Descripción
Persecución que va creciendo. Empieza una sola mosca, y cada alumno al que toca se convierte también en mosca y sigue corriendo, ahora persiguiendo. El número de perseguidores aumenta ronda a ronda hasta que casi toda la clase persigue: nadie queda eliminado y nadie se sienta.
Objetivo
Correr esquivando en un espacio cada vez más ocupado y seguir participando aunque te toquen, cambiando de papel.
Cómo se juega6
Colocación
Zona delimitada con conos, amplia, y todo el grupo repartido por dentro. Uno lleva peto: es la primera mosca. Los petos que sobran, en un cono del borde.
Arranque
A la señal, la mosca persigue y toca con la mano abierta en el hombro, el brazo o la espalda.
Qué se puede hacer
Correr, esquivar y cambiar de dirección por toda la zona marcada, sin salirse. No se agarra a nadie: se toca y se sigue.
Qué pasa cuando te tocan
Te conviertes en mosca. Vas al borde, coges un peto, te lo pones y vuelves a entrar persiguiendo. No se sale del juego en ningún momento: se cambia de papel, y por eso el que es tocado el primero es el que más va a correr.
Cómo termina
Cuando quedan cuatro o cinco sin tocar, el docente para. Esos cuatro o cinco son las moscas con las que empieza la ronda siguiente, así que no se quedan expuestos delante de nadie: se les da el peto y a correr.
Reinicio
Se empieza con dos moscas y se juega en un espacio algo más pequeño, que hace que la cosa se acelere desde el primer minuto.
Variantes3
A partir de la cuarta mosca, las nuevas se cogen de la mano por parejas y persiguen sin soltarse. Regla propia de la variante: las parejas van al trote y no a la carrera, tocan con la mano de fuera, y si se sueltan se paran las dos y se vuelven a coger antes de seguir.
Se parte la zona en dos con una fila de conos y se juega una partida en cada mitad, con su mosca inicial, sin cruzar la línea. Grupos más pequeños, distancias más cortas y muchísimos menos encontronazos; además el docente ve las dos a la vez.
Dos aros grandes son casas donde no se puede pillar, y solo se puede estar dentro contando hasta cinco. Además, todas las moscas van diciendo zzzz mientras corren, para que se sepa por dónde vienen. Baja la presión y se acaban las discusiones sobre el toque.
Qué se trabaja
Seguridad3
El peto se coge y se pone parado en el cono del borde, fuera de la zona de carrera, y se vuelve a entrar mirando hacia el campo.
Se toca con la mano abierta en el hombro, el brazo o la espalda y se sigue: al final casi todo el grupo persigue a los pocos que quedan, y a esos no se les rodea contra el borde.
La ronda se corta cuando quedan cuatro o cinco sin tocar, antes de que la persecución se convierta en un embudo del grupo entero sobre uno solo.
Consejos para el profesor2
Empieza con la zona pequeña y ábrela conforme crecen las moscas; al revés arranca aburrido y acaba imposible.
Corta cuando queden cuatro o cinco sanos y reinicia con otra primera mosca: así todos pasan por perseguir desde el principio.
Adaptaciones NEE3
Visual
Juega cogido de la mano de un compañero guía, en una zona más pequeña y bien delimitada con conos, y se usa la regla de la variante fácil para toda la clase —todas las moscas dicen zzzz mientras corren—, con lo que el juego se puede seguir por el oído sin cambiarle nada a nadie.
Auditiva
El peto hace visible en todo momento cuántas moscas hay y quiénes son, la señal de arranque y de parada se dan con el brazo desde un punto fijo, y a él se le avisa del cambio de ronda con un gesto acordado.
Movilidad reducida
Entra en el juego en pareja con un compañero, formando una mosca doble o una presa doble que se mueven juntos y al trote, y cuando le toca perseguir se reduce la zona de juego para todos durante esa ronda en lugar de darle un encargo aparte; El toque dado desde la silla vale igual.
Errores frecuentes
- Empezar con la zona muy amplia: con una sola mosca no toca a nadie en dos minutos y el arranque se hunde.
- No señalar dónde están los petos de repuesto: el tocado da vueltas buscando uno mientras el juego sigue sin él.
- Estirar la ronda hasta el último sano: dos huyendo de la clase entera deja de ser un juego para ellos.