Me sumo a la escena
Descripción
El maestro arranca en el centro del corro con una acción repetida, por ejemplo servir mesas, y quien reconoce el lugar entra como otro personaje de ese sitio y se dirige a él. Así se van encontrando cliente, cocinero o repartidor hasta que hay seis dentro. Al grito de «¡Foto!» la escena se detiene y el público adivina el sitio y los papeles.
Objetivo
Crear un personaje con gestos y ponerlo en relación con los que ya están en escena, escuchando y aceptando lo que proponen los demás.
Cómo se juega6
El maestro entra al centro y repite sin hablar la acción de un personaje en un lugar, por ejemplo «un camarero que sirve mesas», «un peluquero cortando el pelo» o «un conductor de autobús que cobra el billete».
Quien cree saber dónde están levanta la mano, entra y hace otro personaje de ese mismo lugar: si es un restaurante, un cliente que pide o un cocinero que saca platos.
Cada personaje que entra tiene que encontrarse con alguno de los que ya están: le saluda, le da algo, le pide algo o le ayuda. No vale quedarse haciendo su acción aparte.
Se habla solo con gestos y sonidos; nada de palabras. El que ya está en escena responde al que llega sin dejar de ser su personaje.
Cuando hay seis dentro, el maestro dice «¡Foto!»
Todos se quedan quietos y el corro dice qué lugar es y qué personaje hace cada uno. Los de dentro confirman o corrigen.
Los seis vuelven al corro y el último que entró empieza la escena siguiente con un lugar nuevo. Tiene preferencia para entrar quien todavía no ha salido.
Variantes3
El maestro dice en voz alta el lugar al empezar («estamos en la playa») y solo hay que inventar el personaje.
Se permite una frase por personaje al encontrarse con otro, y la escena tiene que terminar con algo que les pase a todos a la vez, como que empieza a llover.
La clase se divide en dos corros con una escena cada uno; un niño de cada corro hace de primer personaje y el maestro pasa de uno a otro.
Qué se trabaja
Seguridad3
Deja el centro del corro libre de mochilas y material para que los que entran no tropiecen.
No permitas empujones ni agarrones en los encuentros entre personajes: el contacto es solo en la mano o el hombro, y con suavidad.
No saques a nadie a la fuerza: quien no quiere entrar puede decir en voz alta dónde cree que están.
Consejos para el profesor2
Las primeras escenas empiézalas tú con lugares muy claros; cuando entiendan el juego, cede el arranque a los niños.
Antes de gritar «¡Foto!», espera a que los personajes estén en contacto: la foto sale mejor y se adivina más fácil.
Adaptaciones NEE4
Visual
Un compañero le cuenta en voz baja qué hace cada personaje, y cuando entra se coloca junto a alguien que le toca el hombro para situarle.
Auditiva
El juego es de gestos, así que puede seguirlo igual; la señal de «¡Foto!» se acompaña de los brazos en alto del maestro.
Movilidad reducida
Se le proponen personajes que funcionan sentado o quieto (el cajero, el que espera en la parada, el pescador) y los demás se acercan a él.
Cognitiva o de atención
Entra en escenas con lugares muy conocidos (la clase, el comedor, el parque) y antes de entrar el maestro le pregunta en voz baja qué personaje va a ser.
Errores frecuentes
- Entrar haciendo un personaje de otro lugar porque no se ha mirado bien la escena.
- Que cada uno haga su acción sin mirar a los demás: son estatuas juntas, no un encuentro.
- Dejar que salgan siempre los mismos: al final de la sesión hay niños que no han entrado.