Descripción
Las parejas se colocan frente a frente, a dos pasos. Uno adopta una postura rara, esconde una parte del cuerpo, como una mano detrás de la espalda, y la aguanta quieto mientras cuenta hasta cinco. El compañero mira desde delante, dice qué no ve y copia la postura; los dos quedan iguales un momento y cambian los papeles. La última postura la hace el docente y la copia todo el grupo.
Objetivo
Reconocer y nombrar las partes del propio cuerpo y las del compañero, y aguantar quieto una postura poco habitual.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas, frente a frente y a dos pasos, repartidas por todo el espacio. Se decide quién empieza sin discutirlo: el que esté más cerca de la puerta.
Arranque
El docente se pone en medio, hace una postura rara con una mano escondida detrás de la espalda y pregunta al grupo qué es lo que no se ve. Lo repite dos veces más, escondiendo un pie y luego una rodilla.
Qué se puede hacer
El que hace la postura la elige como quiera, de pie o sentado, y esconde una sola parte del cuerpo. La aguanta quieta mientras cuenta hasta cinco. El compañero mira desde delante, sin dar la vuelta y sin tocarle.
Qué pasa cuando el compañero la descubre
Lo dice en voz alta o lo señala en su propio cuerpo, y después copia la postura del otro. Los dos se quedan iguales y quietos un momento, y ahí acaba la ronda.
Cómo termina
Se cambian los papeles y se hacen varias rondas; cada dos o tres posturas se cambia de pareja. La última postura la hace el docente y la copia el grupo entero a la vez.
Reinicio
Se esconden dos partes del cuerpo en vez de una, y el compañero tiene que encontrar las dos antes de copiar la postura.
Variantes3
Se esconden dos partes a la vez, por ejemplo una mano y un pie, y el compañero no copia la postura hasta haber encontrado las dos. Obliga a mirar el cuerpo entero y no quedarse en lo primero que falta.
En corros pequeños de cuatro, uno hace la postura y los otros tres la leen y la copian a la vez. Se cambia de estatua cada dos posturas, con lo que nadie mira más de veinte segundos seguidos y aparece la lectura en grupo.
La parte escondida es siempre una mano y siempre detrás de la espalda. Se acaban las dudas y el juego se centra en aguantar la postura y en decir la palabra «mano».
Qué se trabaja
Seguridad
Las posturas se hacen de pie o sentado, con sitio alrededor y sin tocar al compañero: quien empieza a perder el equilibrio deshace la postura antes de caerse.
Consejos para el profesor2
Enseña tres ejemplos distintos —mano, pie, rodilla— antes de soltarlos: con uno solo copian ese y no inventan.
Cuando acierta, deja que los dos queden iguales un momento: ese instante de copia es lo que fija la postura.
Adaptaciones NEE4
Visual
Con el participante se juega en los dos papeles, el que hace la postura y el que la descubre, con apoyo de la palabra. Cuando el participante hace la postura, su pareja le describe en voz alta lo que sí se ve y él confirma qué ha escondido. Cuando le toca descubrir, su pareja va nombrando en voz alta las partes que están a la vista y el participante dice la que falta.
Auditiva
El juego se puede jugar entero sin hablar, señalando en el propio cuerpo la parte que falta, y se pacta antes un gesto para avisar de que la postura ya está lista, la mano levantada.
Movilidad reducida
El participante hace las posturas desde donde tenga un apoyo estable, sentado en el suelo o en su silla, y esconde una mano, un codo, un dedo o un pie.
Cognitiva o de atención
Se empieza con una lista corta de tres partes, mano, pie y rodilla, dicha y señalada por el docente antes de jugar, y solo se esconde una de esas tres.
Errores frecuentes
- Demostrar escondiendo siempre lo mismo: si tu ejemplo es la mano detrás, todos harán la mano detrás toda la sesión.
- Dejar que den la vuelta para mirar: se descubre al instante y se acaba la observación desde delante.
- Alargar la postura más allá de cinco: aguantar quieto cansa y se mueven antes de que el otro descubra nada.