Posesión sin oposición
Descripción
Dos equipos de cuatro o cinco comparten un mismo cuadrado y cada uno tiene su propio balón. Nadie roba y nadie defiende: la dificultad es que hay diez cuerpos moviéndose en el mismo espacio y hay que encontrar al compañero libre y el carril limpio para el pase. Cada equipo cuenta en voz alta sus pases seguidos, y la cuenta vuelve a cero si el balón sale, cae al suelo o choca con alguien del otro equipo.
Objetivo
Aprender a moverse para quedar libre y a decidir a quién y por dónde pasar, sin la prisa que mete un defensor encima.
Cómo se juega6
Colocación
Cuadrado de veinte por veinte con un cono en cada esquina. Los dos equipos, con petos distintos, repartidos por dentro. Cada equipo con su balón en las manos de uno de sus jugadores.
Arranque
A la señal, los dos equipos empiezan a pasar a la vez, cada uno con su balón, dentro del mismo cuadrado. Nadie sale de él en ningún momento.
Qué se puede hacer
Se pasa con las manos y a la altura del pecho o más abajo. El que tiene el balón no puede andar con él: pasa desde donde lo recibió. Todos los demás de su equipo tienen que estar moviéndose para quedar libres, y el equipo cuenta en voz alta cada pase completado.
Qué pasa cuando se pierde el balón
Si el balón cae al suelo, sale del cuadrado o choca con un jugador del otro equipo, la cuenta de ese equipo vuelve a cero y se sigue jugando sin parar. El otro equipo no roba nunca: no es su balón.
Cómo termina
Rondas de noventa segundos. Al acabar cada ronda, cada equipo dice su mejor racha, se descansa medio minuto y se vuelve a empezar. Se juegan cuatro o cinco rondas.
Reinicio
Se reduce el cuadrado a quince por quince, que es lo que obliga de verdad a mirar antes de pasar.
Variantes3
Suelta rápido
El que recibe no puede tener el balón más de dos segundos. Obliga a mirar dónde está el compañero libre antes de que el balón llegue, que es el salto de verdad de este juego.
Tres equipos
Tres equipos de tres o cuatro con tres balones en el mismo cuadrado. El espacio se llena mucho más y aparece la necesidad de buscar los huecos de fuera y las esquinas, no solo el centro.
Un solo balón
Solo un equipo tiene balón y el otro se mueve andando por el cuadrado. Con la mitad de balones y de prisa, se ve mucho mejor a quién hay que pasar; se cambia de equipo poseedor cada minuto.
Consejos para el profesor4
Con 25 alumnos monta tres cuadrados a la vez, de ocho o nueve jugadores cada uno: nadie mira desde fuera.
En un equipo de cuatro con balón propio, cada jugador toca el balón aproximadamente cada cuatro pases; en rondas de noventa segundos salen unos ocho o diez toques por ronda y por alumno, así que con cinco rondas cada uno ha pasado y recibido cerca de cincuenta veces.
Esa cifra es la razón de que aquí haya dos balones y no uno: con un solo balón la mitad de la clase se dedica a mirar.
El fallo que verás la primera ronda es que todos se amontonan en el centro; se corrige preguntando quién estaba en las esquinas, no explicándolo antes.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Juega como apoyo fijo dentro del cuadrado, con una zona propia de dos metros en la que nadie entra, y su equipo tiene la obligación de pasarle al menos una vez cada tres pases; recibe, decide y pasa igual que el resto, que es exactamente el contenido del juego.
Visual
Lleva peto de color muy contrastado, tiene un compañero de referencia a su lado que le dice dónde está el hueco, y los pases que le llegan van siempre rodando por el suelo y precedidos de su nombre en voz alta.
Auditiva
Todo pase se anuncia levantando el brazo antes de soltar el balón, la cuenta de pases se lleva con los dedos en alto además de en voz alta, y las señales de inicio y fin de ronda las da el docente con el brazo, no con el silbato.
Cognitiva
Se juega la versión de un solo balón, con equipos de cuatro y cuadrado grande, y con la norma sencilla de pasar a quien tenga el brazo levantado.