ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: el mensaje se lee en los labios, sin voz, y va pasando por toda la fila.

Laberinto labial

7-9 años
8 minutos
Cualquiera
10-32 participantes

Descripción

Sin voz y sin manos, lo único que queda es la forma de la boca, y eso obliga a mirar de cerca y a vocalizar despacio para que el de al lado pueda leerla. Se puede reclamar una repetición, solo una, y después hay que pasar lo que se haya entendido aunque se sepa que no está seguro.

Objetivo

Escuchar mensajes, expresarse con claridad y coordinarse mediante comunicación verbal y no verbal.

Cómo se juega6

  1. Filas de cinco, cada una mirando hacia el frente y con dos metros entre fila y fila.

  2. El maestro enseña al primero de cada fila una palabra de dos sílabas, dicha solo con los labios y sin voz.

  3. El primero se gira hacia el segundo y se la dice igual

    Moviendo los labios despacio, sin ningún sonido y sin gestos con las manos.

  4. Cada uno puede pedir que se lo repitan una sola vez, dando un toque en el hombro. Después pasa lo que haya entendido.

  5. El último dice en voz alta la palabra que le ha llegado y se compara con la de salida.

  6. Cuatro rondas

    Dos con palabras y dos con frases de tres palabras, cambiando cada vez quién empieza.

Variantes2

Apoyo

Permitir una demostración visual antes del intento.

Progresión

Registrar únicamente la mejora personal o colectiva.

Qué se trabaja

Comunicación y escucha en el grupo

Seguridad2

Se transmite de frente y a un paso de distancia, sin acercar la cara ni tocar al compañero.

Las filas quedan separadas para que nadie se gire encima de otro al pasar el mensaje.

Consejos para el profesor2

  1. Prohíbe señalar y el lenguaje se vuelve preciso solo.

  2. Pregunta al final qué palabra les ayudó más: eso es lo que se llevan.

Adaptaciones NEE4

Visual

Su mensaje se transmite dibujando la palabra con el dedo en la espalda, no en los labios.

Auditiva

Se juega con luz de frente a la cara, sin taparse la boca y con palabras ya conocidas.

Movilidad reducida

La fila se coloca sentada y quien le transmite se agacha a su altura, cara a cara.

Cognitiva o de atención

Palabras de dos sílabas y un dibujo de la palabra al final para comprobar sin castigo.

Errores frecuentes

  • Grupos grandes, donde tres hablan y el resto calla.
  • Dar la consigna una sola vez cuando el reto es escucharla, no memorizarla.
  • Permitir que se señale con el dedo: entonces sobra la palabra.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Arquitectos de posturas

Cada equipo tiene su zona con una colchoneta en el centro. El profesor dice tres consignas, una de cada lista: de altura (todos abajo, todos arriba, dos alturas distintas), de dirección (todos mirando al mismo lado, en línea, en círculo hacia dentro) y de apoyos (solo pies, pies y manos, cinco apoyos entre todo el equipo). El equipo construye una postura colectiva que cumpla las tres y la aguanta cinco segundos respirando con normalidad.

6-12 años · 12 min

Código cruzado

Dos niños frente a frente y un aro a cada lado, formando una cruz. Si el maestro canta «¡Tu derecha!» o «¡Tu izquierda!», cada uno va a su lado y acaban en aros distintos, porque la derecha de uno es la izquierda del otro. Si canta «¡El pañuelo!», los dos van al aro donde está el pañuelo. Se va andando: no es una carrera.

6-12 años · 12 min

Bisagras en movimiento

Cada equipo tiene una tarjeta con seis articulaciones y lo que hace cada una: el cuello gira, se inclina y asiente, pero no da vueltas completas; el hombro gira en todas las direcciones; el codo solo dobla y estira; la muñeca dobla, estira y gira un poco; la cadera gira y dobla; la rodilla dobla y estira. Con eso el equipo inventa una secuencia de seis movimientos, uno por articulación.

6-12 años · 12 min

Ando por el espacio

Un cuadrado acotado con conos, el grupo entero andando dentro a la vez y un puñado de consignas de dirección que se cantan sin avisar. La dificultad no está en la orden, sino en cumplirla mirando por dónde se pisa: el espacio se llena y hay que buscar hueco sin dejar de obedecer. Equivocarse o chocar no saca a nadie fuera, y el ritmo sube y baja por tandas.

7-9 años · 7 min

Encuentra la meta

Si se canta un solo color, la clase entera sale al mismo sitio y la llegada acaba en amontonamiento; cantar dos reparte el grupo y además obliga a decidir. La vuelta previa de reconocimiento está porque sin ella media clase busca el color en vez de ir a él, y aquello se vuelve lento. Confundirse no saca a nadie: se vuelve al centro y se entra en la orden siguiente.

7-9 años · 6 min

El aro y yo

En cuanto un aro deja el suelo se convierte en juguete que rueda o vuela, y ahí se pierde la noción de qué es estar dentro y qué fuera. Por eso la única manipulación admitida es pisarlo o bordearlo. Mandar se cede pronto al alumnado porque decir la posición en voz alta cuesta más que colocarse, y encadenar varias obliga a retenerlas.

7-9 años · 8 min

La goma humana

Con una cuerda en medio aparece el tirón: uno acelera, el otro se resiste y acaban enrollándosela para no perderla. De ahí que vaya suelta en la palma y que soltarla no penalice, solo obligue a pararse y recogerla. La versión sin material se deja para el final porque calcular el hueco sin nada que lo marque resulta mucho más exigente.

7-9 años · 7 min

Somos gigantes o enanitos

Grupos de cuatro o cinco, cada uno en su cuadrado de cinco metros marcado con conos. A la señal todos caminan por su cuadrado, y cuando el profesor dice «gigantes» se estiran y ocupan lo máximo, andando de puntillas con los brazos arriba; con «enanitos» se hacen una bola muy pequeña.

7-9 años · 6 min

Monta la sesión con Laberinto labial

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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