Montaje de una historia inventada
Descripción
Grupos de cuatro o cinco inventan una historia corta y la montan para contarla solo con el cuerpo, sin hablar y sin que nadie se quede quieto. Después la representan al resto, que dice qué ha entendido antes de que los autores lo cuenten.
Objetivo
Montar entre varios una escena que se entienda sin hablar, decidiendo quién aparece, dónde y con qué movimiento.
Cómo se juega6
Colocación
Grupos de cuatro o cinco, cada uno en su zona de ensayo, lo bastante separados como para no oírse ni copiarse. La zona de representación queda libre a un lado.
Arranque
Cada grupo inventa una historia corta con un principio, un problema y un final, y la monta para contarla con el cuerpo. Diez minutos de ensayo, con el docente pasando por los grupos y avisando cuando queden cinco.
Qué se puede hacer
Salir todos y moverse todos; hacer con el cuerpo los objetos, los animales y el escenario; cambiar de personaje; usar la zona entera. Lo que no se puede es hablar, leer o quedarse de estatua durante todo el montaje.
Qué pasa cuando le toca a un grupo
Representa su historia en dos minutos mientras el resto mira sentado en el borde. Al acabar, el público dice qué ha entendido, y solo después lo cuentan los autores.
Cómo termina
Cuando han pasado todos los grupos, se elige entre todos la escena que mejor se entendió y se hace a la vez con la clase entera, de pie y en movimiento.
Reinicio
Se vuelve a montar la misma historia cambiándole algo grande: contada desde el final hacia el principio, o entera a cámara lenta.
Variantes3
Con consigna
Al grupo se le da un condicionante que tiene que respetar (la historia ocurre bajo el agua, o nadie puede tocar el suelo con las manos, o los cinco tienen que coincidir en escena tres veces). Obliga a rehacer el montaje, no a adornarlo.
Historia encadenada
Cada grupo monta solo un trozo y después las cinco piezas se representan seguidas como una sola historia, en el orden que decide la clase. La negociación pasa de dentro del grupo a entre grupos.
Con tres imágenes
En vez de una historia libre, el grupo recibe tres momentos escritos en una tarjeta ("se pierde algo", "se busca", "aparece") y solo tiene que unirlos con movimiento.
Consejos para el profesor4
Con 25 alumnos salen cinco grupos de cinco: diez minutos de montaje más cinco representaciones de dos minutos con sus cambios son 22 o 25 minutos justos.
Con seis grupos no cabe: o se recortan las historias a un minuto, o se hacen dos pases simultáneos en las dos mitades de la sala y cada grupo ve solo el de su lado.
Esta ficha no calienta a nadie: va después de una parte activa, nunca al principio de la sesión.
Y el minuto que más enseña es el de después de cada representación, cuando el público dice qué ha entendido: si los autores hablan antes, ese minuto se pierde.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Se le da un papel con peso en la historia y el montaje se construye a su alrededor (el que llama, el que descubre, el que decide el final); ajustar los desplazamientos del grupo a su ritmo es una decisión de montaje como cualquier otra, no una concesión.
Visual
El grupo le cuenta el montaje en voz alta y acuerdan dónde está cada uno; sus entradas y salidas parten siempre del mismo punto, marcado con una alfombrilla o con cinta de carrocero en el suelo, nunca con una cuerda, y un compañero le da la entrada con la voz.
Auditiva
El juego es suyo, porque se representa sin palabras; las entradas se pactan con gestos convenidos dentro del grupo y los avisos de tiempo del docente se dan con la mano en alto.
Cognitiva
Juega la variante de las tres imágenes con las escenas dibujadas en la tarjeta, que el grupo tiene delante mientras ensaya, y se le asigna un compañero de referencia con el que entra y sale.