La muralla
Descripción
Una franja ancha cruza el campo de lado a lado: es la muralla. Dentro de ella empiezan dos alumnos con peto, que solo pueden tocar sin salir de la franja. El resto cruza de un extremo al otro a cada señal, y a quien tocan se le da un peto y se queda dentro formando parte de la muralla, que va creciendo cruce a cruce.
Objetivo
Buscar el hueco y cambiar de ritmo para atravesar una zona vigilada que cada vez tiene menos sitio libre.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Muralla doble: se marcan dos franjas paralelas separadas cinco metros, con una muralla en cada una, y hay que atravesar las dos seguidas en el mismo cruce. Las reglas de la franja siguen igual: cada muralla se queda dentro de la suya. Otra organización — Dos campos pequeños: se parte la clase en dos mitades y se juega en dos campos a la vez, cada uno con su muralla de dos. Con la mitad de gente cruzando hay menos choques y a cada uno le llegan más cruces. Más fácil — Muralla que anda: los de la franja se desplazan andando, nunca corriendo, aunque los que cruzan vayan a toda velocidad. Cruzar se vuelve fácil y el juego dura más rondas, que es lo que hace falta las primeras veces.
Consejos para el Profesor
La regla que sostiene el juego es que la muralla no sale de la franja: en cuanto uno se sale, aquello se convierte en un pilla-pilla corriente y se pierde lo que tiene de bueno, que es tener que elegir por dónde pasar. Márcala con conos de otro color y párate a corregirlo las dos primeras veces. Ten preparados los petos en un cono del borde de la franja, porque en cuanto la muralla crece hay cuatro o cinco cambios por cruce y si los repartes tú, el juego se para.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: cruza por una calle propia marcada en un extremo de la franja, más ancha y con un solo miembro de la muralla asignado a ella, andando o en silla; cuando le toca ser muralla ocupa esa misma calle y toca desde ahí a quien pase, que es exactamente lo que hacen los demás. Visual: cruza junto a un compañero guía que corre a su lado avisando en voz alta de dónde queda el hueco, sin tirar de él; si van cogidos de la mano, el cruce se hace andando, porque de la mano y a la carrera es como se producen los tirones. La franja se marca con conos altos y, si hace falta referencia en el suelo, se pone con cinta de carrocero o con huellas de goma en los bordes de la franja, nunca con una cuerda tumbada, que es redonda y rueda bajo la zapatilla justo donde se corre y se frena. Auditiva: la señal de cruzar es el brazo del docente que baja, dado siempre desde el mismo sitio y acordado antes de empezar; a quien pasa a la muralla se le entrega el peto en mano, que ya es aviso suficiente. Cognitiva: se empieza con la muralla de dos andando y el docente cruza a su lado las dos primeras veces, diciéndole antes de cada cruce hacia qué cono va.