Polirritmo corporal en capas
Descripción
Cinco grupos en semicírculo, separados cuatro metros entre sí porque es una actividad de sonido. El ritmo se construye por capas sobre ocho pulsos, cada una dibujada en su tarjeta: primero los pies, con un golpe de planta que hace de base; encima las palmas; y encima la voz. Cuando las tres suenan juntas, se van quitando una a una en el orden contrario.
Objetivo
Construir y deshacer un polirritmo por capas manteniendo cada una su patrón sin contagiarse del de los demás.
Cómo se juega7
Colocación
Cinco grupos en semicírculo, separados cuatro metros entre grupos. Es una actividad de sonido: si dos grupos están cerca, ninguno se oye a sí mismo.
Las tres capas, cada una con su patrón sobre ocho pulsos, dibujado en la tarjeta como ocho cuadrados marcados o vacíos: - Pies (la base): un golpe de planta en los pulsos 1 y 5. Lento y estable. Es el suelo sobre el que se construye todo. - Palmas: en los pulsos 1, 3, 5 y 7. El doble de rápido que los pies. - Voz: un sonido no verbal —«sh», «pa», «tum»— en los pulsos 2, 4, 6 y 8, es decir, en los huecos que dejan las palmas.
La construcción, y el orden importa
Primero solo pies, todo el grupo, ocho pulsos repetidos hasta que sea estable. Después se añaden las palmas: la mitad del grupo sigue con los pies y la otra mitad hace las palmas. Después la voz.
Lo difícil, que es lo que se aprende
No contagiarse. Cuando entran las palmas, los pies tienden a acelerarse hasta hacer lo mismo que las palmas. Hay que decirlo antes de que pase: «los pies no cambian aunque entren las palmas».
El truco que lo resuelve
Quien hace los pies mira su tarjeta y no escucha a los demás durante las primeras vueltas. Cuando la capa esté firme, ya puede escuchar el conjunto.
La retirada, que casi nunca se hace y es la mitad del ejercicio: se quitan las capas en el orden contrario. Primero se va la voz, luego las palmas, y quedan los pies solos. Si al final los pies siguen igual que al principio, el polirritmo estaba bien construido. Si han cambiado de velocidad, se contagiaron por el camino.
La rotación
Se cambia de capa y se repite. Cada uno tiene que pasar por las tres, y la de los pies es la más difícil de sostener aunque parezca la más simple.
Variantes3
dos capas en lugar de tres: pies y palmas. Y patrones de cuatro pulsos en lugar de ocho.
se añade una cuarta capa con los muslos en los pulsos 3 y 7, o se pide que cada capa entre en canon, es decir, empezando dos pulsos después de la anterior.
cada grupo hace una sola capa y las tres capas están repartidas entre tres grupos distintos, colocados juntos. Es mucho más difícil sostener la propia capa cuando el que la comparte contigo está en otro grupo.
Qué se trabaja
Seguridad
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor4
El contagio entre capas es el fenómeno central de esta actividad y hay que nombrarlo antes de que ocurra: si no se avisa, los pies se aceleran hasta igualar a las palmas y el grupo cree que lo está haciendo bien.
Decir a los de la capa base que no escuchen a los demás durante las primeras vueltas suena raro y funciona perfectamente.
La retirada de capas en orden inverso es la mitad del ejercicio y casi nunca se hace: es lo que permite comprobar si la base aguantó, y esa comprobación es objetiva y la oye todo el mundo.
Y hay que rotar las tres capas, porque la de los pies parece la fácil y es la que exige más.
Adaptaciones NEE4
Visual
la tarjeta de ocho cuadrados se hace en relieve, con puntos que se noten con el dedo, de modo que se pueda repasar el patrón tocándolo mientras se ejecuta; la posición en el semicírculo se toma por contacto de hombro.
Auditiva
aquí hay barrera real y se trabaja con la vista y con la vibración: cada capa lleva un gesto visible distinto además de su sonido, el patrón se lee en los ocho cuadrados de la tarjeta, y la capa de pies se nota por el suelo si se hace descalzo o con el pie apoyado.
Movilidad reducida
las tres capas se hacen desde cualquier posición: los pies se sustituyen por golpes en el reposabrazos o en el muslo, y palmas y voz funcionan tal cual. Conviene asignar primero la capa de voz, que es la más fácil de sostener, y llegar a la de pies —la más difícil— cuando el patrón esté claro.
Cognitiva o de atención
dos capas en lugar de tres y patrones de cuatro pulsos; se le da la capa de pies con su tarjeta delante y se le dice explícitamente que no escuche a los demás durante las primeras vueltas, que es el truco que evita el contagio.
Errores frecuentes
- No avisar del contagio. Los pies se aceleran hasta igualar las palmas y el grupo cree que lo está haciendo bien.
- Saltarse la retirada de capas. Es la mitad del ejercicio y la única comprobación objetiva de si la base aguantó.
- Poner los grupos cerca. Es una actividad de sonido: si se oyen entre grupos, ninguno se oye a sí mismo.
- Dejar que la capa de voz se convierta en gritos. Suben todos los grupos y no se oye nada en el gimnasio.
Observaciones
Montaje (6 minutos, para 25 alumnos): 1. Se marcan cinco zonas con tres conos cada una, donde el grupo se coloca en semicírculo, separadas CUATRO metros entre sí. Como en toda actividad de sonido, la separación es parte del montaje: a menos de cuatro metros, ningún grupo se oye a sí mismo. 2. Se preparan tres tarjetas por grupo, quince en total, con el patrón dibujado como OCHO CUADRADOS, marcados los pulsos en los que suena: - PIES: pulsos 1 y 5. - PALMAS: pulsos 1, 3, 5 y 7. - VOZ: pulsos 2, 4, 6 y 8 (en los huecos de las palmas). 3. Dibujar los ocho cuadrados es lo que permite que quien lleva la capa base mire su tarjeta en lugar de escuchar a los demás, que es el truco que evita el contagio. 4. Se deja un brazo de margen entre cada dos personas del semicírculo. 5. Se comprueba el suelo: el golpe de pie va con la planta completa, y en suelo muy duro se reduce a un apoyo marcado.