Descripción
Balón prisionero abierto y sin eliminación. Varias pelotas blandas circulando: quien coge una lanza a los demás siempre por debajo de la cintura, y el tocado no sale, pasa a lanzar.
Objetivo
Lanzar a un blanco que se mueve y esquivar mientras se mira dónde están las pelotas.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Solo con la mano mala: Se lanza únicamente con la mano no dominante. Baja la potencia, que además es más seguro, y obliga a trabajar el lado que nunca se usa. Otra organización — Dos campos: Se divide la zona en dos y cada equipo se queda en su mitad, lanzando al campo contrario. Se acaban los lanzamientos a bocajarro, que es lo que más duele. Más fácil — Con globos: Se sustituyen las pelotas por globos. Van lentísimos, se ven venir y no hacen daño ninguno; sirve para aprender a esquivar antes de meter pelotas.
Consejos para el Profesor
Este es el juego de la lista donde más fácil se hace daño un niño, y todo depende de dos reglas: espuma y por debajo de la cintura. Dilas antes de repartir nada y para el juego en seco la primera vez que alguien lance a la cara, aunque sea sin querer. Que nadie se elimine no es un detalle blando: es lo que evita que los que peor puntería tienen se pasen el juego sentados.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se le concede una zona propia a la que no se puede lanzar desde menos de tres metros, y se le acercan las pelotas para que pueda lanzar sin ir a buscarlas; también funciona la versión de dos campos, donde su posición es fija. Visual: se juega la versión de globos, que se oyen y van lentos, y con un compañero que le avisa de por dónde vienen. Auditiva: el arranque y la parada se marcan con el brazo del docente, muy visible, además del silbato. Cognitiva: versión con globos y dos campos, con la regla única de lanzar bajo, y sin cambios de material durante la sesión.