ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: se recorren andando letras grandes pintadas en el suelo y luego se forman esas mismas letras con el cuerpo.

Mi cuerpo escribe

6-8 años
12 minutos
Intensidad: Media
8-28 participantes

Descripción

Se dibujan con el cuerpo las letras y los números que dice el docente: primero recorriendo andando el trazo de las letras grandes pintadas en el suelo, y después formando la figura con el cuerpo, de pie, tumbado o entre varios.

Objetivo

Reconocer la forma de una letra desde dentro, recorriéndola con los pies y construyéndola con el propio cuerpo.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    El docente dibuja en el suelo cuatro o cinco letras grandes, de dos o tres metros, repartidas por el espacio. El grupo, disperso, con sitio de sobra alrededor de cada uno.

  2. Arranque

    Primera ronda andando. El docente dice una letra, cada uno va hasta la que está dibujada en el suelo y la recorre caminando por encima del trazo, empezando por donde se empieza a escribirla.

  3. Qué se puede hacer

    La letra se recorre andando, de puntillas, a la pata coja o hacia atrás, y se puede recorrer varias veces. Al llegar al final del trazo se sale por fuera y se va a por la siguiente.

  4. Qué pasa cuando el docente dice «quietos»

    Entonces la letra no se anda, se hace con el cuerpo, cada uno en su sitio, de pie o tumbado, y se aguanta mientras el docente cuenta hasta cinco. Después se mira alrededor para ver cuántas formas distintas ha salido la misma letra.

  5. Cómo termina

    Las últimas se hacen entre tres o cuatro, con letras que no salen solo (M, W, E) y con palabras cortas de tres letras, una persona o dos por letra. Se acaba mirando la palabra entera desde un lado de la sala.

  6. Reinicio

    Se dictan números en vez de letras, o se encadenan dos: se hace la letra con el cuerpo y, sin deshacerla del todo, se pasa a la siguiente.

Variantes3

Más difícil — Palabras

Grupos de cuatro y una palabra de tres o cuatro letras. Hay que repartirse quién hace cada letra y colocarse en el orden correcto para que se lea desde donde mira el docente. Aparece el punto de vista del que mira, que a esta edad cuesta de verdad.

Otra organización — Circuito de letras

Seis letras dibujadas en el suelo y repartidas por el espacio, y todos recorriéndolas a la vez y sin orden: cada uno va donde hay hueco y recorre la que encuentre libre. Se anda mucho más y desaparece la espera entre orden y orden.

Más fácil — Letras de pie

Solo letras que se hacen de pie y con los brazos (I, T, V, Y, X, O), sin bajar al suelo y sin juntarse con nadie, con la letra dibujada al lado en el suelo como modelo. Se quita todo el trabajo de suelo y queda la forma.

Qué se trabaja

Trayectorias y recorridosImagen y percepción del propio cuerpoPosibilidades y límites del movimiento propio

Seguridad3

Evitar entradas de cabeza y saltos en zonas de poca profundidad.

Mantener los implementos bajos y separados de otros jugadores.

Mantener libre el recorrido y mirar por encima del hombro al desplazarse hacia atrás.

Consejos para el profesor2

  1. Empieza por letras de trazo recto —L, T, E— y deja las curvas para cuando sepan agruparse entre varios.

  2. Pide la inicial de su nombre: esa letra la recorren y la forman con una atención que no dan a ninguna otra.

Adaptaciones NEE3

Visual

Los trazos se hacen con cinta de carrocero, que se nota bajo el pie y con la mano, o con una alfombrilla siguiendo la forma;

Auditiva

La letra se enseña escrita en grande además de decirla, y la orden de «quietos» se dobla con el brazo del docente en alto desde un punto visible para toda la sala.

Cognitiva o de atención

Empieza con tres letras conocidas, siempre las mismas, y con la versión de letras de pie;

Errores frecuentes

  • Dibujar letras pequeñas: por debajo de dos metros no se recorren andando y acaban pisando fuera del trazo.
  • Pedir letras curvas para formar en solitario: la S o la O necesitan varios cuerpos y si no lo dices se frustran.
  • No decir por dónde se empieza a escribir cada letra: la recorren al revés y afianzan el trazo equivocado.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

El docente reproduce música con ritmos diferentes. Cada participante inventa sus movimientos y los adapta al cambio: lentos y suaves con música lenta, pequeños y ágiles con música rápida, y baile libre con música movida. Puede desplazarse, girar, saltar o balancearse, respetando el espacio de los demás.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Una persona mueve lentamente brazos, piernas o tronco y su pareja reproduce sus gestos como un reflejo. Pueden permanecer en su sitio o realizar desplazamientos cortos, manteniendo la distancia y el ritmo. A mitad de la actividad intercambian quién dirige y quién imita.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El docente demuestra cinco consignas. El grupo camina por el espacio y responde a cada palabra: se estira de puntillas, se agacha, hace movimientos rígidos, se mueve muy despacio o queda quieto. Se alternan las consignas durante varios minutos y se termina con una tranquila.

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

Monta la sesión con Mi cuerpo escribe

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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