ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 8-9 años: se construye un ritmo entre todos añadiendo capas: primero los pies, luego las palmas encima, luego la voz;.

Polirritmo corporal en capas

9-12 años
12 minutos
Gimnasio, sala o aula despejada. Cinco zonas separadas 4 metros entre sí, porque es una actividad de sonido.
8-30 participantes

Descripción

Cinco grupos en semicírculo, separados cuatro metros entre sí porque es una actividad de sonido. El ritmo se construye por capas sobre ocho pulsos, cada una dibujada en su tarjeta: primero los pies, con un golpe de planta que hace de base; encima las palmas; y encima la voz. Cuando las tres suenan juntas, se van quitando una a una en el orden contrario.

Objetivo

Construir y deshacer un polirritmo por capas manteniendo cada una su patrón sin contagiarse del de los demás.

Cómo se juega7

  1. Colocación

    Cinco grupos en semicírculo, separados cuatro metros entre grupos. Es una actividad de sonido: si dos grupos están cerca, ninguno se oye a sí mismo.

  2. Las tres capas, cada una con su patrón sobre ocho pulsos, dibujado en la tarjeta como ocho cuadrados marcados o vacíos: - Pies (la base): un golpe de planta en los pulsos 1 y 5. Lento y estable. Es el suelo sobre el que se construye todo. - Palmas: en los pulsos 1, 3, 5 y 7. El doble de rápido que los pies. - Voz: un sonido no verbal —«sh», «pa», «tum»— en los pulsos 2, 4, 6 y 8, es decir, en los huecos que dejan las palmas.

  3. La construcción, y el orden importa

    Primero solo pies, todo el grupo, ocho pulsos repetidos hasta que sea estable. Después se añaden las palmas: la mitad del grupo sigue con los pies y la otra mitad hace las palmas. Después la voz.

  4. Lo difícil, que es lo que se aprende

    No contagiarse. Cuando entran las palmas, los pies tienden a acelerarse hasta hacer lo mismo que las palmas. Hay que decirlo antes de que pase: «los pies no cambian aunque entren las palmas».

  5. El truco que lo resuelve

    Quien hace los pies mira su tarjeta y no escucha a los demás durante las primeras vueltas. Cuando la capa esté firme, ya puede escuchar el conjunto.

  6. La retirada, que casi nunca se hace y es la mitad del ejercicio: se quitan las capas en el orden contrario. Primero se va la voz, luego las palmas, y quedan los pies solos. Si al final los pies siguen igual que al principio, el polirritmo estaba bien construido. Si han cambiado de velocidad, se contagiaron por el camino.

  7. La rotación

    Se cambia de capa y se repite. Cada uno tiene que pasar por las tres, y la de los pies es la más difícil de sostener aunque parezca la más simple.

Variantes3

Más fácil

dos capas en lugar de tres: pies y palmas. Y patrones de cuatro pulsos en lugar de ocho.

Más difícil

se añade una cuarta capa con los muslos en los pulsos 3 y 7, o se pide que cada capa entre en canon, es decir, empezando dos pulsos después de la anterior.

Otra organización

cada grupo hace una sola capa y las tres capas están repartidas entre tres grupos distintos, colocados juntos. Es mucho más difícil sostener la propia capa cuando el que la comparte contigo está en otro grupo.

Qué se trabaja

Movimiento sobre estructuras rítmicas

Seguridad

Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.

Consejos para el profesor4

  1. El contagio entre capas es el fenómeno central de esta actividad y hay que nombrarlo antes de que ocurra: si no se avisa, los pies se aceleran hasta igualar a las palmas y el grupo cree que lo está haciendo bien.

  2. Decir a los de la capa base que no escuchen a los demás durante las primeras vueltas suena raro y funciona perfectamente.

  3. La retirada de capas en orden inverso es la mitad del ejercicio y casi nunca se hace: es lo que permite comprobar si la base aguantó, y esa comprobación es objetiva y la oye todo el mundo.

  4. Y hay que rotar las tres capas, porque la de los pies parece la fácil y es la que exige más.

Adaptaciones NEE4

Visual

la tarjeta de ocho cuadrados se hace en relieve, con puntos que se noten con el dedo, de modo que se pueda repasar el patrón tocándolo mientras se ejecuta; la posición en el semicírculo se toma por contacto de hombro.

Auditiva

aquí hay barrera real y se trabaja con la vista y con la vibración: cada capa lleva un gesto visible distinto además de su sonido, el patrón se lee en los ocho cuadrados de la tarjeta, y la capa de pies se nota por el suelo si se hace descalzo o con el pie apoyado.

Movilidad reducida

las tres capas se hacen desde cualquier posición: los pies se sustituyen por golpes en el reposabrazos o en el muslo, y palmas y voz funcionan tal cual. Conviene asignar primero la capa de voz, que es la más fácil de sostener, y llegar a la de pies —la más difícil— cuando el patrón esté claro.

Cognitiva o de atención

dos capas en lugar de tres y patrones de cuatro pulsos; se le da la capa de pies con su tarjeta delante y se le dice explícitamente que no escuche a los demás durante las primeras vueltas, que es el truco que evita el contagio.

Errores frecuentes

  • No avisar del contagio. Los pies se aceleran hasta igualar las palmas y el grupo cree que lo está haciendo bien.
  • Saltarse la retirada de capas. Es la mitad del ejercicio y la única comprobación objetiva de si la base aguantó.
  • Poner los grupos cerca. Es una actividad de sonido: si se oyen entre grupos, ninguno se oye a sí mismo.
  • Dejar que la capa de voz se convierta en gritos. Suben todos los grupos y no se oye nada en el gimnasio.

Observaciones

Montaje (6 minutos, para 25 alumnos): 1. Se marcan cinco zonas con tres conos cada una, donde el grupo se coloca en semicírculo, separadas CUATRO metros entre sí. Como en toda actividad de sonido, la separación es parte del montaje: a menos de cuatro metros, ningún grupo se oye a sí mismo. 2. Se preparan tres tarjetas por grupo, quince en total, con el patrón dibujado como OCHO CUADRADOS, marcados los pulsos en los que suena: - PIES: pulsos 1 y 5. - PALMAS: pulsos 1, 3, 5 y 7. - VOZ: pulsos 2, 4, 6 y 8 (en los huecos de las palmas). 3. Dibujar los ocho cuadrados es lo que permite que quien lleva la capa base mire su tarjeta en lugar de escuchar a los demás, que es el truco que evita el contagio. 4. Se deja un brazo de margen entre cada dos personas del semicírculo. 5. Se comprueba el suelo: el golpe de pie va con la planta completa, y en suelo muy duro se reduce a un apoyo marcado.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

El docente reproduce música con ritmos diferentes. Cada participante inventa sus movimientos y los adapta al cambio: lentos y suaves con música lenta, pequeños y ágiles con música rápida, y baile libre con música movida. Puede desplazarse, girar, saltar o balancearse, respetando el espacio de los demás.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Una persona mueve lentamente brazos, piernas o tronco y su pareja reproduce sus gestos como un reflejo. Pueden permanecer en su sitio o realizar desplazamientos cortos, manteniendo la distancia y el ritmo. A mitad de la actividad intercambian quién dirige y quién imita.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El docente demuestra cinco consignas. El grupo camina por el espacio y responde a cada palabra: se estira de puntillas, se agacha, hace movimientos rígidos, se mueve muy despacio o queda quieto. Se alternan las consignas durante varios minutos y se termina con una tranquila.

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

Monta la sesión con Polirritmo corporal en capas

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

Crear una sesión