ENTRÉNALO

La pizarra de la espalda

6-10 años
8 minutos
Aula
Intensidad: Muy baja
4-30 participantes

Descripción

Uno traza letras con la yema del dedo sobre la espalda del otro y el que recibe tiene que ir diciendo en voz alta lo que reconoce. Se empieza por letras sueltas y se acaba por nombres y palabras cortas, y en cuanto se va demasiado deprisa deja de entenderse nada.

Objetivo

Reconocer trazos por el tacto en una zona del cuerpo que no se ve y ajustar la velocidad para hacerse entender.

Cómo se juega6

  1. Antes de empezar

    Se pregunta quién prefiere no ser tocado en la espalda. Quien lo diga juega escribiendo sobre la palma de la mano del compañero, que vale igual.

  2. Colocación

    Parejas repartidas por el aula, uno sentado de espaldas y el otro detrás, de pie y a una altura desde la que llegue sin agacharse.

  3. Arranque

    Se escribe con la yema de un dedo, despacio y en letras grandes que ocupen media espalda. Se empieza por letras sueltas, una cada vez.

  4. Qué hay que hacer

    El que recibe dice en voz alta lo que va reconociendo. Puede pedir una repetición diciendo «otra vez», y se le repite tal cual, sin ir más deprisa.

  5. Qué no vale

    Apretar, arañar, hacer cosquillas ni escribir por debajo de la ropa. Se escribe por encima de la camiseta y siempre entre los hombros.

  6. Cómo termina

    Se cambian los papeles y se sube al nombre propio y a palabras de cuatro letras. La última ronda es en cadena, en fila de cinco, pasando la palabra hacia delante.

Variantes3

Más fácil — Formas en vez de letras

Se dibujan cuatro formas acordadas antes y dibujadas en la pizarra: círculo, cruz, raya y zigzag. Se acierta casi siempre y sirve con niños que aún no leen.

Más difícil — Sin repeticiones

Palabras de cinco letras escritas de un tirón y con derecho a una sola repetición de la palabra entera, nunca de una letra suelta.

Otra organización — Teléfono de espaldas

Grupos de cinco en fila, todos mirando en la misma dirección. El último escribe una letra en la espalda del de delante y va pasando hasta el primero, que la escribe en la pizarra.

Qué se trabaja

Sentido kinestésico y propiocepciónPartes y segmentos corporalesComunicación y escucha en el grupo

Seguridad2

Se pregunta antes quién no quiere contacto en la espalda y se le ofrece jugar sobre la palma de la mano: nadie participa a la fuerza.

Se escribe con la yema del dedo y sin apretar, por encima de la ropa y siempre entre los hombros; ni uñas, ni cosquillas, ni por debajo de la camiseta.

Consejos para el profesor2

  1. Escribe tú una letra grande en el aire delante de la clase para que vean el tamaño: siempre la hacen demasiado pequeña.

  2. Pon un tope de dos repeticiones por letra; sin tope, una pareja se queda diez minutos con la misma.

Adaptaciones NEE4

Visual

Es de los juegos en los que suele ir por delante del resto, y puede hacer de referencia enseñando al grupo a leer trazos con la piel; se le nombra en voz alta cuándo empieza cada letra.

Auditiva

Las respuestas se dan escribiendo en un papel en lugar de en voz alta, y el aviso de empezar es un toque suave en el hombro acordado antes.

Movilidad reducida

Se escribe sobre la palma de la mano o sobre el antebrazo, a la altura que le venga bien, y es el compañero el que se coloca donde haga falta.

Cognitiva o de atención

Solo cuatro formas, dibujadas en un cartel a la vista, y se le dice antes de cada trazo cuál de las cuatro no va a salir, para elegir entre tres.

Errores frecuentes

  • Escribir deprisa y en letra pequeña: no se reconoce nada, el que recibe se frustra y abandona a la tercera letra.
  • Empezar directamente por palabras: hay que pasar antes por letras sueltas o el juego no arranca.
  • No cambiar los papeles: el que escribe se lo pasa bien y el que recibe hace todo el trabajo difícil.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Aguanta la mirada

Un duelo de miradas que se juega sentados y sin material, pensado para los días en los que la clase no sale del aula. Alterna dos consignas opuestas sobre el mismo músculo: primero frenarlo del todo y luego dispararlo, y entre ronda y ronda se cambia de compañero.

4-8 años · 6 min

La cata a ciegas

Una ronda de cata a ciegas con productos corrientes de cocina: azúcar, sal, pan rallado y bicarbonato. Cada grupo prueba una pizca por turno y pone palabras a lo que nota antes de decir el nombre, de manera que lo importante no es acertar sino describir la sensación.

7-9 años · 8 min

Dos voces a la vez

Un juego de escucha selectiva para el aula: en cada trío, dos alumnos eligen frases parecidas en longitud y ritmo y las sueltan al mismo tiempo mientras el tercero intenta quedarse con las dos. El reto es separar una voz de otra con las menos repeticiones posibles, y los papeles rotan en cada ronda.

6-9 años · 8 min

Girar hacia el sonido

El grupo se sienta en el centro del aula con los ojos cerrados mientras el docente cambia de sitio en silencio y hace sonar una campana o un triángulo. A cada sonido, todos giran sobre el suelo hasta quedar de cara al lugar del que ha venido, y al abrir los ojos se comprueba quién ha apuntado bien.

5-9 años · 7 min

El balón y la música

Sentados en corro, la clase se pasa un balón sin parar mientras suena la música. Cada vez que el sonido se corta, el que lo tiene en las manos se apunta una letra, y solo al completar las cinco de la palabra sale del corro, de modo que hacen falta cinco descuidos para quedar fuera.

5-10 años · 8 min

¿De quién es este zapato?

El grupo se fija bien en el calzado de todos antes de que uno salga por la puerta. Mientras está fuera, los demás amontonan un zapato de cada uno en el centro del corro, y al volver tiene que repartirlos observando pies y caras hasta acertar de quién es cada uno.

5-9 años · 8 min

La canción muda

Una canción de todos los días se convierte en un ejercicio de sostener el ritmo sin oírlo. El docente, de pie o sentado, va abriendo y cerrando el sonido, y el grupo tiene que seguir cantando por dentro para reaparecer en el punto exacto en el que la canción se ha quedado.

4-9 años · 7 min

Busca tu animal

Las parejas se separan a los dos extremos del aula después de acordar en secreto qué animal van a imitar. Una mitad se queda con los ojos cerrados y avanza hacia el sonido de su compañero mientras el resto de la clase llena la sala de balidos, ladridos y maullidos que hay que aprender a descartar.

4-9 años · 8 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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