Sálvate saltando
Descripción
Persecución sin eliminados: el perseguido se salva saltando por encima de las piernas estiradas de un compañero sentado, ese compañero se levanta y pasa a ser el nuevo perseguido, y el que ha saltado ocupa su sitio en el suelo.
Objetivo
Meter un salto dentro de una carrera a máxima velocidad y recuperar el equilibrio en la caída para seguir corriendo o para frenar.
Cómo se juega6
Colocación
Todo el grupo sentado y repartido por la zona delimitada con conos, con las piernas estiradas y juntas por delante, las manos apoyadas detrás y tres metros libres alrededor de cada uno. Fuera quedan tres parejas: en cada una, un perseguidor y un perseguido, con peto de distinto color.
Arranque
A la señal salen las tres persecuciones a la vez por toda la zona. Cada perseguidor va solo a por su perseguido y no toca a nadie más.
Qué se puede hacer
El perseguido se salva saltando por encima de las piernas de cualquier compañero sentado, y antes de saltar lo avisa en voz alta —«¡salto!»— para que el sentado no mueva las piernas. Se salta por encima de las piernas y nunca por encima del cuerpo, la espalda o la cabeza, y no se salta a alguien a quien ya está saltando otro.
Qué pasa cuando alguien salta a un compañero
El que estaba sentado se levanta y pasa a ser el nuevo perseguido de esa pareja, y el que ha saltado se sienta en ese hueco con las piernas estiradas. El perseguidor sigue siendo el mismo y cuenta hasta dos antes de reanudar.
Cómo termina
Si el perseguidor alcanza a su perseguido y le toca en la espalda o en el hombro, se intercambian los petos y siguen con los papeles cambiados. A los diez o doce minutos el docente para, y se cierra preguntando cuántas veces ha entrado cada uno en el juego y qué hacía el que estaba sentado para que le saltaran.
Reinicio
Se juega con cuatro parejas en lugar de tres, manteniendo los tres metros de separación entre los sentados y la misma zona. Sube el trasiego sin tocar la distancia de seguridad.
Variantes3
Para que el salto valga hay que saltar a dos compañeros distintos seguidos sin que el perseguidor toque en medio. El aviso en voz alta y los tres metros de separación no cambian, así que hay que elegir a quién saltar mirando por dónde viene el perseguidor.
Se hacen cuatro equipos y en cada ronda uno de ellos no juega: se reparte como jueces por la zona y decide si un salto ha sido limpio, si se ha avisado antes y si se ha respetado la distancia. Los equipos rotan cada tres minutos y todos arbitran una vez.
En vez de saltar las piernas del compañero, el perseguido se salva saltando dentro y fuera de un aro colocado al lado de cada sentado y tocándole después la mano. Desaparece el obstáculo humano y se queda el salto en carrera y el cambio de papel.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se avisa en voz alta antes de saltar y el sentado no mueve las piernas hasta que el compañero haya caído.
Se salta por encima de las piernas estiradas y nunca por encima del cuerpo, la espalda o la cabeza, y no se salta a quien ya está saltando otro.
Los sentados quedan repartidos con tres metros libres alrededor de cada uno, con las piernas juntas y las manos apoyadas detrás: esa distancia es la carrera del que salta.
Consejos para el profesor2
Rota a los sentados aunque nadie los salte: llevan minutos en el suelo enfriándose mientras corren tres parejas.
Sitúate donde haya más sentados juntos: ahí es donde el perseguido busca refugio y donde se pisan las piernas.
Adaptaciones NEE3
Visual
Cuando le toca correr lo hace con un compañero guía a su lado que canta la dirección, y se salva con el aro de la variante fácil en lugar de saltar unas piernas que no ve;
Movilidad reducida
El puesto de sentado es un puesto activo del juego —hay que estar atento al aviso y mantener las piernas quietas—, así que lo ocupa igual que el resto; Sentado, además del aviso en voz alta, quien va a usar su aro le toca antes el hombro;
Cognitiva o de atención
Se empieza con una sola pareja de perseguidor y perseguido y con la variante del aro, se dice en voz alta cada cambio de papel, y se pasa al salto real cuando la regla de quién sale y quién se sienta ya no haya que preguntarla.
Errores frecuentes
- Sentar a los alumnos a menos de tres metros: quien salta cae encima de las piernas del sentado de al lado.
- Dejar que un perseguidor toque a cualquiera: cada pareja va a lo suyo, y sin eso aquello se convierte en pilla-pilla general.
- No exigir el «¡salto!» en voz alta: el sentado mueve las piernas justo cuando le están pasando por encima.