La selva
Descripción
Cuento motor. El maestro cuenta que el grupo entero está cruzando la selva y va nombrando lo que pasa: un pincho en la rodilla derecha, una rama que hay que apartar con las dos manos, un barrizal que se cruza de puntillas. Cada cosa se resuelve con el cuerpo, y todos la hacen a la vez.
Objetivo
Localizar y usar la parte del cuerpo que el cuento nombra, y representar con el movimiento lo que se está contando.
Cómo se juega6
Colocación
Todos de pie y repartidos por la sala, con un brazo de distancia alrededor de cada uno. El maestro se mete entre ellos y cuenta desde dentro.
Arranque
«hoy vamos a cruzar la selva», y el grupo empieza a andar por la sala mientras el maestro cuenta.
Qué se puede hacer
Cada obstáculo se resuelve con el cuerpo y todos lo hacen a la vez, cada uno a su manera: curarse la rodilla derecha, apartar las ramas, cruzar el barrizal de puntillas, agacharse para la cueva.
Qué pasa cuando el cuento nombra una parte del cuerpo
Se para de andar, se mira esa parte, se toca y se mueve; después se sigue el viaje. La parte se nombra siempre en voz alta.
Cómo termina
El grupo llega al final de la selva, se tumba boca arriba en la hierba y respira hondo tres veces mientras el maestro baja la voz.
Reinicio
Se cuenta el viaje de vuelta, con los mismos obstáculos en orden contrario; ya se los saben y salen mucho más sueltos.
Variantes3
cada dos o tres obstáculos el maestro se para y pregunta «¿y ahora qué nos encontramos?». El grupo entero representa lo que propone el compañero que responde, y el cuento sigue por ahí.
se montan cuatro zonas por la sala —el río, la cueva, el barro y los árboles— con aros y colchonetas, y el grupo se desplaza de una a otra según avanza el cuento en vez de moverse por todas partes.
se cuenta un viaje con tres obstáculos, siempre los mismos y siempre en el mismo orden, y el maestro los hace con ellos exagerando el gesto. En cuanto se lo saben, se añade el cuarto.
Qué se trabaja
Seguridad2
Mantener una respiración natural y detener la actividad ante mareo o dolor.
El viaje se hace andando por la sala y los obstáculos se resuelven en el sitio, sin echar a correr detrás del cuento.
Consejos para el profesor2
Repite un obstáculo dos veces dentro del mismo cuento: la segunda lo resuelven sin mirarte, y ahí ves que lo han entendido.
Guarda la cueva para el final: entrar agachados junta al grupo y baja el ritmo justo antes de terminar.
Adaptaciones NEE3
Auditiva
Cada obstáculo se hace además con un gesto grande y visible del maestro, que se coloca donde el niño lo vea; Se acuerda antes un gesto para «paramos» y otro para «seguimos», y el niño se sitúa cerca.
Movilidad reducida
El cuento se cuenta con partes del cuerpo que él pueda mover, y los obstáculos de piernas se resuelven con brazos y tronco —la rama se aparta igual, la cueva se cruza agachando la cabeza—; Se desplaza con el grupo como pueda y el maestro ajusta la distancia entre obstáculo y obstáculo.
Cognitiva o de atención
Se usa la versión de tres obstáculos siempre iguales y en el mismo orden, con el maestro haciéndolos a su lado y nombrando una sola parte del cuerpo cada vez.
Errores frecuentes
- Nombrar «la rodilla» sin decir cuál: sin izquierda ni derecha se pierde todo el trabajo de lateralidad del cuento.
- Encadenar obstáculos sin dejar resolverlos: aún están apartando la rama y ya estás contando el barrizal.
- Narrar desde fuera con voz de cuentacuentos: si no cruzas la selva con ellos, pasean esperando la frase siguiente.