ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 3 años: uno hace una postura rara escondiendo una parte del cuerpo y el compañero descubre cuál falta; después la copia y los dos quedan iguales.

Posturas

3-5 años
8 minutos
Intensidad: Baja
8-26 participantes

Descripción

Las parejas se colocan frente a frente, a dos pasos. Uno adopta una postura rara, esconde una parte del cuerpo, como una mano detrás de la espalda, y la aguanta quieto mientras cuenta hasta cinco. El compañero mira desde delante, dice qué no ve y copia la postura; los dos quedan iguales un momento y cambian los papeles. La última postura la hace el docente y la copia todo el grupo.

Objetivo

Reconocer y nombrar las partes del propio cuerpo y las del compañero, y aguantar quieto una postura poco habitual.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Por parejas, frente a frente y a dos pasos, repartidas por todo el espacio. Se decide quién empieza sin discutirlo: el que esté más cerca de la puerta.

  2. Arranque

    El docente se pone en medio, hace una postura rara con una mano escondida detrás de la espalda y pregunta al grupo qué es lo que no se ve. Lo repite dos veces más, escondiendo un pie y luego una rodilla.

  3. Qué se puede hacer

    El que hace la postura la elige como quiera, de pie o sentado, y esconde una sola parte del cuerpo. La aguanta quieta mientras cuenta hasta cinco. El compañero mira desde delante, sin dar la vuelta y sin tocarle.

  4. Qué pasa cuando el compañero la descubre

    Lo dice en voz alta o lo señala en su propio cuerpo, y después copia la postura del otro. Los dos se quedan iguales y quietos un momento, y ahí acaba la ronda.

  5. Cómo termina

    Se cambian los papeles y se hacen varias rondas; cada dos o tres posturas se cambia de pareja. La última postura la hace el docente y la copia el grupo entero a la vez.

  6. Reinicio

    Se esconden dos partes del cuerpo en vez de una, y el compañero tiene que encontrar las dos antes de copiar la postura.

Variantes3

Más difícil — Dos escondidas

Se esconden dos partes a la vez, por ejemplo una mano y un pie, y el compañero no copia la postura hasta haber encontrado las dos. Obliga a mirar el cuerpo entero y no quedarse en lo primero que falta.

Otra organización — El corro de estatuas

En corros pequeños de cuatro, uno hace la postura y los otros tres la leen y la copian a la vez. Se cambia de estatua cada dos posturas, con lo que nadie mira más de veinte segundos seguidos y aparece la lectura en grupo.

Más fácil — Solo las manos

La parte escondida es siempre una mano y siempre detrás de la espalda. Se acaban las dudas y el juego se centra en aguantar la postura y en decir la palabra «mano».

Qué se trabaja

Partes y segmentos corporalesEquilibrio estáticoImagen y percepción del propio cuerpoLos sentidos aplicados al movimiento

Seguridad

Las posturas se hacen de pie o sentado, con sitio alrededor y sin tocar al compañero: quien empieza a perder el equilibrio deshace la postura antes de caerse.

Consejos para el profesor2

  1. Enseña tres ejemplos distintos —mano, pie, rodilla— antes de soltarlos: con uno solo copian ese y no inventan.

  2. Cuando acierta, deja que los dos queden iguales un momento: ese instante de copia es lo que fija la postura.

Adaptaciones NEE4

Visual

Con el participante se juega en los dos papeles, el que hace la postura y el que la descubre, con apoyo de la palabra. Cuando el participante hace la postura, su pareja le describe en voz alta lo que sí se ve y él confirma qué ha escondido. Cuando le toca descubrir, su pareja va nombrando en voz alta las partes que están a la vista y el participante dice la que falta.

Auditiva

El juego se puede jugar entero sin hablar, señalando en el propio cuerpo la parte que falta, y se pacta antes un gesto para avisar de que la postura ya está lista, la mano levantada.

Movilidad reducida

El participante hace las posturas desde donde tenga un apoyo estable, sentado en el suelo o en su silla, y esconde una mano, un codo, un dedo o un pie.

Cognitiva o de atención

Se empieza con una lista corta de tres partes, mano, pie y rodilla, dicha y señalada por el docente antes de jugar, y solo se esconde una de esas tres.

Errores frecuentes

  • Demostrar escondiendo siempre lo mismo: si tu ejemplo es la mano detrás, todos harán la mano detrás toda la sesión.
  • Dejar que den la vuelta para mirar: se descubre al instante y se acaba la observación desde delante.
  • Alargar la postura más allá de cinco: aguantar quieto cansa y se mueven antes de que el otro descubra nada.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

El docente reproduce música con ritmos diferentes. Cada participante inventa sus movimientos y los adapta al cambio: lentos y suaves con música lenta, pequeños y ágiles con música rápida, y baile libre con música movida. Puede desplazarse, girar, saltar o balancearse, respetando el espacio de los demás.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Una persona mueve lentamente brazos, piernas o tronco y su pareja reproduce sus gestos como un reflejo. Pueden permanecer en su sitio o realizar desplazamientos cortos, manteniendo la distancia y el ritmo. A mitad de la actividad intercambian quién dirige y quién imita.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El docente demuestra cinco consignas. El grupo camina por el espacio y responde a cada palabra: se estira de puntillas, se agacha, hace movimientos rígidos, se mueve muy despacio o queda quieto. Se alternan las consignas durante varios minutos y se termina con una tranquila.

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

Monta la sesión con Posturas

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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