Relato rítmico intercultural
Descripción
Cada grupo recibe tres tarjetas con un patrón rítmico de ocho pulsos: uno de salida, uno de encuentro y uno de regreso. Ensaya los tres por separado y después los enlaza en ese orden para contar un viaje con el cuerpo, sin decir una palabra. No se representa a ningún pueblo ni a ninguna cultura: son ritmos, no disfraces.
Objetivo
Enlazar tres patrones rítmicos distintos en una secuencia con sentido narrativo, manteniendo el pulso en las transiciones.
Cómo se juega7
Colocación
Cinco zonas separadas cuatro metros. Como en toda actividad de sonido, la separación es parte del montaje.
Una advertencia que va antes que nada, y que hay que decir a los niños: aquí no se representa a ningún pueblo ni a ninguna cultura concreta. Los tres patrones son ritmos, no disfraces. No hay acentos, ni gestos «típicos», ni ropa. Se aprende un ritmo y se cuenta un viaje con él, y eso es todo.
Los tres patrones, sobre ocho pulsos cada uno y dibujados en su tarjeta: - Salida: regular y creciente. Palmas en los ocho pulsos, empezando suave y subiendo. Es el patrón que hace pensar en ponerse en marcha. - Encuentro: pregunta y respuesta. Cuatro pulsos hace la mitad del grupo, cuatro pulsos responde la otra mitad. Es el patrón del diálogo. - Regreso: decreciente y espaciado. Sonidos en los pulsos 1, 4 y 8, cada vez más suaves. Es el patrón que cierra.
El ensayo por separado
Cada patrón se ensaya hasta que salga estable, ocho pulsos repetidos cuatro veces. Los tres, uno detrás de otro, antes de enlazar nada.
El enlace, que es la dificultad real
Se pasa de un patrón al siguiente sin parar el pulso. Nada de silencio entre ellos, nada de «ya, ahora el otro». Se cambia de patrón en el pulso uno del compás siguiente y no se para.
El desplazamiento, que es lo que lo convierte en un relato
En la salida el grupo se desplaza alejándose; en el encuentro se juntan en dos mitades enfrentadas; en el regreso vuelven al punto de partida. El ritmo y el espacio cuentan lo mismo.
La comprobación
Otro grupo escucha y mira, y tiene que decir en qué momento cambió cada patrón. Si no los distingue, los tres se parecían demasiado o los enlaces tenían pausa.
Variantes3
dos patrones en lugar de tres, salida y regreso, con cuatro pulsos cada uno. Se trabaja el enlace, que es lo importante, con la mitad de material que memorizar.
se enlazan los tres patrones y se vuelve al primero, cerrando el círculo, y todo sin que el pulso se detenga en ningún momento.
cada grupo ensaya un solo patrón y los tres grupos se enlazan entre sí: el primero hace la salida, el segundo el encuentro y el tercero el regreso, entrando cada uno cuando el anterior termina. El enlace entre grupos es mucho más difícil.
Qué se trabaja
Seguridad2
Mantener los implementos bajos y separados de otros jugadores.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor4
La advertencia sobre no representar a nadie hay que hacerla explícita y al principio, porque en cuanto una actividad se llama «intercultural» aparecen los acentos y los gestos de imitación, y entonces es peor no haberla hecho.
Dicho eso, lo que se trabaja aquí es bueno y no tiene nada que ver con eso: tres patrones distintos y las transiciones entre ellos.
El enlace sin parar el pulso es la dificultad real y casi todos los grupos la resuelven mal la primera vez, parando entre patrón y patrón; hay que pedirlo explícitamente y comprobarlo.
Y el desplazamiento en el espacio es lo que convierte tres ritmos en un relato: sin él son tres ejercicios seguidos.
Adaptaciones NEE4
Visual
los puntos de partida y de encuentro se marcan con superficies que se noten bajo los pies, el cambio de patrón se anuncia en alto por el grupo, y el desplazamiento se hace con contacto de codo acordado.
Auditiva
cada uno de los tres patrones lleva además un gesto visible distinto —brazos que suben en la salida, manos enfrentadas en el encuentro, brazos que bajan en el regreso—, y el enlace entre patrones se marca con una señal visual del maestro además del pulso.
Movilidad reducida
los tres patrones se hacen con los segmentos disponibles y los desplazamientos —alejarse, juntarse, volver— se ajustan a la distancia que sea cómoda, reduciendo la zona si hace falta: lo que cuenta el relato es el cambio de ritmo y el cambio de distancia, no cuántos metros se recorren.
Cognitiva o de atención
dos patrones en lugar de tres, salida y regreso, con cuatro pulsos cada uno; cada patrón se ensaya hasta que salga solo antes de enlazar, y el enlace se marca con un gesto acordado en el pulso uno.
Errores frecuentes
- No advertir sobre la representación de culturas. Aparecen los acentos y los gestos de imitación, y la actividad se vuelve lo contrario de lo que pretendía.
- Dejar que paren el pulso entre patrones. El enlace es la dificultad real y es lo que hay que trabajar.
- Ensayar los tres patrones a la vez. Ninguno sale estable y el enlace es imposible.
- Quitar el desplazamiento. Quedan tres ejercicios de ritmo seguidos y no hay relato ninguno.
Observaciones
Montaje (8 minutos, para 25 alumnos): 1. Se marcan cinco zonas de 4 x 4 metros con cuatro conos, separadas CUATRO metros entre sí por ser actividad de sonido. 2. Se preparan tres tarjetas por grupo, quince en total, con el ritmo dibujado en ocho cuadrados: - SALIDA: suena en los ocho pulsos, de suave a fuerte. - ENCUENTRO: pulsos 1-4 una mitad del grupo, pulsos 5-8 la otra. - REGRESO: pulsos 1, 4 y 8, de fuerte a suave. 3. En cada zona se marca con dos conos el punto de partida y el punto de encuentro, porque los tres patrones llevan desplazamiento: alejarse, juntarse en dos mitades enfrentadas y volver. 4. Un pandero para el pulso común. 5. Antes de repartir nada, el maestro dice a toda la clase que aquí no se representa a ningún pueblo ni cultura: son tres ritmos, sin acentos, sin gestos «típicos» y sin vestuario. Dicho al principio, la actividad va de lo que tiene que ir; dicho después, ya es tarde.
