Descripción
Sin voz y sin manos, lo único que queda es la forma de la boca, y eso obliga a mirar de cerca y a vocalizar despacio para que el de al lado pueda leerla. Se puede reclamar una repetición, solo una, y después hay que pasar lo que se haya entendido aunque se sepa que no está seguro.
Objetivo
Escuchar mensajes, expresarse con claridad y coordinarse mediante comunicación verbal y no verbal.
Cómo se juega6
Filas de cinco, cada una mirando hacia el frente y con dos metros entre fila y fila.
El maestro enseña al primero de cada fila una palabra de dos sílabas, dicha solo con los labios y sin voz.
El primero se gira hacia el segundo y se la dice igual
Moviendo los labios despacio, sin ningún sonido y sin gestos con las manos.
Cada uno puede pedir que se lo repitan una sola vez, dando un toque en el hombro. Después pasa lo que haya entendido.
El último dice en voz alta la palabra que le ha llegado y se compara con la de salida.
Cuatro rondas
Dos con palabras y dos con frases de tres palabras, cambiando cada vez quién empieza.
Variantes2
Permitir una demostración visual antes del intento.
Registrar únicamente la mejora personal o colectiva.
Qué se trabaja
Seguridad2
Se transmite de frente y a un paso de distancia, sin acercar la cara ni tocar al compañero.
Las filas quedan separadas para que nadie se gire encima de otro al pasar el mensaje.
Consejos para el profesor2
Prohíbe señalar y el lenguaje se vuelve preciso solo.
Pregunta al final qué palabra les ayudó más: eso es lo que se llevan.
Adaptaciones NEE4
Visual
Su mensaje se transmite dibujando la palabra con el dedo en la espalda, no en los labios.
Auditiva
Se juega con luz de frente a la cara, sin taparse la boca y con palabras ya conocidas.
Movilidad reducida
La fila se coloca sentada y quien le transmite se agacha a su altura, cara a cara.
Cognitiva o de atención
Palabras de dos sílabas y un dibujo de la palabra al final para comprobar sin castigo.
Errores frecuentes
- Grupos grandes, donde tres hablan y el resto calla.
- Dar la consigna una sola vez cuando el reto es escucharla, no memorizarla.
- Permitir que se señale con el dedo: entonces sobra la palabra.