Mi cuerpo escribe
Descripción
Se dibujan con el cuerpo las letras y los números que dice el docente: primero recorriendo andando el trazo de las letras grandes pintadas en el suelo, y después formando la figura con el cuerpo, de pie, tumbado o entre varios.
Objetivo
Reconocer la forma de una letra desde dentro, recorriéndola con los pies y construyéndola con el propio cuerpo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Palabras: Grupos de cuatro y una palabra de tres o cuatro letras. Hay que repartirse quién hace cada letra y colocarse en el orden correcto para que se lea desde donde mira el docente. Aparece el punto de vista del que mira, que a esta edad cuesta de verdad. Otra organización — Circuito de letras: Seis letras dibujadas en el suelo y repartidas por el espacio, y todos recorriéndolas a la vez y sin orden: cada uno va donde hay hueco y recorre la que encuentre libre. Se anda mucho más y desaparece la espera entre orden y orden. Más fácil — Letras de pie: Solo letras que se hacen de pie y con los brazos (I, T, V, Y, X, O), sin bajar al suelo y sin juntarse con nadie, con la letra dibujada al lado en el suelo como modelo. Se quita todo el trabajo de suelo y queda la forma.
Consejos para el Profesor
El juego se cae si se queda en tumbarse a hacer letras: lo que lo convierte en Educación Física es recorrer el trazo andando, así que dibuja las letras grandes de verdad y haz que se desplacen de una a otra. Las letras de grupo son el mejor momento, pero necesitan que las individuales ya salgan: no las saques el primer día. Y no corrijas la forma; si la Y de alguien parece una V, se enseñan las dos y se comparan, que es lo que hace que la vean.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace la letra con lo que mueve —brazos, manos, cabeza, tronco— y en los recorridos va por encima del trazo con su forma de desplazarse, que para eso los trazos son de dos o tres metros; en las letras de grupo ocupa el tramo que pueda hacer desde su posición y son los demás los que se colocan a partir de él, que es lo natural cuando la letra la empieza el que menos se mueve. Visual: los trazos se hacen con cinta de carrocero, que se nota bajo el pie y con la mano, o con una alfombrilla siguiendo la forma; nunca con una cuerda, que rueda bajo la zapatilla justo cuando se está andando encima. Además, la letra se le da a reconocer dibujándosela con el dedo en la palma de la mano antes de hacerla, y se le dice en voz alta por dónde empieza el trazo. Auditiva: la letra se enseña escrita en grande además de decirla, y la orden de «quietos» se dobla con el brazo del docente en alto desde un punto visible para toda la sala. Cognitiva: empieza con tres letras conocidas, siempre las mismas, y con la versión de letras de pie; se pasa a las de suelo cuando esas tres le salgan solas.