La yenca
Descripción
Baile de toda la vida convertido en trabajo de lateralidad: la canción manda izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás y un uno-dos-tres. Todos bailan a la vez mirando al maestro, con un pañuelo de color en la muñeca derecha para no dudar de qué lado es cuál.
Objetivo
Distinguir la izquierda de la derecha sobre uno mismo y encadenar los pasos en el orden que marca la canción.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con media vuelta: en el uno-dos-tres se da media vuelta en el sitio y se sigue bailando mirando hacia el otro lado. Ya no se puede copiar al maestro todo el rato y hay que acordarse de la secuencia. Otra organización — Dos filas frente a frente: las filas se colocan una enfrente de otra, separadas tres pasos, y bailan viéndose las caras en vez de mirar al maestro. La izquierda del de enfrente está al revés que la propia, y eso se nota enseguida. Más fácil — Solo izquierda y derecha: se baila únicamente la primera mitad de la canción, sacando el pie a un lado y al otro, hasta que sale sin pensar. Después se añaden el delante y el detrás.
Consejos para el Profesor
El pañuelo en la muñeca derecha vale más que veinte explicaciones: con la marca puesta, a los cinco años aciertan; sin ella, copian al de al lado y no aprenden nada. Ponte tú también el pañuelo y baila de espaldas a ellos, mirando en la misma dirección, o te copiarán en espejo y saldrán todos cambiados. Enseña primero los pasos sin música y muy despacio; la canción va rápida y arrancar con ella es garantizar el lío. Y no corrijas los fallos uno a uno: se baila otra vez y se arregla solo.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: la secuencia se baila con los brazos —izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás— desde la silla o de pie con apoyo; el contenido es distinguir un lado del otro y encadenar el orden, y eso se trabaja igual de bien sin mover los pies. Visual: se coloca en primera fila junto al maestro, que canta cada paso justo antes de hacerlo, y el pañuelo se ata en la muñeca derecha para reconocer el lado por el tacto; el sitio en la fila se marca con una alfombrilla o cinta rugosa, nunca con una cuerda. Auditiva: el maestro baila de frente y bien visible marcando el pulso con el pie y con las palmas, y el niño se sitúa en el centro de la primera fila; la letra se sustituye por el gesto, que es lo que de verdad se copia. Cognitiva: se usa la versión de solo izquierda y derecha durante varias sesiones, con la canción a media velocidad y el maestro nombrando el lado en voz alta cada vez.