Objeto misterioso
Descripción
Mímica de objetos en grupos pequeños. Uno recibe al oído el nombre de un objeto y lo representa con todo el cuerpo, sin hablar y sin hacer ruidos; el resto de su grupo adivina, y en cuanto se acierta el grupo entero se mueve usando ese objeto.
Objetivo
Hacerse entender con el cuerpo sin una sola palabra, y leer lo que otro está diciendo con el suyo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — El objeto se usa: no se representa el objeto quieto, sino a alguien usándolo, y hay que adivinar las dos cosas, qué objeto es y qué se está haciendo con él. Obliga a meter el cuerpo entero y quita el gesto de manos. Otra organización — Por parejas: todas las parejas a la vez repartidas por el espacio, uno representa y el otro adivina, y se cambia en cuanto se acierta. Cada alumno representa cinco veces más y desaparece el rato de mirar. Más fácil — Con lista a la vista: se acuerdan antes cuatro objetos entre todos y se dicen en voz alta; se representa uno de esos cuatro. Se acierta casi siempre y el que representa deja de sentirse solo delante del grupo.
Consejos para el Profesor
Con cinco grupos de cinco jugando a la vez, la ronda va en menos de un minuto: en quince minutos cada alumno representa dos o tres veces y adivina otras diez. Con grupos de diez sale a una vez por cabeza y el juego se cae, así que grupos de cinco o seis y no más. El objeto lo eliges tú y ahí está la otra mitad del juego: si dices «un vaso» se resuelve con dos dedos y esto deja de ser Educación Física; si dices «una escalera de mano» o «un paraguas con viento», se mueve el cuerpo entero. Y el turno se puede pasar sin dar explicaciones: en primer ciclo hay quien no sale el primer día y sale solo el tercero.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: representa igual que el resto, con los segmentos que mueva con soltura y desde la posición que le vaya bien; el docente le reserva objetos que se resuelven con tronco, brazos y cara —un paraguas, un reloj, una puerta que se atasca— y, en el momento de usar el objeto entre todos, el grupo se mueve alrededor de él y no al revés, para que no quede fuera del corro. Visual: recibe el objeto al oído exactamente igual que los demás, que es la mitad del juego; cuando le toca adivinar, un compañero fijo le va contando en voz baja lo que ve, y si él quiere, el que representa se coloca a un paso y le deja seguir el gesto con las manos sobre sus brazos, pidiendo permiso antes. Auditiva: el objeto se le entrega dibujado en una tarjeta en vez de al oído, y las respuestas del grupo se dicen en voz alta y a la vez se enseñan con el gesto acordado, para que él vea lo que ya se ha dicho. Cognitiva: se juega con la lista de cuatro objetos a la vista, se le deja representar en pareja con un compañero si lo prefiere, y se le dan objetos que ya hayan salido antes.