Representamos una canción
Descripción
Es como jugar a las películas, pero con una canción que todos saben cantar: aquí, «Estaba el señor don Gato». Cada grupo prepara con gestos el trozo que le ha tocado, lo enseña callado y los demás tienen que decir qué momento de la canción es. Se acaba cantándola de principio a fin mientras cada grupo representa su escena cuando llega su verso.
Objetivo
Contar una historia con gestos y movimientos al ritmo de una canción, y entender lo que cuentan los compañeros solo mirándolos.
Cómo se juega6
El maestro canta «Estaba el señor don Gato» y la clase la repite en corro hasta saberla, haciendo con el cuerpo lo que se le ocurra a cada uno mientras canta.
Se hacen grupos pequeños y a cada uno se le dice al oído su escena: «el gato sentado en el tejado», «llega la carta», «la gatita blanca», «el gato se cae del tejado» o «al olor de las sardinas».
Cada grupo inventa cómo contar su escena con el cuerpo, canturreando bajito para seguir el ritmo. Todos salen y todos tienen papel: el gato, el tejado, el cartero o los vecinos.
El maestro pasa por los grupos y avisa cuando queden pocos minutos. Si hay más grupos que escenas, dos grupos preparan la misma escena, cada uno a su manera.
Por turnos y sin el orden de la canción, cada grupo sale al escenario y representa su escena sin cantar. El resto, sentado, dice qué parte de la canción es y qué gesto lo ha delatado.
Para terminar, toda la clase canta la canción entera de pie, y cada grupo sale al escenario y representa su escena justo cuando llega su verso.
Variantes3
Todos los grupos preparan la misma escena, y el público solo dice qué ha cambiado de un grupo a otro.
Se usa otra canción con historia que la clase conozca, como «Tengo una muñeca vestida de azul» o «Un elefante se balanceaba», y se reparten sus estrofas igual.
En el final cantado, cuando un grupo termina su escena, los demás repiten a la vez su gesto más claro antes de seguir con la canción.
Qué se trabaja
Seguridad3
La caída del tejado se hace sentándose poco a poco en el suelo, sin tirarse ni subirse a nada.
Nadie se sube a espaldas ni encima de otro para hacer de tejado: el tejado se hace con los brazos o agachados.
El público se sienta en el borde, fuera del escenario, para que el grupo que actúa no tropiece con nadie.
Consejos para el profesor3
Si un grupo se atasca, pregúntale qué se ve en su verso: quién está, dónde y qué le pasa.
Al adivinar, pide siempre qué gesto lo ha dejado claro: así el grupo sabe qué ha funcionado.
Durante el ensayo, que canturreen bajito: si cantan alto, los grupos de al lado oyen qué escena les ha tocado.
Adaptaciones NEE4
Visual
Hace un papel con mucho sonido y contacto, como el que maúlla o el cartero que da la carta; al adivinar, un compañero le cuenta en voz baja lo que hace el grupo.
Auditiva
Se le enseña la canción con los gestos a la vista y la letra en una tarjeta con dibujos de cada escena, y se le señala con la mano cuándo llega su verso.
Movilidad reducida
Elige un papel que se hace sentado o desde su silla, como el gato del tejado o la gatita que lee la carta, y la caída la hace otro compañero.
Cognitiva o de atención
Se le da la escena con un dibujo y un papel fijo de un solo gesto que repite al ritmo, y un compañero le avisa con un toque cuándo salir.
Errores frecuentes
- Pasar a los grupos antes de que la clase sepa la canción: sin la letra en la cabeza, no hay nada que representar.
- Dejar que un niño lo decida todo y los demás miren: cada uno tiene que tener un papel y algo que hacer.
- Cantar mientras se enseña la escena: con la letra, adivinar ya no tiene gracia.
Textos para la clase
Canción
Estaba el señor don Gato
Letra: Tradicional
Estaba el señor don Gato sentadito en su tejado, marramiau, miau, miau, sentadito en su tejado. Ha recibido una carta por si quiere ser casado, marramiau, miau, miau, por si quiere ser casado, con una gatita blanca, sobrina de un gato pardo, marramiau, miau, miau, sobrina de un gato pardo. El gato, por ir a verla, se ha caído del tejado, marramiau, miau, miau, se ha caído del tejado. Se ha roto siete costillas y la puntita del rabo, marramiau, miau, miau, y la puntita del rabo. Ya lo llevan a enterrar por la calle del pescado, marramiau, miau, miau, por la calle del pescado. Al olor de las sardinas el gato ha resucitado, marramiau, miau, miau, el gato ha resucitado. Por eso dice la gente «siete vidas tiene un gato», marramiau, miau, miau, siete vidas tiene un gato.