ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 4 años: el maestro cuenta un viaje por la selva y el grupo entero va resolviendo con el cuerpo cada obstáculo que aparece en el cuento.

La selva

4-6 años
10 minutos
Intensidad: Media
6-25 participantes

Descripción

Cuento motor. El maestro cuenta que el grupo entero está cruzando la selva y va nombrando lo que pasa: un pincho en la rodilla derecha, una rama que hay que apartar con las dos manos, un barrizal que se cruza de puntillas. Cada cosa se resuelve con el cuerpo, y todos la hacen a la vez.

Objetivo

Localizar y usar la parte del cuerpo que el cuento nombra, y representar con el movimiento lo que se está contando.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Todos de pie y repartidos por la sala, con un brazo de distancia alrededor de cada uno. El maestro se mete entre ellos y cuenta desde dentro.

  2. Arranque

    «hoy vamos a cruzar la selva», y el grupo empieza a andar por la sala mientras el maestro cuenta.

  3. Qué se puede hacer

    Cada obstáculo se resuelve con el cuerpo y todos lo hacen a la vez, cada uno a su manera: curarse la rodilla derecha, apartar las ramas, cruzar el barrizal de puntillas, agacharse para la cueva.

  4. Qué pasa cuando el cuento nombra una parte del cuerpo

    Se para de andar, se mira esa parte, se toca y se mueve; después se sigue el viaje. La parte se nombra siempre en voz alta.

  5. Cómo termina

    El grupo llega al final de la selva, se tumba boca arriba en la hierba y respira hondo tres veces mientras el maestro baja la voz.

  6. Reinicio

    Se cuenta el viaje de vuelta, con los mismos obstáculos en orden contrario; ya se los saben y salen mucho más sueltos.

Variantes3

Más difícil — La selva la cuentan ellos

cada dos o tres obstáculos el maestro se para y pregunta «¿y ahora qué nos encontramos?». El grupo entero representa lo que propone el compañero que responde, y el cuento sigue por ahí.

Otra organización — La selva con recorrido

se montan cuatro zonas por la sala —el río, la cueva, el barro y los árboles— con aros y colchonetas, y el grupo se desplaza de una a otra según avanza el cuento en vez de moverse por todas partes.

Más fácil — Solo tres peligros

se cuenta un viaje con tres obstáculos, siempre los mismos y siempre en el mismo orden, y el maestro los hace con ellos exagerando el gesto. En cuanto se lo saben, se añade el cuarto.

Qué se trabaja

Partes y segmentos corporalesCreatividad e improvisación motrizDramatización y representaciónImagen y percepción del propio cuerpoJuego simbólico y de imaginación

Seguridad2

Mantener una respiración natural y detener la actividad ante mareo o dolor.

El viaje se hace andando por la sala y los obstáculos se resuelven en el sitio, sin echar a correr detrás del cuento.

Consejos para el profesor2

  1. Repite un obstáculo dos veces dentro del mismo cuento: la segunda lo resuelven sin mirarte, y ahí ves que lo han entendido.

  2. Guarda la cueva para el final: entrar agachados junta al grupo y baja el ritmo justo antes de terminar.

Adaptaciones NEE3

Auditiva

Cada obstáculo se hace además con un gesto grande y visible del maestro, que se coloca donde el niño lo vea; Se acuerda antes un gesto para «paramos» y otro para «seguimos», y el niño se sitúa cerca.

Movilidad reducida

El cuento se cuenta con partes del cuerpo que él pueda mover, y los obstáculos de piernas se resuelven con brazos y tronco —la rama se aparta igual, la cueva se cruza agachando la cabeza—; Se desplaza con el grupo como pueda y el maestro ajusta la distancia entre obstáculo y obstáculo.

Cognitiva o de atención

Se usa la versión de tres obstáculos siempre iguales y en el mismo orden, con el maestro haciéndolos a su lado y nombrando una sola parte del cuerpo cada vez.

Errores frecuentes

  • Nombrar «la rodilla» sin decir cuál: sin izquierda ni derecha se pierde todo el trabajo de lateralidad del cuento.
  • Encadenar obstáculos sin dejar resolverlos: aún están apartando la rama y ya estás contando el barrizal.
  • Narrar desde fuera con voz de cuentacuentos: si no cruzas la selva con ellos, pasean esperando la frase siguiente.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

Los niños se desplazan libremente por el espacio moviendo y bailando su cuerpo al ritmo de la música. La música irá cambiando (lenta, rápida, movida…) y ellos deben adaptar su movimiento al sonido que escuchan. La música es el motor del juego.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Por parejas y uno frente al otro, uno dirige con movimientos lentos de brazos, piernas y tronco y el otro los reproduce a la vez, como si fuera su reflejo. Lo difícil no es copiar, sino no adelantarse: el que imita tiene que mirar el cuerpo entero y no solo la mano que se mueve. A media actividad se cambian los papeles.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El profesor dice una palabra y los alumnos se desplazan imitándola con su cuerpo (gigante, enano, robot, chicle, piedra).

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

Monta la sesión con La selva

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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