Los bolos
Descripción
Juego tradicional de puntería. Varias boleras montadas en paralelo, tres o seis bolos al fondo de cada una y una línea desde la que se hace rodar la pelota por el suelo para derribarlos. Se cuenta, se reponen los bolos y se pasa el turno.
Objetivo
Ajustar la fuerza y la dirección de un lanzamiento rodado a un blanco que está lejos y no se mueve.
Cómo se juega6
Colocación
Las boleras en paralelo y todas apuntando al mismo lado, con dos metros entre calle y calle. Bolos al fondo, línea de tiza a cinco metros y el grupo de cuatro detrás de la línea, en fila y sin pisarla.
Arranque
Por turnos, cada alumno hace rodar la pelota por el suelo hacia los bolos. Dos lanzamientos seguidos por turno: en el primero están los seis bolos, en el segundo los que hayan quedado de pie.
Qué se puede hacer
Se lanza como se quiera —con una mano, con las dos entre las piernas, de rodillas— siempre que la pelota vaya rodando por el suelo. Se puede probar formas distintas de una ronda a otra; de eso va el juego.
Qué pasa cuando se acaba el turno
Quien ha lanzado espera a que la pelota se pare del todo, va a recoger, cuenta en voz alta los bolos derribados, los vuelve a poner de pie y trae la pelota andando al siguiente. Mientras uno está dentro de la calle no lanza nadie.
Cómo termina
Se juegan tres o cuatro rondas completas. Al final se pregunta qué forma de lanzar ha funcionado mejor, se prueban dos o tres delante de todos y se repite una ronda con la que más ha convencido.
Reinicio
Se aleja la línea un paso, o se juega a derribar solamente el bolo del centro dejando los demás de pie, que es mucho más difícil de lo que parece.
Variantes3
La línea se aleja tres pasos y el segundo lanzamiento del turno se hace con la mano que no se usa normalmente. La pelota sigue yendo rodando por el suelo: cuanto más lejos está el blanco, más ganas dan de lanzarla por el aire, y eso no vale.
Cada alumno monta su propia bolera de tres bolos con su pelota, todas en paralelo y separadas, y lanza sin esperar turno. Los lanzamientos por cabeza se multiplican por cuatro y se acaba la espera; hace falta material para todos, aunque sean botellas.
Los bolos muy pegados unos a otros, la línea a dos metros y sin contar puntos. Se derriba algo casi siempre y se puede lanzar con las dos manos entre las piernas, que es el gesto que más control da a esta edad.
Qué se trabaja
Seguridad2
Detrás de los bolos hacen falta dos metros libres y ninguna pared cerca: la pelota que pasa de largo sigue rodando y hay que poder ir a por ella sin cruzar la calle vecina.
Entre ronda y ronda la pelota se guarda fuera de la calle: una pelota de goma suelta en el suelo de la bolera es lo que se pisa al ir a reponer los bolos.
Consejos para el profesor2
Nombra repositor al que acaba de lanzar: si no, van dos a la vez y se cruzan con el tiro siguiente.
Deja probar de rodillas y con las dos manos entre las piernas: es la forma que mejor funciona aquí y no la descubren solos.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se le deja recorrer la calle y tocar los bolos antes de empezar, los bolos llevan un cascabel dentro o una campanilla en el del centro, un compañero le dice cuántos han caído y por qué lado se ha ido la pelota, y los bordes de la calle se marcan con cinta de carrocero o con conos tumbados, nunca con una cuerda ni con nada suelto dentro de la calle.
Auditiva
El turno se pasa con un gesto acordado, el recuento se enseña con los dedos y la orden de entrar a recoger la da el docente con el brazo levantado, no solo con la voz.
Movilidad reducida
Lanza desde la distancia que le venga bien y desde la posición que necesite, sentado o desde la silla; Si le cuesta imprimir fuerza, se hace rodar la pelota por una canaleta o medio tubo apoyado en el suelo, nunca un banco sueco inclinado: es material pesado en pendiente al lado de una silla.
Cognitiva o de atención
Tres bolos en lugar de seis, línea a dos metros, sin puntuación, y un compañero de referencia que le hace la señal de cuándo entrar a recoger y cuándo volver detrás de la línea.
Errores frecuentes
- Dejar la línea a cinco metros: la pelota llega sin fuerza y los bolos aguantan de pie aun acertando.
- Permitir lanzar mientras alguien repone los bolos al fondo de la calle.
- Montar las calles a menos de dos metros: una pelota desviada entra en la bolera vecina y derriba sus bolos.