Las birlas
Descripción
Cada grupo tiene su bolera, con nueve bolos al fondo en tres filas de tres y una raya de tiro a ocho metros. Se lanza rodando con una mano y la bola tiene que tocar el suelo antes de la mitad. Los cinco puestos rotan en cada tirada: lanzar, devolver la bola, plantar los bolos, anotar y preparar.
Objetivo
Ajustar la fuerza y la dirección de un lanzamiento rodado a una distancia fija y sostener la puntería a lo largo de varias tiradas, con los puestos de trabajo de una bolera de verdad.
Cómo se juega5
Se lanza rodando y con una sola mano; la bola tiene que tocar el suelo antes de la mitad de la bolera.
No se pisa la raya de tiro; el pie adelantado queda por detrás de ella hasta que la bola ha salido.
Los cinco puestos rotan en cada tirada
Nadie repite puesto hasta que los cinco han pasado por todos.
Nadie entra en la zona de bolos mientras haya una bola en juego en su bolera; se planta después de que la bola pare.
La bola se devuelve rodando por el lateral de la bolera, nunca por el centro ni lanzada por el aire.
Variantes3
La raya de tiro se retrasa a once metros; el grupo compara su puntuación a ocho y a once y comenta qué cambia en el gesto.
Antes de lanzar hay que decir qué bolo se pretende derribar; solo puntúan los bolos caídos si ese ha caído.
Una tirada solo puntúa si derriba tres bolos o más; con menos de tres se anota cero. Cambia por completo dónde se apunta: deja de interesar el bolo suelto del borde.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie está en la zona de bolos mientras haya una bola rodando: el puesto de plantar entra solo cuando el de anotar levanta la mano.
Las boleras se separan dos metros y ninguna bola se devuelve por el centro: una bola que vuelve de frente choca con la que va.
Los bolos se plantan sobre marcas pintadas en el suelo, nunca sobre bancos, cajas ni sillas: un bolo derribado que cae desde una altura llega a la cabeza de quien está plantando el de al lado.
Consejos para el profesor2
Dedica dos minutos a que cada grupo pruebe dos gestos, la bola desde el costado y la bola desde delante entre las piernas, y que se queden con el que les da más bolos. La elección propia sostiene la atención mucho mejor que un modelo impuesto.
Este es el juego con más nombres del país: birlas en Aragón, bolo palma en Cantabria —que es deporte federado con ligas y jugadores profesionales—, bolo leonés, quilles en Cataluña, bolos huertanos en Murcia. Enseña un vídeo corto de bolo palma antes de empezar y se acaban las bromas sobre que esto es un juego de abuelos.
Adaptaciones NEE4
Visual
La raya de tiro se marca con cinta adhesiva rugosa pegada al suelo, que se localiza con el pie, y los bolos llevan un cascabel dentro para oír cuáles caen. Antes de lanzar, el compañero del puesto de anotación describe la disposición diciendo la fila y la posición, y golpea con la mano el bolo central para dar la referencia sonora de la dirección.
Auditiva
El aviso de bolera despejada se da levantando el brazo con la hoja de anotación y no de viva voz, y el puesto de plantar espera a ver ese gesto antes de entrar. Los cambios de rotación se marcan con un banderín visible desde las cinco boleras.
Movilidad reducida
Lanza desde una rampa o canaleta apoyada en el suelo y estabilizada con sacos de arena, colocada a seis metros de los bolos, soltando la bola con la mano desde la parte alta; la rampa no se ata a la silla ni al cuerpo. En los puestos que no son el de lanzar ocupa el de anotación y el de preparación de la bola, con la hoja apoyada a su altura.
Cognitiva o de atención
Empieza con cinco bolos en vez de nueve y a cinco metros. La hoja de anotación se sustituye por fichas que se meten en un vaso, una por bolo caído, para que la cuenta se vea. Los cinco puestos se le presentan de uno en uno, uno por rotación, con una tarjeta que dice qué hace cada uno.
Errores frecuentes
- Montar una sola bolera y una fila de veinticinco. Una tirada por alumno cada tres minutos no es una sesión; con cinco boleras y cinco puestos, nadie está parado.
- Dejar que se lance por el aire para que caigan más bolos. La bola rodada es la del juego y además es la que no llega a la altura del pecho de quien está al fondo.
- Poner la raya de tiro donde cae bien y no medida. Si una bolera tiene seis metros y otra nueve, las puntuaciones no se pueden comparar y el grupo discute el resultado en vez del gesto.