Sara, con las manos en la boca en forma de altavoz, mirando al grupo del río. La imagen está llena. El público le pone título: «¡Han pescado un pez con las manos!». El maestro pregunta: «¿Dónde están?» (en la orilla del río). «¿Quién es cada uno?» (Irene ha cogido el pez, Lucía intenta coger otro, Marcos y Pablo lo han visto, Sara y Hugo son los que ya se iban hacia el autobús). «¿Qué va a pasar ahora?» (el pez se escapa y todos intentan cogerlo). El maestro toca el hombro de Irene: «¡Que no se me escape!». Toca el de Hugo: «¡Que se va el autobús!». Palmada: diez segundos de vida, a cámara lenta; el pez salta, Irene lo pierde y todos se agachan a buscarlo. Palmada: imagen final, todos mirando al agua. Segunda imagen (la monta la otra mitad; cuenta lo que pasa después) 1. Entra Nora de pie, con los brazos cruzados y dando golpecitos con el pie: es la monitora que espera. 2. Entra Leo con los pantalones remangados y los zapatos en la mano, chorreando. 3. Entra Ana detrás de Leo, escurriéndose la camiseta. 4. Entran los demás, uno a uno, hasta completar la imagen: uno se ríe tapándose la boca, otro enseña con las manos el tamaño del pez, otro se sube al autobús mirando hacia atrás. Título del público: «Llegamos tarde y mojados». El relato de la clase ya tiene dos capítulos, y la tercera imagen la vuelve a montar la primera mitad.