ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 3 años: todos beben de un vaso imaginario y, al saber qué era, responden con el cuerpo entero: el limón encoge, la miel estira, la sal hace correr a…

¡Puaf!

3-6 años
8 minutos
Intensidad: Baja
6-26 participantes

Descripción

Todos beben a la vez de un vaso imaginario sin saber qué había dentro. Cuando el docente lo dice —limón, miel, sal, agua muy fría—, cada niño responde con el cuerpo entero y se mueve por el espacio con esa respuesta. No se prueba nada de verdad en ningún momento.

Objetivo

Responder con todo el cuerpo, y no solo con la cara, a un sabor imaginado, y atreverse a que la respuesta de cada uno sea distinta de la del vecino.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Todo el grupo de pie y repartido por el espacio, cada uno con un brazo de hueco alrededor. El docente en medio, con ellos, no dirigiendo desde fuera.

  2. Arranque

    Se ahueca la mano como si fuera un vaso, todos beben a la vez de un trago y se quedan un instante con cara de no saber qué era. Todavía nadie sabe lo que ha bebido.

  3. Qué se puede hacer

    Al oír lo que había en el vaso, cada uno lo traduce en movimiento por el espacio —el limón encoge, la miel estira despacio, la sal manda a por agua, el frío sacude—. Vale copiar al de al lado.

  4. Qué pasa cuando la ronda termina

    El docente dice «se acabó», todos vuelven andando a un hueco libre y se sacuden las manos para el siguiente vaso. No se comenta quién lo ha hecho mejor ni se saca a nadie al centro.

  5. Cómo termina

    Después de cuatro o cinco vasos, el último es de agua fresca: todos beben, se estiran despacio hacia arriba y sueltan el aire. El grupo queda tranquilo y de pie.

  6. Reinicio

    Se vuelve a empezar y son los niños los que dicen qué había en el vaso, uno cada ronda y en voz alta desde su sitio, sin salir al centro y sin que nadie deje de jugar.

Variantes3

Más difícil — Solo el cuerpo

Se hace sin cara y sin voz, con el cuerpo del cuello para abajo. Hay que buscar en los hombros, en la espalda y en los pies lo que hasta ahora salía solo en la boca.

Otra organización — Vasos en parejas

Por parejas y frente a frente, los dos beben, uno responde y el otro dice si lo que había era dulce o ácido; después cambian. Todas las parejas a la vez y sin esperar turno.

Más fácil — Bebemos con el maestro

El docente dice qué es antes de beber y hace la respuesta con ellos, y solo se usan dos sabores, el limón y la miel, siempre en el mismo orden.

Qué se trabaja

El gesto como expresión y comunicaciónCreatividad e improvisación motrizJuego simbólico y de imaginación

Seguridad2

El vaso es imaginario: no se lleva nada a la boca ni se prueba ningún alimento.

El desplazamiento de cada respuesta se hace andando y mirando por dónde se va, con un brazo de hueco alrededor.

Consejos para el profesor2

  1. Deja dos segundos de cara de no saber antes de decir qué era: esa espera es lo que agranda la reacción.

  2. Alterna un sabor que encoge con otro que estira: cuatro limones seguidos dejan al grupo hecho un ovillo.

Adaptaciones NEE4

Visual

El docente nombra el sabor en voz alta y describe también en voz alta una o dos de las respuestas que ve, para que el juego se siga por el oído, y el espacio se recorre con un compañero al lado;

Auditiva

El sabor se enseña además con una tarjeta con el dibujo del limón, del bote de miel o del salero, y el docente hace la respuesta a la vez que la nombra, de modo que se pueda leer el juego mirando.

Movilidad reducida

Responde con los segmentos que controla —cara, brazos, tronco, respiración— y el desplazamiento de cada ronda se cambia por un giro o un cambio de orientación en el sitio;

Cognitiva o de atención

Se juega la variante fácil, con dos sabores fijos y siempre en el mismo orden, y el docente hace la respuesta al lado del alumno hasta que arranque solo.

Errores frecuentes

  • Decir el contenido antes de que beban: el gesto nace del no saber, y anunciándolo se pierde entera la sorpresa.
  • Elegir sabores parecidos, limón y vinagre: la respuesta del cuerpo es la misma y el juego se repite.
  • Quedarte fuera solo dando las palabras: si el maestro no bebe, media clase mira cómo reaccionan los demás.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Bailalo

El docente reproduce música con ritmos diferentes. Cada participante inventa sus movimientos y los adapta al cambio: lentos y suaves con música lenta, pequeños y ágiles con música rápida, y baile libre con música movida. Puede desplazarse, girar, saltar o balancearse, respetando el espacio de los demás.

3-18 años · 5 min

Aros Musicales con Pilla-Pilla

Suena música y los alumnos se mueven libremente por el espacio sin pisar ni meterse en los aros repartidos por el suelo. Hay un perseguidor, pero solo puede pillar cuando la música se detiene. Para salvarse, los demás deben meterse dentro de un aro… pero siempre hay menos aros que jugadores.

6-18 años · 15 min

El Espejo

Una persona mueve lentamente brazos, piernas o tronco y su pareja reproduce sus gestos como un reflejo. Pueden permanecer en su sitio o realizar desplazamientos cortos, manteniendo la distancia y el ritmo. A mitad de la actividad intercambian quién dirige y quién imita.

5-13 años · 5 min

Somos animales

El docente nombra un animal y el grupo se desplaza como él, con su forma de moverse y su sonido, hasta que llega el siguiente. La gracia está en alternar animales altos y bajos, rápidos y lentos: así el calentamiento sube y baja de intensidad sin que nadie note que lleva diez minutos moviéndose.

3-9 años · 5 min

Estatuas de animales

Los niños se reparten por el espacio, sin tocarse, y bailan mientras suena la música. Cuando la música se corta, el profesor dice el nombre de un animal y todos se quedan quietos imitando su postura, que se sostiene unos segundos. Después vuelve la música y se repite con otro animal.

4-11 años · 6 min

Gigantes y Enanos

El docente demuestra cinco consignas. El grupo camina por el espacio y responde a cada palabra: se estira de puntillas, se agacha, hace movimientos rígidos, se mueve muy despacio o queda quieto. Se alternan las consignas durante varios minutos y se termina con una tranquila.

5-9 años · 5 min

De Semilla a Flor

Cada alumno se coloca en el suelo hecho una bola pequeña, como una semilla. El profesor va narrando la historia —el agua que cae, la semilla que despierta, el tallo que sube, la flor que se abre— y todos la representan con el cuerpo, pasando poco a poco de posiciones pequeñas a grandes. Termina con unas respiraciones profundas.

4-9 años · 10 min

Mueve la parte

Los alumnos se reparten por el espacio. El profesor pone música y dice una parte del cuerpo —la mano derecha, por ejemplo— y solo esa parte puede bailar; el resto se queda quieto. Cada pocos segundos añade otra parte, que se suma a las anteriores, hasta que el cuerpo entero se mueve o se acaba en baile libre.

4-11 años · 8 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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